CHILDREN OF BODOM - RELENTLESS RECKLESS FOREVER

Crítica

Me resulta chocante que ya hayan pasado más de diez años desde que empecé a escuchar a una de las bandas que, todavía hoy, se sigue considerando de las «jovenes» del panorama. Y cuando pienso en los CHILDREN OF BODOM de principios de la década pasada, no puedo evitar recordar algo que siempre me llamó la atención de sus discos: las coloridas portadas. Primero fue el rojo («Something Wild»), luego el verde («Hatebreeder»),después el azul («Follow The Reaper»), y nuevamente repitieron con el rojo (Hate Crew Deathroll»).

Supongo que por esto es normal que me sorprendiese cuando se pasaron a los tonos grises y al negro («Are You Dead Yet?» y «Blooddrunk»), los cuales predominaban hasta hace unos días…y lo cierto es que, aunque siempre he defendido que Alexi Laiho y sus chicos solo han plasmado calidad en sus trabajos hasta la fecha, yo empezaba a echar de menos algo del colorido de antaño en las portadas de CHILDREN OF BODOM…y también en su música.

Para ser sincero, la primera escucha que le di a «Relentless Reckless Forever» de manera superficial – para hacerme una idea de que se traían entre manos los fineses – no fue para nada satisfactoria. Pero teniendo en cuenta que tampoco lo fueron las primeras escuchas de «Follow The Reaper» o «Hatebreeder», ¿por qué no iba a darle una oportunidad a este disco?

Me alegro de habérsela dado, porque me he reencontrado con muchos de aquellos colores que empezaba a añorar, tanto en la portada del cd como en el contenido del mismo. Y es muy posible que los que hayáis seguido bien a los niños de los asesinatos del lago finés a lo largo de sus seis anteriores trabajos, os suceda esto mismo.

«Relentless Reckless Forever» en principio parece una cosa, pero luego es otra. La principal diferencia con su predecesor «Blooddrunk» (2008) es que se aleja bastante de la sequedad y la acidez que predominaba en este, en pro de unos temas más melódicos y más vivos, que quizás en principio pueden no ser del todo efectivos para el oído hasta que no se escuchan varias veces. Después de esto, uno no tarda mucho en distinguir todos los elementos que hacen que CHILDREN OF BODOM sean quienes han llegado a ser hoy en día; una banda que, guste más o guste menos, puede presumir de haber desarrollado algo que solo los mejores logran desarrollar: su propio estilo y sonido. Y este disco lo prueba con creces, ya que no hacen falta más que unos segundos de «Not My Funeral», el tema que abre, para que los reconozcas.

Si bien en anteriores reviews de esta banda he querido hacer incapié en las canciones, una por una, esta vez dejaré que seáis vosotros quienes vayáis descubriendo, juzgando y valorando por vosotros mismos. Lo que sí diré es que el conjunto de temas que supone «Relentless Reckless Forever» podría definirse, de manera global, como una antología de los cuatro últimos trabajos del grupo en la que se citan todas las características que COB han ido mostrándonos desde «Follow The Reaper» hasta «Blooddrunk». Poderosas melodías combinadas con riffs metálicos, rápidos, contundentes y afilados, increibles solos de la mano de Janne y Alexi, y por supuesto, la estridente voz de este último, también marca de la casa.

Indagando por la red ya he visto que los fans del grupo abogan por unos temas o por otros como sus favoritos de este album, pero si yo tengo que escoger uno, sin duda me quedo con «Ugly», un verdadero cañonazo progresivo lleno de rabia, oscuridad y melodía a partes iguales. «Not My Funeral» (el corte que abre el cd), la pista que da título al album, «Roadtrip To Hell And Back» y «Cry Of The Nihilist» harán sin duda las delicias de los fans del grupo, y tendrán entretenidos durante un tiempo a todos los asiduos a sacar con sus guitarras las diabluras que Mr. Laiho inventa sobre las seis cuerdas.

Por otra parte, diré que el primer single «Was It Worth It?«, a pesar de tener un riff principal atractivo, me ha parecido un tema excesivamente simplón, y no me gusta en absoluto como han mezclado las pistas de voz. Otro aspecto a destacar es que el veterano Roope Latvala sentencia una vez más que no es capaz de aportar los matices y las harmonizaciones a las que nos tenía acostumbrados el bueno de Alexander Kuoppala como segundo guitarrista, y estoy convencido de que esta es otra de las razones por las cuales el sonido de la banda, desde hace algún tiempo, difiere ciertamente del de los primeros trabajos – pero aun con estas, el trabajo de Roope es irreprochable como rítimica. Jaska y Henkka,a los parches y al bajo, como siempre soberbios.

En definitiva, un disco que no os defraudará a quienes hayáis sabido (o podido) disfrutar de la discografía de la banda sin hacerle ascos a sus últimos trabajos. Sin embargo, si todavía esperas que este grupo vuelva a sonar como sus comienzos, es muy posible, amigo mío, que en algún momento hayas dejado de entender de qué van realmente CHILDREN OF BODOM. Lo único que falta es ver qué tal defienden estas nuevas composiciones sobre las tablas…pero teniendo en cuenta de quién estamos hablando, estoy seguro de que no fallarán.

Puntuación: 8,7

Discográfica: Spinefarm Records

Autor: J.V.Albadalejo

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