Argedis – El origen

Crítica

ARGEDIS es el nombre de un proyecto creado por el joven Miguel Isaías Vivo, con el que este chaval da rienda suelta a sus inquietudes musicales a través de unos sonidos muy variados que nos dan medida de la gran cantidad de influencias que tiene y de la gran cantidad de estilos distintos de los que disfruta. Así, en el año 2020 nos presentó su primer trabajo, “El origen”, en el que nos muestra precisamente eso, el origen de su sonido y la manera en la que lo va creando a través de la conjunción de las diferentes influencias que tiene y de los diferentes sonidos que le gustan. Además, aparte de los instrumentos típicos (guitarra, bajo y batería), en este disco podemos escuchar también otros menos habituales en nuestra música, como el saxofón, la flauta travesera e incluso un cuarteto de cuerda, lo que hace que el disco esté cargado de matices y de detalles.

Todo esto cristaliza en diez temas, muchos de ellos instrumentales, muy diferentes entre sí que, sin embargo, mantienen una esencia común y a través de los cuales, se nos cuenta la historia de un hombre que, mientras duerme, encuentra al amor de su vida en sus sueños. Al despertar, se da cuenta de que todo ha sido una ilusión, lo que le deja un vacío enorme y le hace atravesar diferentes estados de ánimo. Pero vamos a verlo con más detalle:

El disco empieza con un “Prólogo”, que se inicia con un sonido de guitarras tranquilo y de cierta densidad, que nos introduce en el disco sin agresividad, preludiando una escucha agradable. Poco a poco van sumándose el bajo y la batería, pero siempre manteniendo esa tranquilidad. Este tema da paso a “Lluvia de fuego”, un instrumental muy potente, en el que las guitarras dominan con un sonido muy conseguido y cargado de contundencia y de melodía que nos hace mover la cabeza casi sin darnos cuenta. Además, hay unos cambios de ritmo muy interesantes.

Seguimos con “Escarcha”, un tema de inicio tranquilo pero que muy pronto gana potencia para desarrollarse con un sonido muy fluido en el que los cambios de ritmo hacen que se alternen las partes más potentes con otras más lentas. El tema finaliza con el sonido del piano que nos guía hasta el tema siguiente con el que se empalma, “Solsticio”, en cuyo desarrollo podemos disfrutar de una tranquila partitura de piano que nos lleva hasta “Rocío”.

Rocío” empieza con el sonido del cuarteto de cuerda al que muy pronto sustituye el piano que rápidamente se verá eclipsado por las voces de Miguel y de Candela Pañeda, que cantan suavemente sobre el sonido del piano en una canción en la que, además, podemos disfrutar de unos rasgueos de guitarra española que nos demuestran la versatilidad de Miguel a la hora de componer. Hacia la mitad del tema, el cuarteto de cuerda vuelve a hacer acto de presencia para enriquecer el sonido de un tema en el que, sin embargo, lo más destacable es la aportación del piano que sirve de “colchón” para las voces.

Con tranquilidad empieza “Despertar”, un tema en el que, de nuevo, se hace uso de instrumentos menos habituales, como el cuarteto de cuerda o la flauta travesera, que hacen que el sonido resulte de lo más llamativo. En esta canción las voces resultan susurrantes y dan al tema un sonido de mucha tranquilidad.

Casi sin darnos cuenta llegamos a “Entre sueños”, una canción tranquila y de desarrollo cargado de suavidad y melodía, con unas voces acariciantes que se complementan perfectamente con el piano y las cuerdas. Un solo de guitarra eléctrica que resulta sorprendente la primera vez que escuchamos este disco sirve para completar un tema cargado que tiene mucha más miga de lo que parece en una primera escucha.

Con tranquilidad empieza “Medianoche”, una canción que muy pronto gana contundencia y potencia. Sin embargo, cuando Miguel empieza a cantar, el ritmo es mucho más pausado y tranquilo. Después, su voz y la de Candela se alternan en una canción en la que se van a combinar las partes tranquilas con otras más potentes y cargadas de fuerza, con las que moveremos la cabeza con ganas. El sonido de las guitarras en este tema es muy interesante, y también hay unos cambios de ritmo muy bien introducidos. Es un tema cargado de matices a los que prestar atención, especialmente en lo que se refiere a la instrumentación y el ritmo. La canción finaliza con tranquilidad.

Ecos” empieza con tranquilidad, con un sonido denso y un tanto misterioso, para después dar paso al sonido del saxofón, un instrumento que tampoco es habitual en nuestra música. Esa tranquilidad nos guía hasta “Amanecer”, el tema con el que termina este álbum. “Amanecer” es el tema más largo del disco, y en él hay tanto partes tranquilas como otras con más contundencia, que nos demuestran esa versatilidad que decíamos antes que tiene Miguel a la hora de componer. A lo largo de lo que dura esta canción, podemos escuchar partes más tranquilas y melódicas y también otras más rápidas y contundentes, aunque sí es verdad que predominan los sonidos tranquilos. No obstante, también hay momentos para la velocidad y la contundencia que nos dibujarán una sonrisa en la cara por lo inesperados. El final del tema (y del disco), con el saxofón sonando, es de lo más llamativo.

Como vemos, se trata de un disco con el que ARGEDIS y su artífice, Miguel Isaías Vivo, nos presentan una propuesta muy interesante. Diez temas cargados de melodía y de cambios de ritmo, de detalles a los que prestar atención y que nos demuestran que estamos ante un álbum que no va a entrar a la primera, sino que precisa de varias escuchas y de mucha atención para captar todos los elementos que se combinan para crear estos temas y todas las influencias de las que se bebe para dar forma a este sonido.
Tal vez no sea la música que solemos escuchar, pero está hecha con una pasión, con una elegancia y con un amor al detalle verdaderamente llamativos.
Vale la pena escucharlo.

Track list:

1. Prólogo.
2. Lluvia de fuego.
3. Escarcha.
4. Solsticio.
5. Rocío.
6. Despertar.
7. Entre sueños.
8. Medianoche.
9. Ecos.
10. Amanecer.

ARGEDIS son:

Miguel Isaías Vivo: Guitarras y voces.
Candela Pañeda: Voces.
Eva Valdelomar: Piano.
Hans Calleja: Batería.
Nacho Vizcay: Bajo.
Javier Domínguez: Violín.
Fabiola Sanglimbeni: Violín.
David Grande: Cello.
Alejandro Ballesterino: Viola.
Ane Monzón: Flauta travesera.
Ismael Marco: Saxofón.

Discográfica: Autoproducido.
Puntuación: 9/10
Autor: Pablo Folgueira.

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