EVANESCENCE – EVANESCENCE

Crítica

El tercer álbum de estudio de Evanescence se anunciaba como un disco maduro, una reinvención de la banda. Nada sorprendente si tenemos en cuenta los cambios que de nuevo nos trae Amy Lee, con la vuelta de Troy MacLawhorn, quién fuera guitarrista de la banda durante la gira del disco “The open door” o el cambio de estudios de producción en mitad de la grabación del álbum, dejando a Steve Lilywhite, siendo Nick Raskulinecz quién terminaría de dar forma al nuevo proyecto.

Evanescence prometía que su disco homónimo sonaría más oscuro, ácido y electrónico, con influencias de Bjork o Massive Attack. Tras cinco años de espera por fin podemos escuchar el nuevo trabajo del combinado estadounidense.

“What you want” es el primer single del nuevo álbum, una canción algo repetitiva, con un sonido mucho más sucio que el de sus anteriores trabajos. El sintetizador acompaña cada segundo de melodía, y los instrumentos se enturbian con los sonidos electrónicos, es algo así como “dark-dance” (si se me permite la licencia de invertarme un género).

“Made of stone”, “The other side”; “Erese this” y “Sick” son temas que no sorprenden, están bien, pero no son nada nuevo. Canciones fáciles de escuchar y de cantar mientras conduces, respetan un poco más las raíces góticas de la banda, pero desde luego no muestran una cara madura del gothic metal, sino su vertiente más adolescente, superficial y poco compleja.

“The Change” es, para mi, el peor corte del álbum, monótona, disonante… Mezclada de una manera en la que los instrumentos se amalgaman con la voz, convirtiéndose en una especie de argamasa sintetizada en la que es todo un reto encontrar algún sonido que no haya pasado por una máquina.

La nota un poco más agresiva la encontramos en “End of them” y las dos baladas “Lost in Paradise”, muy en la línea de “My Inmortal”, y “Swimming home” que recuerda a los Lacuna Coil de «Unleased Memories», cierran el trabajo.

Es cierto que Evanescence han intentado hacer algo diferente, una apuesta atrevida, pero como en todas las apuestas tenían la oportunidad de ganar o perder. El resultado final no ha sido lo que el grupo esperaba, un trabajo plano, que no resulta en absoluto innovador para la escena y que carece de interés incluso casi para los fans de la banda estadounidense. Tan solo nos queda esperar que en los futuros lanzamientos del grupo se note el nuevo buen ambiente del que alardean.

Puntuación: 4

Discográfica: EMI

Autor: Raquel Zaera Hierro (Triskelita)
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