DOKKEN - LIGHTNING STRIKES AGAIN

Crítica

¿Qué se puede esperar en el año en que vivimos de un disco de una banda como Dokken? Justo lo que tenemos entre manos. Además, hay que tener en cuenta que Dokken, con el paso de los años, no han sido tan bien tratados como otras formaciones supervivientes a otras decadas. Triste pero cierto: casi nadie se acuerda de ellos, al menos por estas tierras. Y digo «casi» porque se que igual que yo, existen muchas personas que siempre han apreciado y aprecian la mayor parte de cosas que han salido al mercado acompañadas por una de las voces más bonitas y carismáticas del Hard Rock de los ochenta.

Cuando se trata de hablar de gente delante de un micro, Mr.Don Dokken nunca ha sido cualquiera y tampoco lo es ahora…Y eso que a muchos os dolerá como me ha dolido a mí ver que este vocalista ha perdido parte de su potencia vocal, o al menos así consta en este «Lightning Strikes Again». Pero ni si quiera esta razón tiene el peso suficiente como para quitarle a Dokken lo que siempre han tenido, y que en mayor o menor cantidad se deja entrever en su nuevo trabajo.

Siempre pensé que Don Dokken era un excelente letrista y que su mayor virtud es su capacidad para transmitir y conmover mientras canta. Admiro la facilidad que tiene a la hora de plasmar emociones y la tranquilidad que evoca su adulzonado tono de voz, aun en los momentos más agresivos y sucios de los temas. En «Lightning Strikes Again» se mantienen vivos todos estos aspectos, aunque no con la misma intensidad de antaño.

Un claro ejemplo de lo que intento explicar es el primer corte «Standing On the Outside», que es un tema 100% «Made in Dokken». El conjunto de la canción fluye perfectamente al comenzar el cd, con unas estrofas y un estribillo muy pegadizos. John Levin está formidable a las seis cuerdas, y curiosamente el segundo solo que introduce en el tema parece salir directamente de las manos de George Lynch – y dudo que este parecido sea sólo por casualidad. El inconveniente llegará cuando quienes hayais seguido de cerca la carrera de Dokken, notéis como Don encuentra dificultades para llegar hasta los tonos más agudos, llegando a parecer que está afónico, si bien los momentos en los que no se desgañita siguen suponiendo una delicia para el oido. Un aspecto que considero que de ser poco grave, podría haberse solucionado con la producción, así que una de dos: o Don Dokken ha perdido parte de su voz o, alejandonos de ser mal pensados, le ha querido imprimir a esta un nuevo matiz que no aporta nada que se pueda celebrar. Sea lo que sea, el tema finalmente deja una sensación muy positiva y agradable. Y esto ocurre en otros cuantos que le siguen.

«Give Me a Reason» y «Heart to Stone» siguen una linea muy similar con los mismos pros y contras, y aunque son buenas canciones, no alcanzan el carisma de la primera. Seguro que no defraudarán a los fans de la banda.

Llega «Disease» en una honda mucho más actual (parecido a lo que hicieron Europe con su «Start from the Dark») y pese a ser el intento de «evolución» dentro del album, se queda en una interesantísima canción de rock duro más contundente que el resto. Buena y efectiva, con un John Levin que vuelve a destacar por encima del resto de la banda.

Y a la quinta llega la balada: «How I Miss Your Smile». Siempre he pensado que hay grupos de rock que terminan incluyendo baladas en sus discos por el simple hecho de que tenga que haber alguna, al igual que pensaba que Dokken eran una la de las expeciones en ese aspecto. Las baladas de este trabajo son bonitas, pegadizas y tienen todo lo que necesita una balada para ser considerada como tal. Pero ¿Qué ha sido de aquellas baladas con capacidad para emocionar y despertar sentimientos como la melancolía o la tristeza, o que consigan traernos a la mente a esa persona que es especial para cada uno de nosotros?

Seguimos con «Oasis», un medio tiempo magistral que bajo mi punto de vista es de lo mejor de este «Lightning Strikes Again» y que sin la voz de Don Dokken perdería el 80% de la esencia. Al contrario que su predecesora, aquí las emociones si están a flor de piel.

«Point of No Return» es el tema más rápido del disco, algo así como el mítico «Tooth and Nail» pero más melódico. Le sigue «I Remember», que supone la segunda balada del compacto y que a nivel personal – y aun sin ser santo de mi devoción – considero mejor que «How I Miss Your Smile», siendo esta más triste.

Otra de las grandes es «Judgement Day». Y es que creo que cuando se trata de hablar de amor/desamor, a Dokken siempre se les ha dado mejor hacerlo a través de medios tiempos o de temas más hardrockeros, como el que nos ocupa, y en el que por cierto John Levin vuelve a estar inmenso al mastil.

La recta final del album mantiene la tónica notablemente con «It Means» y «Release Me» hasta que llegamos a «This Fire», un gran tema rápido y clásico que supone el final de esta fiesta a la que espero que muchos hayais asistido.

«Lightning Strikes Again» es más de lo que podíamos esperar los fans de Dokken y menos de lo que Dokken han llegado a dar de sí en el pasado. Individualmente, es un más que buen disco de hard rock melódico, con unas melodías, unas letras y en especial unos solos de guitarra que harán las delicias de los amantes de la vieja escuela, pero si no conocéis a Dokken os aconsejo que antes de pasaros por este nuevo lanzazamiento le deis un repaso a «Tooth and Nail, «Back for the Attack» o «Under Lock and Key». Después de eso, seguro que apreciaréis más»Lightning Strikes Again».

Lo más importante es tener en el año 2008 un disco 100% Dokken. La banda se mantiene totalmente fiel a sus raices y el resultado es notable. Larga vida a Dokken, que con este trabajo siguen demostrando que siempre han tenido algo más que muchos grupos de Hard Rock de su «quinta».
Puntuación: 7’7

Autor: J.Vicente Albaladejo

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