AYREON – 01011001

Crítica

“Más pesado y oscuro que el anterior” (Floor Jansen)
“Suena genial” (Jonas Renkse)
“El mejor disco de Ayreon hasta la fecha” (Lori Lindstruth)
“Suena muy bien” (Magali Luyten)
“Fantástico” (Phideaux Xavier)

Así definen algunos de los participantes el último disco de Ayreon, “01011001”. Desde que “The Human Equation” terminó de sonar en nuestro reproductor por primera vez todos estábamos esperando un nuevo lanzamiento del genial compositor y multi-instrumentista Arjen Lucassen. Tratándose de un lanzamiento del este calibre bien merece la pena tomarse un tiempo en entrar en detalles. Pasando revista a los participantes en el disco, cabe esperar una obra maestra y si no me creéis juzgad por vosotros mismos:

Voces: Jorn Lande, Hansi Kürsch, Floor Jansen, Jonas Renkse, Tom Englund, Daniel Gildenlow, Magali Luyten, Anneke van Giersbergen, Liselotte Hegt, Arjen A. Lucassen, Simone Simons, Marjan Welman, Wudstick, Bob Catley, Steve Lee y Ty Taber.

Guitarras: Michael Romeo, Lori Lindstruth y Arjen Lucassen.

Teclados: Arjen Lucassen, Derek Sherinian, Tomas Bodin y Joost van den Broek.

Además, la batería volvió a correr a cargo de Ed Warby, Ben Mathot se hizo cargo del violín, David Faber del cello y Jeroen Goossens de las flautas. El propio Arjen se hizo cargo del bajo.

Como iba diciendo, con esta plantilla bien cabe esperar una obra maestra. Lo mejor será centrar nuestra atención en los temas, que hablan por si solos.

El disco lo abre “The Age of Shadows”, que se compone de “The Age Of Shadows” y “We Are Forever”. Durante casi once minutos podremos disfrutar de una exquisita composición que fluye cual riachuelo. Acompañando a un conjunto de interesantes riffs, una melodía que vendría a ser algo así como “egipcio-espacial” da entrada a Tom Englund, Daniel Gildenlow, Steve Lee, Hansi Kursch, Floor Jansen, Jonas Renkse, Jorn Lande y Anneke van Giersbergen, que por turnos intervienen en estrofas y estribillo, dotando al tema de un dinamismo poco habitual y de una diversidad fuera de lo corriente. El uso magistral de guitarras acústicas, eléctricas y sintetizadores consigue que este tema se convierta en una delicia sonora del progresivo. Arjen Lucassen demuestra muy temprano que sigue siendo un maestro en conseguir que los vocalistas den lo mejor de si mismo y ninguno de los presentes en este tema deja absolutamente nada que desear y nos hace prestar atención, ya que todos ellos interpretan de forma diferente a como suelen hacerlo. Sin lugar a dudas no encontramos ante un tema de un calibre fuera de lo normal.

Para continuar el excelente trabajo de “Age of Shadows” nos encontramos con “Comatose” un tema de cuatro minutos que va ganando fuerza según avanza y que crece una barbaridad con las escuchas. En él Anneke y Jorn combinan sus voces para obtener un resultado tremendamente emotivo y melancólico. Jorn utiliza en este tema la faceta más limpia y grave de su voz, dándole un toque diferente y ofreciendo un sonido al que nos tiene menos acostumbrado. Sumando esto a una composición de primer nivel sobre una base de sintetizadores y arreglos espaciales, nos encontramos ante un tema que cede todo el protagonismo a las voces, obteniendo un resultado final sorprendente. El magnífico violín de Ben Mathot es el encargado de dotar al tema de ese halo diferente, para hacerlo aún más único. Si bien es un grandísimo tema, sin nada que objetar, tanto “Age Of Shadows” como el que le sigue, “Liquid Eternity”, le eclipsan un poco.

En “Liquid Eternity” podemos escuchar como los Forever, protagonistas de esta historia, hablan de su planeta, usando para ello las voces de Jonas Renkse, utilizando su voz limpia como en casi todo el disco, Daniel Gildenlow, haciendo gala de su habitual elegancia, Magali Luyten para imprimer fuerza en el estribillo, Bob Catley demostrando su clase, Tom Englund su magnífica capacidad de adaptación y como broche de oro Floor Jansen y Jorn Lande unen sus fuerzas en una de las partes más memorables del disco. Compositivamente es un tema más fuerte y al mismo tiempo más melancólico que el anterior, con mucho movimiento y cambios de ritmo, ejecutados con un gran sentido. No le falta ni le sobra nada y difícilmente podríamos encontrar una pega en la magnífica producción y en los no menos increíbles arreglos. Un tema sobresaliente.

A estas alturas todos los seguidores de Ayreon pueden hacerse una idea de hacia dónde gira la historia que Arjen Lucassen lleva discos presentándonos en distintos frentes que por fin se ven unidos por un álbum que los relacione. Los que escuchen Ayreon por primera vez pueden estar aún algo fuera de lugar, pero si han prestado atención deberían empezar a sentirse atrapados por una historia de fantasía y ciencia ficción trenzada de forma verdaderamente impresionante. En el siguiente tema, “Connect The Dots”, podemos escuchar las primeras estrofas cantadas por un “humano”. Ty Tabor es el encargado de las voces en este tema, ayudado en el estribillo por el propio Arjen, que si bien nunca ha sido un gran cantante, siempre ha hecho gala de un estilo y un feeling peculiar. Lo que llama la atención de este tema es que, a pesar de conservar esa aureola de misterio y oscuridad de los anteriores temas, en “Connect The Dots” el sol brilla con algo más de fuerza y la melodía ofrece algún elemento cercano al folk, con un estribillo que musicalmente es bastante alegre y contrasta con la lírica. Todo un acierto a decir verdad. No obstante estos toques alegres, no hay que perder de vista el estilo principal del album y del tema, que es el progresivo. Un estilo en el que Arjen Lucassen es un maestro y queda muy claro en el siguiente corte, “Beneath The Waves”.

El sonido de las olas inicia un tema que para mi es con poca clase de dudas el mejor del disco. “Beneath The Waves” ofrece un aire de melancolía y rabia contenida que resulta ideal para que cantantes como Daniel Gildenlow, Steve Lee, Floor Jansen o el mismo Jorn Lande realicen algunas de las mejores interpretaciones del disco y, atentos al dato, de su carrera. Si, porque aunque ninguno goza de un gran número de líneas, el trabajo condensado en ellas es impresionante. De nuevo la comunión de las voces de Floor Jansen y Jorn Lande deja un fruto de oro en otra de las partes más impresionantes de este album. También tenemos ocasión de disfrutar de un magnífico solo de Arjen Lucassen, cuyo estilo y gusto es evidente. La nota de fatalismo que imprime a la historia la parte cantada por el bardo Hansi Kursch le da al tema una relevancia muy importante dentro del disco y le dota de un dinamismo que rompe con la línea inmediatamente anterior, presentando un sonido algo más épico en contraste con la melancolía previa. Y es justo poco después cuando se desata la rabia contenida y podemos disfrutar de la anticipada joya. De nuevo un acierto absoluto.

A estas alturas deben de quedar pocas dudas de que estamos ante un disco enorme. Lo más impresionante es que “Beneath The Waves” es el quinto tema y aún quedan diez más. El siguiente corte se presenta mucho más esperanzador y ofrece un aire con elementos cercanos al folk sin perder de vista un ambiente “espacial” que es una constante en el disco. “Newborn Race” se presenta ante nosotros como un tema que denota un trabajo compositivo enorme como trasfondo y que es capaz de pasar del más puro optimismo a la melancolía en cuestión de segundos. Es necesario destacar el impresionante solo de Lori Lindstruth. Daniel Gildenlow es quien se lleva la palma en este tema, a pesar de que la intervención de Jorn Lande resulta impresionante y debe tenerse muy en cuenta.

En lo referente a la historia “Newborn Race” es un tema de vital importancia, cuyo contenido no voy a desvelar por motivos obvios, aunque todo seguidor de Ayreon puede conjeturar que es lo que encontrará en el. Si que mencionaré que en los casi ocho minutos que dura el tema no deja de evolucionar y cambiar, siempre con una coherencia y un gusto que nos hace percibir los cambios cuando ya han sucedido y no cuando están sucediendo, algo que es de vital importancia.

“Ride The Comet” es uno de esos temas que ganan con las escuchas y que, aunque se ve eclipsado ligeramente por su predecesor, deja algunos destellos de genialidad que se convierten en perlas en muy poco tiempo. Lo que más llama la atención de este tema, además de su contexto en la historia, es el dinamismo que presenta entre estrofas y estribillo. Siendo un tema muy metido en el progresivo, el estribillo es una de las partes del disco que más cercana se encuentra del puro y llano heavy metal. Magali Luyten es la encargada de darle voz a un potente estribillo que se vuelve frenético y totalmente pegadizo al final. Tras un par de escuchas resulta imposible sacárselo de la cabeza y el cuerpo te pide escucharlo una y otra vez. Un gran trabajo compositivo y una excelente interpretación de Magali. Un nuevo acierto.

En este tema es dónde el disco flojea un pelín. “Web Of Lies” es un tema bien compuesto, con elementos folk y country, con una guitarra acústica increíble y una melodía muy interesante. Además contamos con las voces de Simone Simons y Phideaux Xavier para terminar de perfilar el tema. No obstante no termina de encajar en el disco en ningún momento y tras varias escuchas se presenta como el punto más flojo del disco, sin dejar de ser un gran tema, con un excelente trabajo de violín, guitarra y cello.

Por fortuna también es el tema más corto del disco con menos de tres minutos y lo que viene a continuación es uno de los temas más fuertes de este plástico. “The Fifth Extintion” es un gigante de diez minutos y medio que expone una de las partes más importantes de la historia y nos ofrece la conjunción de las voces de todos los Forever, creando una sensación de variedad impresionante que cuadra totalmente con el dinamismo compositivo de un tema que evoluciona a cada segundo. Cuando el tema pasa del misterio inicial a la fuerza que desprenderá hasta el final no podemos evitar hacer headbanging mientras nos maravillamos con las impresionantes interpretaciones que Jorn Lande, Steve Lee y Daniel Gildenlow ofrecen en este tema; sin desmerecer al resto los tres nombrados brillan con luz propia. El solo que ofrece Derek Sherinian le da al tema un toque especial y la variedad que esconden sus líneas nos hace permanecer atentos de forma constante. Este tema tiene la cualidad de sorprender con cada escucha hasta el punto de que me atreveré a aventurar que nunca llegará a resultar repetitivo.

Cuando termina “The Fifth Extintion” estamos demasiado sorprendidos como para disfrutar plenamente de “Waking Dreams” así que no será hasta pasadas un par de escuchas cuando le saquemos todo el jugo a uno de los temas más arriesgados del disco. La conjunción de la voz limpia de Jonas Renkse junto a la magnífica voz de Anneke van Giersbergen encaja bien en una composición que hace del tema una oscura estrella muerta o un brillante sol según como se mire. La melancolía y la esperanza se funcen en una canción de vital importancia para la historia y que nos permite escuchar un fantástico solo de Tomas Bodin con su teclado/sintetizador y un nuevo solo de guitarra de Arjen Lucassen. Nuevamente nos encontramos ante un tema que acierta de pleno con lo que pide el disco y que demuestra como debe trabajar un compositor que tenga las ideas claras.

“The Truth Is In Here” vuelve a ofrecernos partes cantadas por los “humanos”. Se trata de uno de esos temas con muchos elemenos folk y melodías alegres que tanto le gustan a Arjen Lucassen y que sabe hacer tan bién. A las voces el propio Arjen y Lisselote Hegt. A pesar de lo alegre de sus melodías, la lírica no es muy esperanzadora y resulta de vital importancia en el desarrollo del disco y en su unión con los trabajos anteriores. Compositivamente es un tema que transcurre de forma muy natural, manteniendo bien la atención del oyente y consiguiendo darle un punto de color a un disco muy oscuro por su temática. Con las escuchas, este tema pasa de anecdótico a interesante y de interesante a verdaderamente bueno. No obstante “Waking Dreams” y el tema que le sigue “Unnatural Selection” lo eclipsan un poco.

“Unnatural Selection” regresa a los ambientes “espaciales” y presenta una importante parte en la historia que se desarrolla en esta obra. Steve Lee, Jorn Lande y Tom Englund son los más destacados en este tema, que ofrece un buen puñado de riffs interesantísimos en conjunción con unas melodías y unos arreglos marca de la casa. El resultado que obtenemos es una composición muy viva, que se mantiene interesante en todo momento y permite a los intérpretes jugar todo lo que quieren con su voz a lo largo de los siete minutos y poco que dura. Especialmente energizante es la parte final en la que Jorn añade unos “libs” de primer nivel, muy habituales en él. También es importante prestarle atención a la parte central y más rápida del tema, por su valor tanto musical como lírico. El uso de los sintetizadores en este tema es sencillamente genial.

“River Of Time” nos ofrece la posibilidad de escuchar como funcionan las voces de Bob Catley y Hansi Kursch de forma conjunta. El resultado es excelente; claro que no podría ser de otra manera dada la composición impresionante que este tema de cuatro minutos ofrece. El uso de instrumentos poco habituales dota a este tema de un aire diferente y en cierto modo nos hace notar que se trata de un tema especial en el disco, ya que es una de las piezas perdidas de la historia. El solo de violín de Ben Mathot y el de flauta de Jeroen Goossens consiguen darle un toque aún mas único a un tema que ya de por sí resulta diferente.

El disco está llegando a su fin y gracias a un trabajo compositivo excepcional apenas nos hemos apercibido del paso del tiempo, que durante estas canciones más que pasar fluye. “River Of Time” sirve de “introducción” para el último tema cantado por “humanos”. “E=MC2” tiene la particularidad de presentarnos a dos incipientes talentos como son Marjan Welman y Wudstick. Aparte de tener una composición que unifica los elementos espaciales, los elementos folk y unas partes pesadas y oscuras de forma magistral, esta canción resulta imprescindible para comprender la unión de ciertos discos con este. En otras palabras, redondea la historia. Junto a la agradable interpretación de Wudstick y Marjan “E=MC2” tiene el aliciente de contar con un magnífico solo de Michael Romeo. El resultado final de este tema es el de un corte de carácter muy progresivo que encaja perfectamente con el estilo de Ayreon.

Para cerrar el disco nos encontramos con los doce minutos de “The Sixth Extintion”. Nuevamente nos vemos ante un tema de grandes dimensiones que esta se presenta de corta oscuro, potente y melancólico. No podía ser de otra manera dado el contexto de la historia. Todos los seguidores de Ayreon pueden aventurar que ocurre en este tema, pero no voy a revelarlo para aquellos que prefieran descubrirlo por si mismos. Lo que si he de mencionar es el enorme trabajo compositivo que hay detrás de este tema. De nuevo volvemos a escuchar a todos los Forever y en esta ocasión incluso podemos escuchar algunos guturales de Jonas que le dan al tema un toque más oscuro y crudo.

Las interpretaciones de todos los vocalistas dotan al tema de un aire apocalíptico muy apropiado. En este tema no es posible destacar a ningún vocalista sobre los demás ya que todos rayan a un nivel muy, muy elevado; además contamos con un impresionante solo de Joost van den Broek. El apoteósico final del tema encaja a la perfección con el contexto histórico y cierra una composición maestra. El disco termina como empieza, con un acierto impresionante. Un trabajo redondo.

En definitiva se trata de un disco que gana con las escuchas, que no cansa y al que no le sobra ni le falta nada. Aún estamos a una altura muy temprana del año, pero este disco se presenta como un firme candidato a estar en el podio final. Sin lugar a dudas una obra maestra que merece un sitio de honor en cualquier estantería, más aún si en aquellas en las que el progresivo tenga peso. Un trabajo sobresaliente.

Lee los comentarios completos de algunos de los artistas participantes pinchando aquí
Puntuación: 9,5

Autor: David Rodrigo (Coon)

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