CIRCUS MAXIMUS – NINE

Crítica

El tercer trabajo es siempre importante para cualquier grupo. Históricamente siempre se ha considerado que el tercer largo es el que te confirma como una realidad o te deja como flor de un día. Quizás por eso CIRCUS MAXIMUS se han tomado ni más ni menos que cinco años para preparar su tercera obra, a la que han llamado “Nine”.

De la mano de Frontiers Records (que bien va esta firma últimamente) nos llega un trabajo que tiene, además, la difícil tarea de mejorar o al menos mantener el nivel que el grupo mostró en su disco de 2007 “Isolate”. Con aquel trabajo la banda recibió los mejores elogios posibles por parte de los fans y de la prensa especializada. Fue un trabajo que les dio un nuevo estatus y les llevo a recorrer los escenarios de medio mundo tanto en solitario como acompañando a bandas como SYMPHONY X.

Su éxito llegó gracias a su visión del metal progresivo más melódico, cuya escena se veía (y aún se ve, aunque en menor medida) muy saturada por clones de SYMPHONY X y DREAM THEATER que no aportaban nada nuevo ni daban la talla. CIRCUS MAXIMUS, en cambio, buscaban un sonido y una forma de hacer las cosas más personal. Su nuevo trabajo es un lanzamiento que los fans llevan esperando mucho tiempo ¿Habrán conseguido confirmar su personalidad?

Nine” arranca con una misteriosa intro llamada “Forging” que nos deja en brazos de “Architect Of Fortune”, un corte de más de diez minutos que sirve de preentación para este nuevo trabajo. Potencia y variedad en las guitarras, imaginación en las estructuras, elegancia en las melodías y precisión en los ritmos: el comienzo no podía ser mejor para un grupo que parece llegar con los deberes muy bien hechos.

Por si fuera poco, “Architect Of Fortune” cuenta con un puente-estribillo fácil de corear, muy apropiado para el directo. La voz de Erikssen, técnicamente perfecta y más cálida que en “Isolate”, domina el tema y engrandece cada detalle de la composición con una interpretación magistral, algo igualmente aplicable a la sección instrumental del grupo. El disco continua con “Namaste”, un tema con cierta influencia de DREAM THEATER y un comienzo muy actual, con un riff potente y la voz con un filtro de sintetizador, que desaparece con la llegada de un puente-estribillo realmente brillante. Los cambios de ritmo y tesitura del tema denotan un concienzudo trabajo en su desarrollo estructural. Las guitarras se hacen dueñas del tema, que tiene en su colección de riffs y solos su principal virtud, junto al atractivo estribillo.

El final empalma con “Game Of Life”, un tema que juega en los medios tiempos, muy melódico y con ramalazos más potentes, nuevamente apoyado en una excelente colección de riffs. Guitarras y teclados cobran protagonismo acompañados por la voz de un Erikssen técnicamente intachable. Apostaría a que será un fijo en los próximos directos de la banda. “Reach Within” arranca con una tímida melodía que rompe sobre un riff muy interesante y una batería firme y precisa, que comienza a dibujar un tema con aires de balada, que acaba siendo un precioso y adictivo medio tiempo, ideal como single y brillante para el directo. Muy elaborado, el tema da una falsa sensación de sencillez que lo hace muy asequible.

Y es que esta es una de las grandes virtudes de CIRCUS MAXIMUS: son capaces de elaborar un tema complejo y lleno de detalles y conseguir que suene directo y asequible para cualquier oído. “I Am” se destapa como un tema adictivo desde el primer momento. La fuerza vocal de Erikssen y la fantástica interacción entre guitarras y teclados levantan el tema hasta convertirlo en uno de los mejores exponentes del sonido de la banda. La personalidad de este grupo es evidente a pesar de que las influencias de DREAM THEATER y SYMPHONY X aún son perceptibles en algunos riffs y melodías. No cabe duda de que su camino está bien elegido y en temas como la potente “Used” demuestran estar sobradamente capacitados para construirse un futuro muy grande y único.

Used” sorprende con una de las estructuras más complejas y uno de los desarrollos más ricos en detalles del disco, a pesar de durar solo cinco minutos. La recta final del disco arranca con “The One”, un corte directo y asequible, con un sonido que resulta muy característico de este disco. Erikssen vuelve a brillar sobre una gran colección de riffs en un tema ideal para presentar un videoclip. “Burn After Reading” nos acerca más aún al final del plástico. Es uno de mis temas favoritos de esta grabación, con una fantástica guitarra acústica y una melodía muy misteriosa en la que Erikssen vuelve a demostrar su gran estado de forma. El tema evoluciona rompiendo en un potente riff que le da un toque de oscuridad y misterio a una de las composiciones más variadas del disco. Excelente el piano.

El canto del cisne para esta obra llega con “Last Goodbye”, que cierra el disco con una composición larga y detallista, con una labor sobresaliente de Mats Haugen a la guitarra y Lasse Finbraten a los teclados. Lleno de giros y sorpresas, este tema permite a Erikssen demostrar todo su potencial como vocalista y nos hace abandonar el disco con la sensación de haber escuchado a un grupo que sabe muy bien lo que quiere y cómo conseguirlo y que, además, tiene un sonido personal y muy reconocible. Un estilo propio que le garantiza un hueco entre los grandes nombres de la escena actual.

Sin lugar a dudas CIRCUS MAXIMUS han conseguido con “Nine” un trabajo magnífico que confirma su realidad como banda y deja las puertas abiertas para un futuro absolutamente brillante.

 

TRACKLIST:

01.- Forging
02.- Architect Of Fortune
03.- Namaste
04.- Game Of Life
05.- Reach Within
06.- I Am
07.- Used
08.- The One
09.- Burn After Reading
10.- Last Goodbye

CIRCUS MAXIMUS son:

Michael Erikssen – Voz
Lasse Finbraten – Teclados
Mats Haugen – Guitarra
Truls Haugen – Batería
Glen Cato Mollen – Bajo

 

Puntuación: 9,7/10
Discográfica: Frontiers Records
Autor: David Rodrigo (Coon)

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