Crítica
Hablar de Flotsam and Jetsam es hacerlo de una banda que ha sabido sobrevivir a modas, cambios de formación, diferentes etapas musicales y momentos especialmente complicados sin perder su identidad. Desde aquel imprescindible “Doomsday for the Deceiver” hasta su actual etapa, la formación de Phoenix ha recorrido un camino irregular, aunque también extraordinariamente resistente. En los últimos años, además, parece haber encontrado una segunda juventud que le ha permitido recuperar protagonismo y publicar trabajos cada vez más sólidos. “Rats in the Temple”, su decimosexto álbum de estudio, llega precisamente para dar continuidad a esa buena dinámica.
El nuevo trabajo reúne trece canciones y se acerca a la hora de duración, una cifra que puede generar ciertas dudas antes de pulsar el botón de reproducción. Sin embargo, la banda consigue administrar bastante bien ese metraje gracias a una propuesta variada y dinámica. Flotsam and Jetsam no se limita a reproducir el thrash metal de sus comienzos, sino que combina esa raíz con elementos de heavy, power metal y algunas soluciones más contemporáneas. El resultado es un disco reconocible, pero suficientemente abierto como para evitar convertirse en un simple ejercicio de nostalgia.

“Harvesting the Hate” es la encargada de abrir el álbum y funciona como una excelente declaración de intenciones. Después de una introducción de carácter cinematográfico, la canción entra con fuerza, apoyada en riffs contundentes, una batería muy presente y unas interesantes melodías que amplían la dimensión del tema. Hay agresividad, pero también un componente épico que estará presente en diferentes momentos del disco.
Uno de los grandes argumentos de “Rats in the Temple” es precisamente su capacidad para alternar velocidad, melodía y contundencia. “Absolution” y “Blame the Knife” recuperan una faceta más directa y cercana al thrash clásico, mientras que “The Ghost Behind My Door” apuesta por una estructura más amplia y atmosférica. En esta última encontramos algunos pasajes próximos al death metal melódico y al heavy metal épico, demostrando que la banda todavía sabe incorporar diferentes influencias sin perder personalidad.
Las guitarras de Michael Gilbert y Steve Conley desempeñan un papel fundamental en este equilibrio. Sus riffs tienen peso y agresividad, pero también existe una especial atención por las melodías y los detalles. “First on the Spike” es uno de los mejores ejemplos de esa combinación: un tema poderoso, veloz y muy apropiado para el directo. “The Edge of Nowhere” mantiene ese espíritu más acelerado, mientras que “Her Blood Your Pain” introduce una vertiente más clásica, con melodías que pueden recordar al heavy metal británico.
En el apartado vocal, Eric A.K. continúa siendo una de las principales fortalezas de Flotsam and Jetsam. Evidentemente, cuatro décadas de carrera pasan factura y ya no estamos ante exactamente el mismo cantante de los primeros discos. Sin embargo, su voz conserva personalidad, carácter y una notable capacidad para transmitir. La madurez no ha reducido su importancia dentro del grupo; al contrario, las composiciones actuales parecen construirse pensando especialmente en sus posibilidades vocales.
También merece atención “Last Rites”, donde las campanas iniciales contribuyen a crear una atmósfera oscura que conecta perfectamente con el contenido lírico del álbum. Guerra, muerte, traición, abuso y diferentes formas de conflicto humano aparecen como elementos recurrentes, otorgando al conjunto una tonalidad sombría que encaja con el título del trabajo.
“A Taste for War” introduce otra de las caras interesantes del álbum. Su ritmo más marcado y su acercamiento al heavy metal tradicional aportan variedad y permiten que el disco respire entre los ataques más veloces. “Rats in the Temple”, la canción que da título al álbum, continúa por esa vía más teatral y épica, mientras que “Anthem for the Broken” destaca por su carácter melódico y su vocación de himno.
Quizá el principal aspecto mejorable se encuentre en la duración. Aunque “Rats in the Temple” no llega a hacerse pesado, una selección ligeramente más ajustada podría haber conseguido que el impacto de algunos temas fuera todavía mayor. Con trece canciones, hay momentos en los que determinadas ideas podrían haberse condensado. No estamos ante un problema grave, pero sí ante un pequeño margen de mejora en términos de cohesión.
El cierre con “Not Goin’ Down That Way” resulta convincente y mantiene la intensidad hasta el último momento. Es una buena muestra de la madurez alcanzada por una banda que ya no necesita demostrar nada a nadie, pero que continúa trabajando con evidente entusiasmo.

En definitiva, “Rats in the Temple” confirma que la actual etapa de Flotsam and Jetsam no es una simple recuperación puntual. La banda ha conseguido desarrollar una fórmula propia en la que el thrash de sus raíces convive con el heavy y el power metal, las grandes melodías y un sonido contemporáneo. Quizá no estemos ante un nuevo “Doomsday for the Deceiver”, ni sea necesario que lo sea. Lo importante es que cuatro décadas después Flotsam and Jetsam sigue teniendo argumentos, canciones y energía suficientes para mirar hacia delante.
Un disco sólido, equilibrado y especialmente recomendable para quienes disfrutan del metal clásico con músculo, melodía y personalidad.
Listado de temas:
Harvesting the Hate
Damnation
Absolution
Blame the Knife
Rats in the Temple
The Ghost Behind My Door
First on the Spike
The Edge of Nowhere
Last Rites
A Taste for War
Her Blood Your Pain
Anthem for the Broken
Not Goin’ Down That Way
Line Up:
Eric AK Knutson: Voz
Michael Gilbert: Guitarra
Steve Conley: Guitarra
William Bodily: Bajo
Ken Mary: Batería
Puntuación. 8,5/10
Discográfica: Napalm Records




