CICONIA – THE MOON SESSIONS

Crítica

Lo suyo le ha costado a Jorge Fraguas construir finalmente este proyecto. Después de alrededor de dieciocho años girando y grabando con distintas formaciones, el bajista nos presenta finalmente el debut de su nuevo proyecto CICONIA, un cuarteto instrumental que llega para hacerse un hueco en una de las escenas que más rápidamente esta creciendo en el underground de nuestro país: la del progresivo. ciconia_band00

Este género, tan amplio, ha dado cabida a bandas de diferentes tendencias como los valenciacos NOAH HISTERIA, los sinfónicos IPSILON, los madrileños JARDIN DE LA CROIX, DELYRIUM, ADRIFT o TOUNDRA, siendo los últimos una de las influencias más a mano para CICONIA. No obstante la banda ha conseguido reunir un buen abanico sonoro en “The Moon Sessions”, lo suficientemente amplio y bien ensamblado como para dibujar un sonido personal y reconocible, que les haga ganarse un nombre y un sitio en la escena por si mismos.

El disco comienza con la potente e interesante “Tentenublo”, nueve minutos y medio en los que la banda decide no andarse con chiquitas y dejarnos una demostración inicial bastante resolutiva de cuales son sus capacidades, sus aptitudes y sus ideas. Y menuda presentación. Es cierto que con bandas como JARDIN DE LA CROIX o TOUNDRA en el panorama del progresivo instrumental de nuestro país parece difícil conseguir un enfoque muy diferente y fresco respecto a lo que la discografía combinada de esas dos referencias nos ha ofrecido hasta ahora, pero lo cierto es que CICONIA llegan para encontrar un hueco que nos deja un sonido no tan melodioso y ambiental como el que alcanzan TOUNDRA ni tan potente y cercano al math rock como el de JARDÍN DE LA CROIX.

Continuamos avanzando en el tracklist con el single “Bibey”, que en muchos aspectos puede definirse como una versión acortada de los argumentos presentados en “Tentenublo”: intensidad, un gran sentido melódico, energía y mucho protagonismo para el riffin y la percusión. Le sigue “Honey On Thorns”, una preciosidad de canción que comienza con una calmada intro y avanza en un crescendo general, para terminar dónde todo empezó, con una transición suave y misteriosa que engancha desde el primer minuto hasta el último.

Y antes de darnos cuenta estamos en “Chrysalis”, posiblemente la mejor pieza de este trabajo, una pequeña suite de diez minutos y medio en los que la banda se lo toma con calma, avanzando pausadamente y dibujando unos paisajes musicales realmente evocadores y cautivadores. El tema tiene toda la intensidad y energía de “Tentenublo”, pero no busca la inmediatez ni causar una impresión inicial y constante, sino ir ganándose su sitio, haciéndose dueño poco a poco de todo el ambiente. Llegará un momento en el que, cuando estéis escuchando este corte, parezca que a vuestro alrededor no está pasando nada más. Una composición realmente maravillosa.

Jack O’Lantern” es el tema más corto del disco y funciona muy bien para rebajar el ambiente después de la magnífica “Chrysalis”. En sus líneas tiene algo de single, con una sucesión de riffs bastante cañera y adictiva, parece la sección instrumental para un tema de cualquier banda de heavy clásico que se os pueda venir a la cabeza. Realmente despeja la mente e invita al headbanging, por lo que creo que funcionará muy bien en directo, en buena parte gracias a su animado tempo.

En términos gastronómicos “Jack O’Lantern” sería lo que llamaríamos un “palar cleanser”, el sorbete que tomamos para limpiar la boca del intenso sabor del primer plato y poder disfrutar plenamente del segundo. Un segundo plato que comienza a gestarse con “Musical Oscillating Criterion”, un corte que empieza mucho más sombrío y melancólico, con una cadencia más lenta y una construcción ambiental más elaborada (interesante el soplido del viento al fondo). Las guitarras acústicas se van mezclando con las eléctricas a medida que el tema avanza, construyendo una atmósfera envolvente que acaba explotando en una intensidad de riffs energía en el minuto final, cerrando así un intenso e imaginativo crescendo que nos deja en brazos de “Hampstead Heath”, la encargada de poner el punto final.

Aunque “Chrysalis” es para mi la absoluta ganadora del disco, “Hampstead Heath” es la composición más ambiciosa, poniendo la marca ligeramente por encima de los trece minutos y ofreciendo un sonido más potente y oscuro. Si una vez más tomamos “Tentenublo” como referencia, esta sería una versión más elaborada y con mayor variedad rítmica y melódica. Tomando influencias de grupos como OPETH, MOGWAI o LONG DISTANCE CALLING, la banda nos ofrece en este tema un rico tapiz sonoro que, sin lugar a dudas, es una demostración más de su talento compositivo e interpretativo, logrando un sonido bastante compacto y personal, con una evolución estructural muy inteligente y que resulta adictiva y con la dosis justa de complejidad para hacer de estos trece minutos un paseo ameno y en absoluto repetitivo.

CICONIA, pues, debutan a lo grande con un trabajo que, si bien tiene aún cosas que pulir (la sección central de “Honey On Thorns” se pierde un poco en si misma, y algo similar le ocurre a “Musical Oscillating Criterion”) resulta verdaderamente interesante, fresco y que pide más escuchas a cada vuelta. Muy buen comienzo para la banda.

 

TRACKLIST:

01.- Tentenublo
02.- Bibey
03.- Honey On Thorns
04.- Chrysalis
05.- Jack O’Lantern
06.- Musical Oscillating Criterion
07.- Hampstead Heath

 

CICONIA son:

David Manso – Guitarras
Javier Altonaga – Guitarras
Jorge Fraguas – Bajo
Aleix Zoreda – Batería

 

Puntuación: 8,3/10
Discográfica: Independiente
Autor: David Rodrigo (Coon)

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