ASPERA – RIPPLES

Crítica

Aspera entran en este 2010 en el mercado discográfico del metal progresivo, un estilo que desde hace unos años viene experimentando un crecimiento exponencial tanto en bandas como en calidad y amplitud de miras. “Ripples” llega de la mano de InsideOut, la firma de metal y rock progresivo por excelencia y, tras unas escuchas, se me antoja uno de los debuts más interesantes para la escena en bastante tiempo.

Con este disco, compuesto por nueve canciones y una Intro, Aspera se sitúan en esa liga de bandas que pugnan en el campo del metal progresivo más melódico por hacerse con el trono que desde hace ya muchos años ocupan Dream Theater y, por detrás, Symphony X. Es decir, con “Ripples” Aspera se sitúan en un grupo dónde podemos encontrar a otras bandas como Circus Máximus, Adagio, Andromeda o Myrath. Un grupo en el que las bandas comparten menos elementos de los que las diferencian, lo que nos da una idea de la variedad que se disfruta hoy en día en el estilo.

Desde el comienzo con “Ripples”, dónde podemos comenzar a desentrañar el talento compositivo del grupo, el buen hacer de Robin Ognedal a las guitarras y la espectacular voz de Attle Petersen, Aspera no se contienen ni un instante y nos regalan un sinfín de melodías y progresiones que demuestran su buen gusto, su elegancia y su calidad como intérpretes. En este disco el grupo ha intentado un acercamiento al mundo conceptual, haciendo que su música y su temática lírica giren en torno al concepto de que toda acción tiene una consecuencia, aunque a priori esta sea imperceptible.

Sin embargo, tal y como queda patente en temas como “Remorse”, es inevitable que en un debut se perciban tus principales influencias, por lo que a lo largo del disco será imposible que los aficionados del género no se acuerden puntualmente de Dream Theater, Symphony X, Pagan’s Mind o, en menor medida, Pain Of Salvation. No obstante, esto no debe entorpecer ni ensombrecer la calidad de este disco, algo que enseguida nos quedará claro con el espectacular temazo “Between Black & White”, dónde el grupo reúne sus influencias y todas sus virtudes para crear ocho minutos de música que casi roza la magia. Me quito el sombrero ante Joachim Strom Ekelund por su talento percusionista, ante Nickolas Main Henriksen por el sentido melódico que impregna sus teclados y, una vez más, ante Attle Petersen por su innegable capacidad vocal.

El disco continua con “Catatonic Coma” (otra de mis favoritas), “Torn Appart”, “Traces Inside”(gran tema), “Reflections” y finalmente “The Purpose”, manteniendo el estilo mostrado en los primeros cortes del disco, con algún pequeño altibajo aquí y allí en forma de esos detalles que todo grupo debe pulir en su sonido a medida que avanza su carrera discográfica. Como disco de metal progresivo es realmente bueno, como debut es excepcional. Sin lugar a dudas Aspera son una apuesta segura en un estilo que parece no tener límites. Con Dream Theater despertando más polémicas que nunca con sus últimos trabajos (para algunos una de sus mejores etapas, para otros cada vez menos imaginativos), grupos como Aspera o Circus Maximus son alternativas sólidas que pueden aportar variedad a vuestras listas sin que la calidad se resienta ni por un momento.

Puntuación: 8

Discográfica: Inside Out

Autor: David Rodrigo (Coon)

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