ASIA – PHOENIX

Crítica

Sin duda se trata de un disco interesante por más de un motivo. Es interesante por su contenido y lo es porque es el primer disco de Asia con los cuatro miembros originales desde que en 1983 sacaran “Alpha”. El lanzamiento de “Phoenix” a través de Frontiers Records supone, sin lugar a dudas, una buena noticia para los fans. Los ingleses, que desde el comienzo fueron considerados un grupo “all-star”, han preparado un disco muy fiel a su estilo, ofreciendo una apuesta que fusiona el más elegante hard melódico con el rock progresivo de grupos como King Crimson, Yes o Emerson, Lake & Palmer.

Desde el primer corte, “Never Again”, podemos intuir el camino que seguirá esta grabación. Aunque esta apertura resulta ser el tema más asequible del disco, muy apropiado como single e ideal para el directo, el resto de cortes mantienen muchos elementos en común, aunque desarrollan los conceptos de una forma más minuciosa.

Temas como “Nothing’s Forever”, “Heroine” o “Steping Giant/No Way Back/Reprise” son señas de identidad para el sonido de este grupo. Cabe destacar la excelente compenetración que muestran los cuatro integrantes. El trabajo de cada instrumento está a la altura de lo que podíamos esperar y la producción, que juega un importante papel en este disco, es también muy buena.

Desde mi punto de vista las mejores interpretaciones corren a cargo de Geoff Downes a los teclados y John Wetton a las voces. No obstante no hay que desmerecer las interpretaciones de Steve Howe y Carl Palmer, que como siempre son excelentes. Después de la melancólica “I Will Remember You”, con una genial colaboración de Hugh MacDowell al cello, y la interesante “Shadow Of A Doubt”, el grupo nos regala el que para mi es el mejor tema del disco, “Parallel Worlds/Vortex/Deya”. Con más de ocho minutos de duración, el cuarteto despliega todas sus habilidades compositivas e interpretativas para dar forma a una pieza maestra.

El disco continúa la misma tónica elegante, melancólica y algo romántica a lo largo de los doce temas que lo componen, por lo que pararnos a explicar “Wish I’d Known All Along”, “Orchard Of Mines”, “Over And Over” o “An Extraordinary Life” es algo que no sería más que un gasto innecesario de letras y esfuerzo en repetir lo mismo una y otra vez.

Precisamente es ese el mayor y único pecado de este disco. Aunque los temas son buenos, las estructuras son interesantes y las interpretaciones de primer nivel, resulta un trabajo demasiado lineal, lo que le resta bastantes enteros tras unas cuantas escuchas. Se trata de un trabajo dirigido a los fans del grupo y a todos aquellos que quiera disfrutar de un disco relajado con un estilo de rock progresivo muy melódico y momentos verdaderamente pegadizos. Un disco que deja buen sabor de boca, pero del que no conviene abusar.

Puntuación: 7,3

Autor: David Rodrigo (Coon)

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