BLACK SHEEP WALL – I’M GOING TO KILL MYSELF

Crítica

Superada la sorpresa inicial que supone enfrentarse al nuevo trabajo de los californianos BLACK SHEEP WALL he de decir que se ha desinflado un poco el globo. “I’m going to kill myself” es sin duda un título que le viene al pelo, ya que las atmósferas que logra plasmar y transmitir este grupo dentro de un estilo que recoge un oscuro sludge salpicado con bastantes tintes de post hardcore, dan que pensar por dónde van los tiros, chocando con la graciosa portada de los monstruos que remata este disco.

Este es el tercer trabajo de BLACK SHEEP WALL, y se basa en una nueva etapa, ya que su bajista cambia los bártulos por la voz, apuesta arriesgada sin duda, ya que sustituye uno de los elementos que le pueden dar la personalidad a un estilo musical que pretende transmitir unos ambientes (ahora oscuros, ahora deprimentes), de donde no encuentres la luz para salir de un pozo. Aún sin haber atendido a sus dos anteriores trabajos he de decir que el cambio puede ser acertado, puesto que no decepciona para nada la escucha.

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Un trabajo, “I’m going to kill myself”, que sorprende, porque viene rematado por tan sólo cuatro pistas, pero de extensa duración (el último corte dura 33 minutos), algo que puede echarte para atrás, pero nada más lejos, ya que el grupo lo ha sabido dotar de una fluidez, de tal manera, que no se hace pesado el disfrute en ningún momento.

“I’m going to kill myself” abre con “The wailing and the gnashing and the teeth”, corte post-hardcore en toda regla, plagado de voces rasgadas y pasajes de calma transmitidos por la guitarra, auténtico punto de luz que te guía por un laberinto, cerrado con un cambio hacia una furia anti natura.

La transición hacia “Tetsuo: The dead man” se hace dolorosa, a través de zumbidos nos adentramos en un sludge más puro, rozando quizás el math core, y dejando muy mal cuerpo estampando un paisaje depresivo lleno de distorsiones en todos los sentidos. Quieres que se acabe el tema y que lo haga ya.

Maquinaria oxidada es lo que hace aparecer “White pig”, heredera de la anterior en la que sólo destacaré unos cambios de tiempos que se agradecen dentro de tanta densidad y los melódicos y profundos coros, aunque prácticamente una hermana gemela de la anterior, no llegando a ese pretendido caos controlado.

Y qué decir de “Metallica”, auténtica amalgama de sonido que cierra este trabajo y que recoge en su poco más de media hora de duración una auténtica pesadilla de un motor que no termina de arrancar que introduce como novedad las voces ahogadas, sin duda un experimento interesante.

Aunque pueda decepcionar el hecho de enfrentarse a un trabajo que podría ser rompedor, todo se queda en un conjunto de sonidos ya escuchados anteriormente, eso sí, muy bien conjugados, pero que juegan con la desventaja de que sólo logren encandilar a los seguidores más acérrimos del género.

 

BLACK SHEEP WALLS  son:

Brandon Gillichbauer: Voz & bajo
Scott Turner: Bajo & guitarra
Jackson Thompson: Batería
Andrew Hulle: Guitarra

 

Tracklist:

  1. The wailing and the gnashing and the teeth
  2. Tetsuo: The dead man
  3. White pig
  4. Metallica

 

Puntuación:  6/10

Discográfica:  Myst Of Seasons

Autor: Jon Rodríguez

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