GEORGE LYNCH – KILL ALL CONTROL

Crítica

“Kill All Control” es el título del nuevo disco en solitario de George Lynch. El reputado guitarrista, que aún a día de hoy conserva el estatus de leyenda gracias a su trabajo conDOKKEN, sigue demostrando año tras año que está en plena forma. Este nuevo trabajo, que llega después del controvertido “Let The Truth Be Told” y del disco reunión de LYNCH MOB“Smoke & Mirrors”, nos muestra el lado más macarra del guitarrista, en un disco para el que ha contado con la participación de varios invitados al micrófono, y con la batería de Fred Coury (Cinderella) en uno de los temas.

Este redondo empieza a girar con el tema que le da título, un corte de puro Hard Rock con el sello de Lynch desde el principio hasta el final, con esos riffs tan creativos e imaginativos en los que usa las seis cuerdas de su guitarra, de forma que el tema parece vivo en un ritmo trepidante y George parece estar recorriendo el mástil desde el segundo uno hasta el final del lanzamiento. Marq Torien y Will Martin comparten las labores vocales en este tema. Tres minutos en los que Lynch y compañía consiguen llamar nuestra atención con creces. Un comienzo ideal para el disco y posiblemente un encargado ideal para abrir futuros conciertos.

Como decía, en este trabajo George Lynch ha puesto especial atención en el riffing (aunque hay solos electrizantes marca de la casa también, claro), centrándose en el desarrollo de acordes más complejos de lo habitual, consiguiendo un efecto verdaderamente característico y sorprendente. “Kill All Control” nos muestra una serie de composiciones nacidas directamente desde las raíces sonoras de este genial guitarrista, como el ya descrito corte inicial, la divertida “Flys On The Wall”, la gamberra “Rattlesnake” o una de las dos mejores piezas de este álbum, la instrumental “Son Of Scary”, un tema que pretende ser una continuación de la famosa “Mr Scary” de DOKKEN.

En este corte podemos escuchar la batería de Fred Coury y una de las mejores interpretaciones de Lynch desde que deslumbrara a medio mundo en clásicos como “Tooth And Nail» o el mismo “Back For The Attack”. Además de la magia de “Son Of Scary”, este trabajo también tiene espacio para temas como el medio tiempo “Brand New Day” o la divertida “Sun”, que combinan a la perfección las raíces clásicas de Lynch con sus inquietudes más actuales o para perlas como “Wicked Witch”, un tema a caballo entre el medio tiempo y la balada que para mi gusto es lo más destacado de este trabajo. En él podemos escuchar aLondon LeGrand en su mejor versión y a un George Lynch más sentido que nunca, arrancando llantos, risas, gritos y susurros a su guitarra cómo solo saben hacerlo los más grandes.

Pero aún hay más cosas interesantes en este lanzamiento. No podemos olvidarnos de los temas en los que Lynch ha querido llevar su música a terrenos más arriesgados y actuales, alejándose del Hard Rock tradicional hacia un Rock más moderno y alternativo, cómo el que podemos escuchar en cortes como “Done”“Voices In My Head” (una de mis composiciones favoritas, con Will Martin sobresaliente al micrófono) o “Resurrect My Soul” con Keith St Jonal micro.

Sin embargo, y a pesar de cortes como “Man On Fire”“My Own Enema” o “Got It Alone”, no todo va es bueno en este disco. Tiene un problema que se hace evidente tras un par de escuchas: con la excepción de “Kill All Control”“Sons Of Scary” y “Wicked Witch”, al disco le faltan elementos de gancho. Es esa clase de disco que, siendo bastante bueno y entretenido, pasará fuera de nuestros reproductores más tiempo del que se merece.

No obstante, es un lanzamiento más que interesante y recomendable para los fans del guitarrista y de su estilo.

Puntuación: 8

Discográfica: Ear Music

Autor: David Rodrigo (Coon)

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