BABEL – LAST DAY ON THE BEACH

Crítica

BABEL son un grupo formado por Diego Blanco y Alejandro Blasi, dos argentinos que, enamorados de Mallorca, se afincaron en la isla y desde ella realizan una música muy difícil de etiquetar que, realmente, poco tiene que ver con lo que podemos estar acostumbrados a escuchar.

Su música, que podría ser definida como New Age, Ambient o Música del mundo (ellos mismos la definen como Eclectic World Music en su Facebook), en la que la influencia de MIKE OLDFIELD es muy clara, busca trasladarnos, a través de sus sonidos evocadores, a paisajes llenos de paz y de armonía, creando atmósferas relajantes y tranquilas, fruto de la diversidad y el mestizaje de los sonidos.

“Last day on the beach”, el disco que vamos a comentar, tiene todas esas características que acabamos de mencionar. Es un disco muy breve en el que sus catorce temas instrumentales destilan paz y sentimiento, combinando los sonidos que nos remiten a la naturaleza, como por ejemplo en “Birds’ song”, con el uso de instrumentos musicales de diferentes lugares del mundo, y siempre con la presencia continua del mar Mediterráneo. Desde su portada, que nos muestra la figura de una chica bañándose en la playa, ya se nos advierte de que el mar va a ser omnipresente, y en todos y cada uno de los temas parece que nos transportamos a la costa con la magia de su música.

Empieza el disco con “Herea”, un tema sugerente y con un ritmo repetitivo aunque perfecto para atrapar nuestra atención de cara a lo que nos espera, que no es otra cosa que “The labyrinth”, un tema repetitivo que nos lleva hacia la sensación de estar encerrados en un sitio del que no sabemos salir, pero que nos tranquiliza tanto que no queremos hacerlo. Continuamos con “Going up the mountain”, un tema en el que la música compite con las escasas voces para llamar nuestra atención, con un instrumento de viento que destaca por encima de los demás.

El siguiente tema es “Dolphin’s dream”, un tema muy tranquilo, con un ritmo repetitivo y una melodía sencilla pero muy evocadora. Le sigue “Agua de mar” en el que lo que escuchamos es una melodía que nos sugiere precisamente eso mismo, las olas del mar que van llegando a la playa arrullándonos.

En “Birds’ song”, otro tema de mucha tranquilidad, escuchamos un instrumento de viento que hace una melodía muy sugerente sobre las percusiones. Por su parte, “Altiplano” es otra canción tranquila, en la que la guitarra y un instrumento de viento hacen como si dialogaran. “Ícaro” sin embargo es un tema rápido, en el que unos coros se escuchan sobre los ritmos, sugiriendo esa idea de volar que contaba la leyenda mitológica.

“Last day on the Beach” es un tema muy lento, que sugiere esa nostalgia con la que miramos la playa el último día del verano, invitándonos a atesorar los recuerdos. Por su parte, “Hill road” es un tema más intenso, en el que las guitarras llevan la voz cantante. “Origin” es otro tema tranquilo, de los que nos incita a descansar, dejar la mente en blanco y dejarnos llevar a lugares más tranquilos de los de nuestro día a día.

“Caranavalito mestizo” es el tema más interesante y logrado del disco. Es un tema festivo, en el que la melodía de la guitarra y los instrumentos de percusión hacen que apetezca bailar mientras escuchamos.

Con “Inner colours” volvemos a la tranquilidad, y de hecho es uno de los temas más tranquilos del disco. Empieza con los sonidos de un instrumento de viento que se escucha sobre la base que dan las guitarras. Termina el disco con “Dos acordes”, un tema en el que predominan las melodías de guitarra, que suenan junto a teclados y sintetizadores, dejándonos una atmósfera de tranquilidad y de armonía.

Como vemos, sería muy difícil destacar uno o varios temas de entre todos, aunque sí es interesante mencionar “Carnavalito mestizo”, una composición más festiva que el resto, que es quizá la más destacable precisamente por eso. Los otros trece temas, muy currados y originales, son ejemplos de lo bien que se sirven de instrumentos de diversas partes del mundo (muchos de ellos eran totalmente desconocidos para mí hasta que empecé a escucharlos en este álbum), con los que construyen composiciones sorprendentes.

“Last day on the beach” es, así, un disco ideal para escucharlo al final de un día duro, para relajarse y dejar volar la imaginación mientras nos sumergimos en unas composiciones difíciles de definir, pero que disfrutaremos igualmente, hasta el punto de que el disco no solo es corto, sino que se nos hace muy corto. En definitiva, una buena elección para variar y probar con sonidos diferentes a lo que estamos acostumbrados. Seguro que nadie se arrepentirá.

BABEL son:

Diego Blanco: Stick, charango, ronroco, cuatro, sikus, quena, quenacho, moseño, chajchas, programación.
Alejandro Blasi: Guitarras, bajo, kalimba, programación.

TRACKLIST:

01- Herea.
02- The labyrinth.
03- Going up the mountain.
04- Dolphin´s dream.
05- Agua de mar.
06- Birds´ song.
07- Altiplano.
08- Ícaro.
09- Last day on the beach.
10- Hill Road.
11- Origin.
12- Carnavalito mestizo.
13- Inner colours.
14- Dos acordes.

Puntuación: 7
Discográfica: Autoproducido.
Autor: Pablo Folgueira.

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