EXTREME – SAUDADES DE ROCK

Crítica

El disco del que voy a hablar no es un disco cualquiera, es la vuelta o reunión (como queráis llamarlo) después de 13 años, de uno de los grupos más originales surgidos a finales de los 80 – principios de los 90, y no es otro que Extreme. Haciendo un poco de historia, el grupo se formó originalemente a finales de los 80 cuando se reúnen Gary Cherone a las voces, un guitarrista de origen portugués llamado Nuno Bettencourt, encuadrado en la escuela de nuevos virtuosos aparecidos por la época como Vai o Satriani, Pat Badger al bajo y Paul Geary a los parches. Con esta formación, sacarían sus 3 primeros discos, un primero discreto, enmarcado en el hard rock de la época y donde dejaban entrever por donde iban a ir los tiros, un segundo que marcó su mayor éxito, curiosamente una balada acústica, More Than Words, que no tenía nada que ver con el resto del disco, donde empezaban a mezclar y fusionar estilos desde el rock más duro pasando por el funk y el soul en algunos momentos, y un tercero, donde ya dieron rienda suelta a todo tipo de experimentaciones, con temas incluso rozando el progresivo al estilo Queen. Después de este disco, el batería sería reemplazado por Mike Magnini, ex de Steve Vai y con el que grabarían el último disco hasta este nuevo, pero que sería un bajón con respecto a los anteriores.
Después de este disco, Gary Cherone sería llamado para sustituir a Sammy Hagar en Van Halen, y la banda se desmembraría… hasta ahora, en que el nuevo batería se llama Kevin Figueiredo y el resto son los miembros originales.

Entrando en el disco, este está compuesto por 13 temas en el siguiente orden:

1. Star
2. Comfortably Dumb
3. Learn To Love
4. Take Us Alive
5. Run
6. Last Hour
7. Flower Man
8. King Of The Ladies
9. Ghost
10. Slide
11. Interface
12. Sunrise
13. Peace (saudade)

El nombre del disco es portugués, ya que Saudades de Rock viene a ser como añoranzas de rock en español, y nos da una idea de que la banda echaba de menos grabar un disco.

Metiendonos en harina, el disco comienza con un tema marca de la casa, Star, que nos transporta a principios de los 90, con esa fuerza y esa fusión de estilos tan carácterística en la banda.
El primer single elegido es el siguiente tema del disco, Comfortably Dumb, un temazo de lo mejor y perfectamente elegido como single.
Learn To Love tiene ese feeling funk que meten Extreme desde hace casi 20 años en sus temas, dándole un toque, todavía hoy en día, de originalidad.
Para el siguiente tema, un nuevo estilo no conocido en Extreme, y no es otro que el country, con el que nos deleitan en Take Us Alive.
Run podría haber estado perfectamente en su primer disco, hard rock del más primigenio, con un gran Fuigueiredo a los parches.
Last Hour combina el inicio melancólico, con ritmos casi sureños, al estilo podría decirse, de los Animals, otro toque de color en el disco.
En Flower Man, una de las influencias modernas puede verse aquí, este tema podría haber sido firmado por los Foo Fighters, con ese toque rockerillo moderno. Y les sale bien, que es lo mejor de todo!
Con King Of The Ladies, seguimos viendo alguna influencia de la música moderna incluída en el estilismo de la banda, dando lugar a otro gran tema, con el sello particular de Extreme.
Ghost es quizá el tema que menos me gusta del disco, suena muy, como decirlo, Coldplay. No es un mal tema, pero el estilo les pega menos quizá.
En Slide, volvemos a los Extreme de principios de los 90 con su rock-funk acelerado, marca de identidad de la casa, otro de los grandes temas del disco!
Interface es la balada del disco, y como no, esta gente tiene muy buena mano para ellas, con el duelo vocal entre Cherone y Bettancourt, al estilo More Than Words.
Con Sunsrise, nos encontramos un tema bastante largo, que fusiona casi todos los estilos que «trabaja» Extreme, para dar lugar a un tema muy bueno y de lo más curioso.
Para cerrar el disco, Peace (Saudade), un tema muy emotivo, a modo balada, pero que quizá se hace un poco largo, a pesar del sentimiento que derrocha.

Y esto ha sido el retorno de esta gran banda. A destacar, el buen estado de forma de la banda, en especial de Gary Cherone, por el que parece que no pasan los años y el buen trabajo del nuevo batería, para mi gusto el mejor que ha pasado por Extreme. En el debe, quizá faltan más duelos vocales entre Cherone y Bettancourt a la vieja usanza, y el poco protagonismo de Pat Badger en el disco, cuando era uno de los pilares fundamentales del sonido de la banda de antaño.

En resumen, un muy buen disco y un retorno muy bien elaborado y trabajado.
Puntuación: 8,5

Autor: Alberto Loredo

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