ATLAS – CONTRA VIENTO Y MAREA

Crítica

Ya lo avisaron con su primer disco, una extraña fuerza había reunido a los hermanos Arias junto al vocalista Ignacio Prieto y el batería Jose Martos… Una fuerza que había creado un primer trabajo que daba esperanzas al hard rock nacional como prácticamente no se había visto en muchos años (¿alguien dijo Sangre Azul?), con una autenticidad digna de ser enmarcada y mimada con mucho tiento y mucho cariño…

Tras “Atlas”, primer lanzamiento de esta formación madrileña, todo fueron elogios para la banda de los hermanos Arias y las expectativas eran máximas ante lo que debía ser la consolidación de un valor de inigualable precio para nuestro hard rock nacional, la posibilidad de que esa fuerza mágica se instalase para ser un fijo durante muchos años venideros… Pues bien, ha llegado ese momento, tal y como dice el título de su segunda obra discográfica, “Contra viento y marea”, dadas las circunstancias que rodean en la actualidad cualquier intento de sobrevivir haciendo este tipo de música en España, ATLAS ha agarrado por los machos su sitio en el panorama nacional, ha abonado su pequeña parcela de hard rock patrio y ha comenzado a echar raíces con una fuerza que deberían tirar para atrás a más de un escéptico…

No hace falta más que darle al play, casi sobrando las palabras, para darse cuenta de que lo que contiene este nuevo plástico de esta combinación de veteranía, conocimiento del negocio y nueva savia llena de ilusión y fuerza, es puramente auténtico y sincero. Es directo, es elegante, es triunfal y a la vez sencillo y tributario de los grandes, como debe de ser en estos casos, creando nueva historia sobre la historia con el hilo conductor de un respeto máximo hacia lo que se conoce como la palma de nuestra propia mano pero echándole un par de narices a la mera posibilidad de crear algo tan auténtico como lo auténtico… Repetiré esta palabra muchas más veces si me preguntan por este disco, porque es lo que es, mejor o peor, más o menos genial, pero siempre auténtico.

Como decía, hace falta explicar muy poco sobre este trabajo. La vena hard rockera se mantiene y se aumenta exponencialmente con respecto al primer disco, dejando de lado ciertos toques más heavys que podíamos encontrar en el primer redondo y bajando el pistón para darle mucha más cancha a la creatividad de V.M. Arias, una auténtica bestia de la guitarra. Cada corte demuestra la sapiencia que existe detrás de cada una de las composiciones del álbum, perros viejos dando en el clavo a cada nota, cada riff y cada acorde de cada tema, consiguiendo un sonido envidiable y perfecto para el estilo, destilando unas guitarras que fluyen de una manera espectacular, consiguiendo que los solos se cuelen entre nuestros oídos naturalmente, haciéndonos disfrutar de lo que llega sin esfuerzo alguno…

“Contra viento y marea” y su ritmo absolutamente pegadizo que te hará mover las caderas sin parar (cuánto de Whitesnake hay aquí!!), el paso frenético del rápido y más macarra “Da igual” (una delicia ese bajo en el interludio pausado del tema) o la sensual y rockera “Parte de ti, parte de mi” (ese solo suena a clasicazo!!), te habrán cautivado a la primera escucha y ya no podrás parar la reproducción del álbum, porque todo lo que puede llegar solo puede ser bueno… Y así es. Destacan en nuestro camino la entrada de la guitarra en el medio tiempo “O tu o yo”, la velocidad y potencia (recuperando una versión mucho más heavy de ATLAS) de “Matar o Morir” o lo macarra, desafiante y a la vez romántico que suena el medio tiempo hard rockero “Si me faltas tu” (de nuevo otra gozada de solo).

En las letras de nuevo vuelven a mojarse y tienen tiempo para tocar todos los temas posibles, desde las clásicas historias de hard rock y diversión, hasta otros cortes más reivindicativos como “De una vez por todas”, manteniendo esa clase para ofrecer poderío rockero sobre una temática sobria y seria, “En el nombre de Dios”, quizás algo más simple y manida en su temática, pero no por ello menos acertada y emotiva con las víctimas del 11-M, o “Abriendo los Ojos”, un corte que debería ser fijo en sus directos, porque es descarado, porque es muy poderoso y porque Ignacio Prieto realiza un trabajo vocal de quitarse el sombrero.

Uno no se cansa de discos como éste, por mucho que entren a la primera escucha y pronto se nos hayan quedado en la memoria sus melodías y sus letras. El sonido es de una calidad sublime, los temas, aunque quizás con una dosis menos de gancho que en la primera obra de la banda, se dejan escuchar de una manera asombrosa. ¿Más razones? Cada una de las aportaciones de los hermanos Arias es una genialidad tras otra, se respira calidad y sapiencia y, sobre todo, se respira historia. ATLAS ya son uno más entre nosotros y, como decía, están aquí para quedarse y ser un fijo en los próximos años. Valores como este no deben desperdiciarse a la ligera.

ATLAS son:

Ignacio Prieto – Voz y Coros
V.M. Arias – Guitarras y Coros
Ángel Arias – Bajo y Coros
José Martos – Batería y Coros

TRACKLIST:

01- Contra viento y marea
02- Da igual
03- Parte de ti, parte de mi
04- O tu o yo
05- Vivir
06- Oveja Negra
07- De una vez por todas
08- Matar o morir
09- Si me faltas tu
10- Abriendo los ojos
11- En el nombre de Dios
12- Odisea

Puntuación: 8,25

Discográfica: DFX Records

Autor: Daniel Velasco Alonso

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