ECHOVOLT – IN CONTROL

Crítica

He aquí uno de esos debuts que ponen a un grupo en el mapa, uno de esos lanzamientos que sientan las bases de lo que posiblemente se acabe convirtiendo en un grupo de mucho calibre en el circuito del rock nacional.

Hablamos de los gaditanos ECHOVOLT, quienes proceden más concretamente de la localidad e Chiclana de la Frontera, y aunque hablar en estos términos tan absolutos pueda ser quizás algo pretencioso e hipotético por mi parte, lo cierto es que “In control”, su primer trabajo editado bajo el auspicio temporal de Santo Grial Records, no deja de dejarnos en el paladar un cierto halo de triunfo, de la evidencia de estar ante un comienzo (a pesar de que éste date realmente en 2001) más que destacado para quienes gusten de los sonidos más alternativos del rock y el metal.

3 hermanos forman la base de ECHOVOLT, los hermanos Andrade, de quienes Carlos es la versátil y potente voz que riega todo el disco de predisposición de explotar su capacidad de transmitir sentimientos y energía, mientras que Pedro y Antonio se dedican a dar forma a la sección de cuerda del grupo, el bajo y la guitarra respectivamente, completando la formación y este explosivo combo las baquetas de Daniel Tocino.

El resultado es un grupo compenetrado al 100%, que sabe lo que quiere y que no tiene miedo a arriesgar, planteando temas donde el rock más enérgico y visceral se combina con una importante dosis de modernidad y actualidad, un poco de agresividad puntual extraída del metal alternativo y el toque de distinción aportado por la sección experimental y/o electrónica de la banda, incluyendo entre sus temas samplers que se encargan de dar empaque y profundidad a los mismos, de convertir cada uno de ellos en un pequeño viaje hacia la extrañeza sobre la base de una sencilla propuesta, la de un combo básico que cita entre sus influencias, de las cuales extrae elementos aislados y bien encajados, a bandas como Faith No More, NIN o The Dillinger Scape Plan, a las que podríamos añadir referencias a System of a Down, Rage Against the Machine o incluso Type O Negative, entremezcladas en una clara dirección de rock alternativo americano, temas de altos vuelos y mucha dosis de sentimientos a flor de piel, cortes destinados a provocar una reacción instantánea, poderosa, real.

En esta línea comentada quizás los ejemplos más destacados, los temas que más destinados están a romper y estallar en los conciertos de los gaditanos, son los frenéticos “Wanna Break Me”, grande e intenso, “Give something back”, directo y muy pegadizo (a pesar de esa opacidad de batería de la que considero que adolece todo el álbum, siendo el punto a mejorar en posteriores producciones), gracias a la peculiar combinación de castellano e inglés que vuelve a repetirse en “No hay vuelta atrás” (tema en ascenso, desde su tranquilo inicio que nos deja cierto aire en las guitarras a los británicos Muse, hasta que se vuelve totalmente descarado en su poderoso estribillo) y “Better than nothing”, algo similar en su desarrollo a su predecesora.

Existen unos ECHOVOLT más elegantes y electrónicos, dispuestos a crear temas igualmente intensos que se desarrollan más en un constante juego con las melodías y los efectos electrónicos, de lo cual tenemos ejemplo en cortes como “Catch my breath”, la rítmica y poderosa “My Mental Breakdown”, o la totalmente camaleónica “Take what she’s got”. En otras ocasiones simplemente se disponen a jugar con nuestra escucha y volvernos locos con multitud de elementos vocales, cambios de ritmo y efectos que adornan y visten de carnaval la base de su estilo, que, una vez más, pretende crear un ambiente intenso y cargado de rabia. Nos referimos a “Thin line”, donde veremos algunos detalles que nos recordaran a SOAD.

Completan la escucha las sentimentales “I get the point”, un buen ejercicio de sensibilidad y potencia y “Heart of Glass”, la que podríamos denominar como balada del disco, a pesar de que ni dentro de este formato son capaces de desperezarse de sus ganas de crear una atmósfera de intensidad y cierta evolución dentro del propio tema, tal y como podemos apreciar en la profunda guitarra acústica que va recorriendo el corte de principio a fin. Cadencia ascendente y unos buenos coros completan una muy buena composición, algo que no se puede afirmar plenamente del tema final «Thank you» el cual, a mi entender, no destaca prácticamente en nada y nos deja con la sensación de que hubiera sido mejor dejarlo en la original y envolvente “The End (bottlemirror).

En definitiva, no se alejan nada de la realidad los gaditanos al ofrecerse al mundo ellos mismos como una propuesta de mezcla explosiva de rock directo dispuesta a comerse los escenarios. Este trío de hermanos, con la ayuda de las baquetas de Daniel Tocino, nos ofrecen en “In Control” toda una declaración de intenciones y de capacidades, sobre todo esto último. El grupo se encuentra totalmente convencido, durante los 13 cortes del álbum, de que su mezcla tiene capacidad total para conectar con el corazón y oído de un amplio número de fans del rock más alternativo y enérgico. Visto el descaro con el que se presentan aquí deben de ser todo un huracán de rock sobre el escenario. “In control”, al menos, tiene canciones más que aptas para ello.

Puntuación: 8

Discográfica: Santo Grial Records (distribución)

Autor: Daniel Velasco Alonso

<< volver a discos