Crítica
1 de Marzo de 2024 es la fecha señalada para el lanzamiento del séptimo y largamente esperado nuevo álbum en solitario de Bruce Dickinson, y digo largamente esperado porque según palabra del vocalista de Iron Maiden, lleva trabajando esporádicamente en dicho disco desde 2014 y su última publicación como solista, “Tyranny Of Souls, data de 2005, casi 2 décadas después, verá la luz “The Mandrake Project”.
Originalmente concebido como una obra conceptual, su titulo iba a ser “If Eternity Has Failed”, pero como en una especie de “Deja-Vu”, al igual que ocurriera en su día con “Bring Your Daughter To The Slaughter”, (tema que Bruce grabó para la película “A Nightmare On Elm Street 5” y que iba a ser incluido en su debut en solitario “Tattoed Millionaire” y que acabó “secuestrada” por Steve Harris para el álbum de Iron Maiden “No Prayer Of The Dying”), Bruce presentó el tema a los chicos de Maiden para, con algún cambio, terminar abriendo “The Book of Souls”(2015), mutando en “If Eternity Should Fail”. No obstante Bruce decidió seguir con la idea que tenía en su cabeza incluyéndolo con la trama e historia en torno a dicho tema.
Era 2014 y entre el diagnostico y superación de un cáncer, giras de Maiden, pandemia, giras de libro/charla/monólogos, negocios empresariales y boda incluida, el polifacético y ocupado cantante ha estado dándole vueltas al proyecto durante siete años, hasta que tras el Covid pudo pisar Norteamérica y reunirse con Roy Z, donde tras juntar el material y componer un par de canciones más. Estas incluían nuevos personajes y saltos en la línea de tiempo muy grandes, así que, decidieron darle la vuelta a la historia y grabar lo que finalmente se llama “The Mandrake Project”, que finalmente no es un disco conceptual pero que será editado con un comic que desarrolla la historia del Dr Necrópolis, formando esta parte de los videos clips también.

“The Mandrake Project” consta de 10 temas que suman casi una hora de duración, y se edita bajo el sello BMG y para ello Bruce ha contado con su asiduo guitarrista y también productor del disco Roy Z, que también se encarga del bajo en estudio, y el batería Dave Moreno y el teclista Mysteria, que ya grabaron su anterior obra “Tyranny Of Souls”, Se rumoreó con que Adrian Smith estuviese involucrado, en ello también, pero finalmente no ha sido así.
Vamos al meollo. Casi todos los discos que componen la carrera solista del afamado vocalista tienen variaciones de sonido y estilo. La verdad es que Bruce Dickinson no es ese artista que graba un disco en solitario para seguir haciendo lo mismo que con su banda. Más bien, es todo lo contrario. Dickinson siempre procura sonar lo más distante posible de Iron Maiden, y explora otros terrenos para llevar su voz a sitios que con Maiden no podía, por lo menos hasta su más reciente etapa. Los temas con un reconnocible sonido Roy Z se encajan a nivel de producción fácilmente en el estilo de “Tyrranny Of Souls” o “Chemical Weeding”, pero compositivamente es más variado, no tan oscuro, usando múltiples estilos y diversos instrumentos más allá de los típicos en un grupo de metal. Si te esperas un álbum de heavy metal tradicional vas dado.
Curiosamente, a primera escucha, no suena especialmente fresco y cuesta un poco de asimilar. Pareciera que las vueltas y cambios que su creador le ha dado en tantos años, se hubieran cargado la frescura y algunos temas quedaran descafeinados, pero seamos sinceros, que fan de Dickinson no se sorprendió al ver un álbum tan hardrockero y no tan heavy cuando escuchó “Tatooded Millonaire”. A quien le entró a la primera ese experimental sonido de “Balls To Picasso”, por no decir de la sorpresa “grungie” de “Skunkworks”. “The Mandrake Project” ya con sus dos adelantos prometía ciertos giros y juegos de estilo. Pero no fue hasta la cuarta escucha, que mi cerebro hizo click y se conectó finalmente con la obra para descubrir todo lo que ofrece.
Bruce es listo y a estas alturas sabe perfectamente donde está su voz y a qué ritmo tiene que ir todo para que esta brille y resalte, y desde luego, eso no es con canciones explosivas y veloces que no le dejen respirar cuando sube registro. Ese tono más grave que usa en Maiden en los últimos discos ha venido para quedarse y permitirle subir de forma limpia y potente cuando el tema lo requiere, usando además un montón de matices más en su voz, jugando con la historia y narrando en muchas ocasiones más que cantando. Las canciones van enfocadas a, y ó, desde distintos instrumentos y estilos. Las guitarras solistas no están construidas para lucir sino para potenciar el tema y toman mucho protagonismo los arreglos de Mysteria en los teclados, que le dan ese aire más épico tanto al propio tema como a la voz de Bruce, resaltando la historia y dándole ese halo casi de película. Cristalina y con buena pegada la batería y mucho groove en el bajo. Es una obra en la que el vocalista ha experimentado con distintos sonidos, algunos de ellos sorprendentes. Vamos tema a tema.
“The Mandrake Project” abre el telón con “Afterglow Of Ragnarok”, un épico tema, primer adelanto como single, que incluía la demo de “If Eternity Has Failed” y un comic, y para la que se hizo un espectacular video clip. Buena intro y se ve de inicio ese sonido Roy Z en la producción. Tema crudo, no muy rápido pero heavy. Bruce cambiando voces, sube poco a poco y fácilmente. Potencia y fuerza y limpieza en tonos altos. La voz, en conjunción con la batería, que da fuerza al tema y las rítmicas de bajo y guitarra, dan esa parte épica al tema. Con los instrumentos al trote, Bruce juega con su voz y te imaginas una batalla pero a cámara lenta. El tema gana mucho con cada escucha.
“Many Doors To Hell” fue junto con el primer tema, los últimos que se compusieron para este trabajo, y en palabras del propio Bruce, son los que dieron vuelco a toda la historia, cambiando el disco por completo. SORPRESA, así, con mayúsculas. Si no fuera por la época de la que procede Dickinson, diría que este tema es un guiño a GHOST, la banda de Tobias Forge. Y tal vez lo sea, ya que en más de una ocasión, Iron Maiden, han dedicado piropos a la banda sueca y su líder, amén de llevarlos de gira en su día. Sea en plan setentero/ochentero o intentando esa comercialidad popero rockera que se gasta Tobias Forge, este tema tiene ese aire, con ese teclado casi evangélico, con riff suave de guitarra, batería seca y simple, con Bruce relatando más que cantando hasta el puente, con una atormentada voz muy bien encajada y con estribillo alegre. Arreglos muy melódicos de guitarra más que solo. Tema que choca de inicio por su “poperismo”, pero que con las escuchas se te pega. Huele a single también.

“Rain On The Graves”, con otro gran video clip, fue su segundo single. Riffaco de inicio, tema hasta bailón en su estribillo. El Hammond creando esa tensión maligna acentuada por los pequeños punteos de guitarra. Mucho y buen groove de bajo dando fuerza. Rítmicas crudas con buenos arreglos solistas y de teclado, sin grandes alardes, al servicio del tema. Mola la risa demoniaca de Bruce. Siempre me gustó y por algún motivo no la usa mucho, pero la mete muy bien. Se lo habrá pasado “bomba” el amigo Bruce rodando los videos y actuando.
Con un arranque semiacústico y ecléctico arranca “Resurrection Men”, que te transporta al desierto en la época de los Western. Con su ritmo a trote recuerda a esa escena al final de la película “Ghost Rider”, donde el joven y el longevo motorista Fantasma, interpretados por Nicholas Cage y Sam Elliot respectivamente, van en su moto y caballo al encuentro de su enemigo, el Diablo. A Bruce le gustó el rollo Western de “Writing In The Wall” y aquí lo lleva incluso más allá. Sorprendente por distinto, de lo mejor del disco con esa parte densa, potente y pesada en su parte central.
“Fingers In The Wounds” continua la obra con Bruce mezclando cambios de ánimo en su interpretación, con arreglos orquestales en los teclados y a piano. Dickinson perfecto y arábicas a medio tema cambiando de aire al mismo.
“If Eternity Has Failed”, iba a ser la piedra angular de la historia. El titulo está sacado de una expresión del Dr Strange, el de los comics. Básicamente es el tema que finalmente se quedó Iron Maiden para “The Book Of Souls”, pero con algunos cambios de letra, un sonido más crudo y oscuro y menos finura. Suena más setentera y psycodélica e incluye flautas y solos de Gus G invitado al estudio por Roy Z. Inicialmente la intro debía llevar trompetas mariachis.
“Mistress Of Mercy”, tema denso, potente pegada de batería, mucho groove de bajo. Buenas melodías de guitarra acompañando la voz. Sonido más macarra y machacón y que al final parece volverse algo más salvaje, pero muy controlado. Buen estribillo.
“Face In The Mirror” enfilando la parte final de la obra. Tema que huele a dos acústicas con pies descalzos en la playa, típica de Bruce y en la que luce mucho su voz. Muy bien calzados los coros con voz atormentada por debajo en el estribillo. Como peculiaridad, parece ser que este tema tiene un solo de guitarra interpretado por el propio Dickinson, por primera vez en su carrera.
“Shadow Of The Gods” es un tema que Bruce compuso en su día para aquel fallido proyecto de los “3 Temblores”, que iba a ser un disco cantado por Dickinson junto a Haldford y Geoff Tate, aunque Bruce quería a Dio y no se dio. Bruce decidió meter este tema en “The Mandrake Project” e incluso ha expresado su deseo de que Rob Haldford pueda subirse a cantarlo con el alguna vez, aunque en el disco es Bruce únicamente quien mete las voces. Tema hecho a piano y que va subiendo intensidad con arreglos orquestales. Bruce sube de manera grandiosa. Balada de mansión con ventanas abiertas y cortinas al aire cantando a pulmón en una colina, hasta que se vuelve rockera y eléctrica a mitad con un pesado riff, apareciendo una parte más metalera que recuerda precisamente, a trabajos en solitario de Rob Haldford. El tema entra en su minuto final con unas guitarras melódicas y limpias, preciosas, con un épico final muy Bruce.

Y llegamos al final de la obra con “Sonata (Inmortal Beloved)”. Tema de casi 10 minutos, con riff y teclado setentero, Bruce cantando de menos a más, sube, baja, para, crea tensión y vuelta. Voz densa y grave subiendo alto y limpio. Buen final para un disco que según el propio Bruce no será el último como solita. Esperemos que no tarde otros siete años en hacerlo. Ciertamente este disco mantiene el nivel de su carrera. Siempre es un placer escuchar al señor Dickinson. Hay quien dice que Dickinson canta ahora mejor que nunca, y puede que no tenga ya el chorro de voz que tenía cuando se ganó el apodo de “Air Raid Siren”, pero con todo lo aprendido por el camino, su capacidad interpretativa si es mayor, haciéndolo capaz de jugar con su voz según lo requiera el tema, subiendo con grandeza y potencia. Posiblemente esto le ha permitido llegar a este punto de su carrera con una voz en bastante mejor forma que la de muchos de sus compañeros de profesión, ya sean coetáneos, pretéritos o correlativos.
Bruce se mira en el espejo, poniendo sus dedos en la herida, tras esquivar las puertas del infierno como un hombre resucitado, proyectando el resplandor de la sombra de un Dios, para que cuando la lluvia sobre las tumbas haga caer la eternidad, la madre misericordia, le otorgue su amada inmortalidad… SCREAM FOR ME, BRUCE DICKINSON!
Listado de temas:
- Afterglow Of Ragnarok (05.45)
- Many Doors To Hell (04.48)
- Rain On The Graves (05.05)
- Resurrection Men (06.24)
- Fingers In The Wounds (03.39)
- Eternity Has Failed (06.59)
- Mistress Of Mercy (05.08)
- Face In The Mirror (04.08)
- Shadow Of The Gods (07.02)
- Sonata (Immortal Beloved) (09.51)
Line Up:
- Bruce Dickinson – voz
- Philip Naslund – guitarra
- Chris Declercq – guitarra
- Dave Moreno – batería
- Tanya O’Callaghan – bajo
- Mistheria – teclados



