Crítica
Ex Deo es básicamente un proyecto paralelo de Kataklysm, en concreto de Mauricio Iacono, ya que es el vocalista el artífice del concepto y el principal compositor de este trabajo. Rodeado de sus compañeros de grupo y del teclista Jonathan Leduc (Blackguard) ha puesto su empeño en llevar a cabo el renacimiento de uno de los imperios más importantes de la historia: Roma renace de sus cenizas.
Titulado “Romulus”, el concepto del disco se hace evidente desde el primer momento. Nos narra los momentos más importantes de este gran imperio, conjugando lo más importante de un estilo como el Death Metal, en una apuesta potente y devastadora que se adorna con una épica inusual para este género.
Desde el principio con “Romulus” y “Store The Gates Of Alesia” nos damos cuenta de que este disco es mucho más que un simple esfuerzo de Death Metal. El disco avanza hacia el campo de batalla, territorio en el que los romanos labraron su nombre a fuego. “Romulus” es la banda sonora death metalero que tendríamos en el fragor de una batalla. El choque de las espadas, los caballos piafando, la estampida de sus cascos sobre el suelo, los gritos de guerra, los alaridos de la muerte, el crepitar del fuego sobre los cadáveres.
Un Death Metal crudo y potente, de corte bastante clásico, sirve de base para construir un castillo sonoro en el que la épica se vuelve protagonista, gracias la inclusión de los teclados y a algunos arreglos más típicos del Black que del Death.
Moviéndose entre los guturales más potentes del Death metal y las terroríficas voces blackmetaleras, Mauricio cuaja una de las mejores interpretaciones de su carrera, lo cual no es precisamente decir poco. “Cry Havoc”, “In Her Dark Embrance”, “Invictus” o “The Final War (Battle Of Actium)” nos conducen por un sendero misterioso en el que historia y mitología se dan la mano y recrean ante nosotros el esplendor de un imperio que hoy en día es solo polvo y ruinas.
Una sensación de adrenalina creciente nos invade en los momentos más bélicos del disco, rememorando las grandes campañas militares del Imperio, nos vemos cubiertos de cuero reforzado, espada en mano, luchando contra bárbaros y cartagineses. El headbanging se convierte en una necesidad y el impulso de acompañar la voz de Mauricio en estribillos y estrofas se hace cada vez más fuerte, como si de un bélico mantra se tratara.
Una de las mayores virtudes del disco es su homogeneidad en cuando a calidad se refiere. Es un disco sin bajones ni baches de ningún tipo, en el que todos los temas tienen un papel importante y una calidad compositiva e interpretativa similar, lo que permitirá una mayor diversidad de opiniones sobre los mejores momentos del disco, algo que con seguridad será positivo a la hora de llevar este proyecto sobre los escenarios.
“Legio XIII”, “Blood, Courage and The Gods That Walk The Earth” o “Cruor Nostri Abbas” nos conducen hacia los últimos momentos del disco sin bajar la guardia, sin perder fuerza y arrojo. Conviene mencionar la aparición de algunos invitados como Nergal (Behemoth) en el tema “Storm The Gates Of Alesia”, Kart Sanders en “The Final War (Battle Of Actium)” y especialmente Obsician C.(Nile), que pone su guitarra a disposición del grupo en “Cruor Nostri Abbas”.
El final del disco lo marca “The Pantheon (Jupiter’s Reign)”, un corte puramente épico y ambiental que nos conduce hasta el reino de Júpiter, dónde pasaremos la eternidad en compañía de los dioses.
Sin lugar a dudas se trata de un trabajo interesante, que es capaz de ofrecer toda la fuerza y brutalidad que los aficionados al Death Metal demandan, a la par que incluye una vena épica muy acertada y agradable, que conseguirá que “Romulus” sea un lanzamiento interesante para aficionados a sonidos más próximos al Viking o en general, de un estilo de metal extremo menos crudo y más ambiental.
Puntuación: 8
Discográfica: Nuclear Blast
Autor: David Rodrigo (Coon)





