Armored Saint - Punching the Sky

Crítica

En un convulso y nefasto año 2020, en el que la pandemia del maldito Covid-19 amenaza con llevarse la salud y la economía del planeta por delante, el arte y la cultura lo están sufriendo como nadie. La música en general y la nuestra en particular, el Metal, se están llevando seguramente la peor parte. Con las bandas prácticamente paradas por la imposibilidad de tocar en directo y la incertidumbre que genera el no saber cuando esto puede no ya acabar, sino, cambiar para bien de alguna forma, muchos grupos se debaten entre grabar material nuevo y editarlo o no, esperando a tiempos mejores. Dicho esto, poco a poco, este final de año nos empieza a mostrar el trabajo en las sombras de unas cuantas bandas, algunas de ellas míticas y como el caso que nos ocupa, de esas que te arrancan una sonrisa de alegría… señoras y señores… Metaleros todos… ARMORED SAINT HA VUELTO!!!

ARMORED SAINT ha vuelto si, y lo hace con un señor discazo bajo el brazo. Con un maduro e imponente John Bush, acompañado a la perfección por una excelente y fiel banda. Con el titulo de “Punching the Sky”, producido por el propio bajista, Joey Vera y contando con Jay Ruston (Anthrax, Amon Amarth) para las mezclas y los ingenieros Josh Newell para las baterías y Bill Metoyer para las guitarras, que ya trabajaron en “Win Hands Down”, su trallazo de 2015, y utilizando hasta 3 estudios distintos para un resultado impresionante.

Para quien no los conozca, ARMORED SAINT se formó allá por 1982 en Los Angeles, California. Rápidamente alcanzó un line-up estable que es el que persiste en nuestros días, salvo el cambio de Phil Sandoval en la guitarra tras la muerte de Dave Pritchard en 1990, y que fueron abanderados del heavy metal americano. Algo así como la respuesta USA a la NWoBHM.

La banda hacía un sólido y brillante heavy metal, plasmado en un EP inicial en 1983 y 5 discos más hasta 1991, pero si alguien destacaba en el combo Californiano, ese era su vocalista John Bush.

John tenía tal fama en la Bay Area de San Francisco, que al principio de su carrera, unos tales Metallica, le ofrecieron el puesto en su micro. El señor Bush, convencido de su éxito con su propia banda decidió declinar la oferta y James Hetfield tuvo, a regañadientes, que seguir cantando. Curiosamente, tras la muerte de Cliff Burton, el bajista de ARMORED, Joey Vera, audicionó para METALLICA.

Años más tarde, tras la edición del álbum “Symbol of Salvation”, John ya no estaba tan convencido del éxito y pasó a formar parte de Anthrax. Los “Saint” sin su vocalista se disolvieron y John se pegó 13 años agrandando su registro vocal en una banda que cambiaba de estilo adaptándose a nuevos tiempos, haciendo de su voz algo más que la de un simple cantante de heavy metal. En ese tiempo, cosas de la vida, Joey Vera, llegó a sustituir un tiempo a Frank Bello como bajista en ANTHRAX.

ANTHRAX en 2005 decidió volver con Belladona aprovechando el Thrash Revival y John Bush y Joey Vera, resucitaron ARMORED SAINT, (aunque ya habían echo algo temporal en el 2000, editando “Revelation”). Desde entonces dos álbumes, “La Raza, 2010” y “Win Hands Down, 2015”, este último buenísimo, hasta llegar a su nuevo lanzamiento.

Como decía más arriba, ARMORED SAINT, ha sido, como otras bandas, de las que ha decidido que, ya que no se puede tocar, habrá que componer y grabar. Así que junto a su inseparable discográfica desde 1989, Metal Blade Records, editaban el pasado 23 de Octubre del asqueroso 2020 su octava obra de estudio en formato larga duración, llamado “Punching the Sky”.

Los de L.A. forman ahora mismo parte de un nutrido grupo de buenas y grandes bandas que si bien no consiguieron en su día el estatus o éxito que tal vez merecían, si que han llegado a la madurez musical en un impresionante estado de forma, en el que están editando trabajos de un altísimo nivel, tal vez (ahí ya depende de gustos), incluso mejores que en sus tiempos mozos. Bandas como Flotsam&Jetsam, Overkill, Testament, y por supuesto, ARMORED SAINT rayan a un nivel altísimo ahora mismo.

Los californianos nos presentan un disco sobrio, sin alardes pero con su particular virtuosismo y técnica puestos al servicio de cada tema y no al lucimiento personal. Se nota que son músicos ya curtidos que no tocan basándose en egos personales, que no necesitan ser más duros ni contundentes, que creen tremendamente en lo que es su banda, que hacen que su vocalista luzca enorme y a partir de ahí lo hace el resto, sin pasarse, entregando temas redondos, perfectamente estructurados y diferenciados en estilo, sin que la escucha sea pesada ni repetitiva al oído. El resultado tras dos o tres escuchas es exquisito. Vamos tema por tema.

Cualquier banda joven aprovecharía la apertura del disco para mostrar toda su furia y potencia, en plan, somos los más heavies. Aquí es donde la madurez de los “Saint” muestra su inicio de obra, con el tema más largo y épico. Una gaita a modo de intro y un melódico comienzo poco a poco, subiendo intensidad, mezclando cada instrumento, ganando fuerza hasta que entra Bush mostrando un excelente estado vocal y dejando claro que la producción y el sonido del álbum es sobresaliente. Guitarras dobladas en solos y una base rítmica densa y con un perfecto groove cubriendo el sonido de las hachas mientras hacen su parte solista. Seguimos con “End of Attention Span”, su primer single con video clip incluido, con un potentísimo riff, muy Judas Priest, con John cantando de forma magistral y dotando de la melodía que no muestran el resto de músicos, más atentos a martillearmos la cabeza para que hagamos un poco de headbanging. Si no haces “air guitar” con este tema, no eres heavy. El tercer tema “Buble”, nos muestra un pequeño cambio de ritmo, un tema algo más lento y rítmico en su inicio que va creciendo en intensidad y velocidad poco a poco, en el que luce espectacular la voz de Bush y las guitarras de Phil y Jeff se explayan continuamente. Gran trabajo también en los coros del resto de la banda acompañando a John.

“My Jurisdiction” es un tema un poco mas plano, un típico tema de ARMORED SAINT aunque no especialmente a destacar. Lo mejor su minuto final.

“Do Wrong to None” comienza a limpio redoble de Gonzo y sigue con un potente riff, bastante thrasher y que recuerda algo a los tiempos de John en Anthrax. Un tema con parones y subidas guitarreras y un gran Gonzo con el bombo a toda máquina. Seguimos con “Lone Wolf”, un tema más melódico, algo mas alternativo en su sonido y con un bonito estribillo y también un muy buen solo de guitarra donde también luce Joey Vera con su bajo. Un tema que va de menos a más en potencia y que es de lo mejor del disco.

“Missile to Gun”. Si hay un pepinazo heavy en la obra, es este. Potente, directo y heavy como una lluvia de hachas. Con un concepto Ochentero en su desarrollo y un llamativo estribillo. Apoyado con un videoclip para la ocasión en plan videojuego a lo Street Fighter. El tema más heavy del disco.

Ya enfilando el tercio final de la obra, la tranquila “Fly in the Ointment” un tema a baja velocidad donde quien se hace sentir es su vocalista, siendo la banda un mero acompañamiento hasta que se hacen notar las guitarras de forma armónica en su solo aumentando el ritmo y acabando la ejecución del tema de forma magistral. Después “Bark, No Bite”, un tema de lo mas juguetón, empezando con unas guitarras dobladas muy a lo Thin Lizzy y una base rítmica algo mas funkie. Un tema sorprendente y muy bailón que en su parte central se da la vuelta, siendo la parte rítmica más estable y las guitarras las que hacen diabluras en su modo solista. El tema acaba como empieza y con las guitarras dobladas poniendo el colofón mientras se van apagando. Excelente tema.

“Unfair” es el típico tema con el que cerraría un disco Judas Priest. Un tema más atmosférico y hecho para que luzca completamente John Bush. Denso y potente con la música justa y prácticamente Bush solo. El tema va creciendo hasta que entran poco a poco las guitarras y se hacen con el control y el ritmo del tema. Ahí ya toda la banda luce sobresaliente y de repente lo cortan. No hace falta más. Otro punto álgido de un disco distinto y variado en su composición.

Como ARMORED SAINT no son Judas Priest, (ni falta que hace, no se me enfaden los fans del Metal God, que los de Birmimgham son únicos e irrepetibles), su punto final es un tema a su ritmo habitual. “Never You Fret” es un clásico y heavy tema de los de Los Angeles, con todos sus miembros sobresaliendo como si de una jam sesión se tratara. Tema al galope y con unos solos espectaculares pero como siempre al servicio del tema. Un tema que tiene que sonar brutal en directo. Esperemos no tardar mucho en que sea posible verlos junto a tantas otras bandas encima de un escenario repartiendo cera.

En resumen, un disco sobresaliente, con variados temas y un excelente sonido y producción inmejorable, que pone la guinda a su etapa de retorno desde 2005, con 3 obras, una cada 5 años, inmensas. Una banda que debió ser grande, que mereció mayor suerte pero que está en un gran momento musical, y que nos entrega probablemente uno de los mejores trabajos de este pandémico 2020… Saints will Conquer!!!

 

Tracklist:

  • Standing on the Shoulder of Giants
  • End of the Attention Span
  • Buble
  • My Jurisdiction
  • Do Wrong to None
  • Lone Wolf
  • Missile to Gun
  • Fly in the Ointment
  • Bart, No Bite
  • Unfair
  • Never You Fret

Puntuación: 9 /10
Sello: Metal Blade
Autor: Patx Black

<< volver a discos