ETERNA – MADRE TIERRA

Crítica

Desde Bilbao nos llega “Madre Tierra”, el primer esfuerzo discográfico del grupo Eterna. Se trata de un trabajo extraño ya que es uno de esos raros casos que se encuentran a medio camino entre una Maqueta y un Disco, en especial por el gran número de temas que lo componen.

Ni más ni menos que once cortes son los que llenan este plástico. Sin embargo, no es un disco muy largo, ya que no alcanza los cincuenta minutos de duración. Una “Intro” mejorable da paso al primer corte del disco: “Juicio Final”. El grupo presenta un sonido bastante más personal de lo que cabría esperar, aunque en este corte se hacen evidentes sus carencias. Lo primero que hay que comentar es, como no, la producción. Aunque es bastante nítida, los instrumentos suenan de forma poco compacta.
Hablando del tema en sí, no es precisamente el mejor del disco, de hecho creo que está entre los peores de un trabajo que mejora según avanza.

Un buen trabajo a las guitarras y el aceptable tratamiento de la voz son, en mi opinión, el mayor aliciente del grupo. El estilo de su música se mueve entre el Heavy Metal más clásico y el Power Metal más habitual, incorporando algunos elementos góticos y progresivos. “Cultivador de Odios” es un claro salto de calidad sobre “Juicio Final” pero tras las primeras escuchas queda bastante eclipsada por la inmediatamente posterior.

“Promesas” es posiblemente uno de los mejores cortes de este trabajo. Con un riff muy característico del hard rock nacional, pronto nos encontramos con un tema que juega bien con las estructuras sin perder una melodía pegadiza y un buen nivel de feeling. La intervención de una operística voz femenina le da al corte unos elementos y un dinamismo sorprendente. El resultado es muy bueno.

Con cortes como “No Mires Atrás” y “Ultimo Adiós” estos bilbaínos nos demuestran que tienen madera y ganas se salir adelante. Los riffs, los solos y las melodías vocales juguetean y cambian de forma constantemente para obtener momentos verdaderamente pegadizos y temas diseñados especialmente para el directo.

A estas alturas señalar que el grupo tiene influencias evidentes de formaciones como Iron Maiden, Saratoga, Symphony X, Sangre Azul o Gamma Ray es algo sencillo. Sin embargo, sus canciones tienen personalidad y, al beber de tantas y tan distintas fuentes, se me antoja sencillo que en próximos temas su sonido este mucho más definido.

“Por Ti” es una emotiva balada, con una interesante interacción de voces masculina y femenina. Unos arreglos bien conseguidos y un gran trabajo a las teclas le confieren a esta canción la fuerza y el feeling necesarios para alzarse entre los mejores aciertos del disco.

“Oscura Vida” es uno de los cortes más potentes y directos del disco. Un buen contraste para “Por Ti”, con un solo interesante y un riff muy acertado. Es desde “Por Ti” hasta el final del disco cuando el grupo nos ofrece su mejor versión, con temas bien estructurados, mejor producidos y muy pegadizos. “El Eden” tiene cierto toque oscuro que le da un toque diferente. Siendo un buen tema, me da la sensación de que la voz flojea un poco aquí. Por el contrario, el bajo y la batería, que durante el trabajo en general cuajan una actuación mejorable, sobresalen en este tema.

“Mar de Sueños” es quizás la más floja de este último tramo, pero cuenta con un estribillo acertadísimo y una buena labor a las guitarras. Para cerrar el plástico nos encontramos con “Madre Tierra”, que da nombre al disco. Bien construido y con una interpretación a la altura, el tema es merecedor de dar nombre al disco y funcionará bien en directo.

Para terminar, decir que Eterna tienen cosas que pulir, yo les recomendaría poner más cuidado en la sección rítmica y algo más de relajación en la voz masculina, que en ocasiones, suena algo tensa. Por lo demás, un buen trabajo, con buenas composiciones y un sonido que, si bien aún está algo disperso, promete.

Puntuación: 7,5

Autor: David Rodrigo (Coon)

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