Crítica
Aunque afincada en los Estados Unidos, concretamente en Phoenix (Arizona), GO AHEAD AND DIE es ni más ni menos que la nueva banda de Max Cavalera (CAVALERA CONSPIRACY, SOULFLY, exSEPULTURA…), esta vez acompañado de su hijo Igor Amadeus (HEALING MAGIC, LODY KONG), con quien comparte labores vocales y guitarrísticas. Junto a ellos, el batería Zach Coleman (BLACK CURSE, KHEMMIS) completa el grupo. GO AHEAD AND DIE es un grupo que muestra un sonido muy Old School en el que se mezclan sonidos propios del Thrash Metal con otros que nos remiten al Death Metal, y todo ello aderezado con la influencia de CELTIC FROST y con unos buenos toques de actitud Punk. El resultado son once canciones cargadas de furia y de potencia, en las que las desgarradas y críticas letras de Igor Amadeus conviven con unos riffs muy reconocibles y unos ritmos demoledores. Pero vamos a verlo con más detalle:

La tralla empieza con “Truckload full of bodies”, una canción que, desde el primer momento es furia en estado puro. Un sonido muy cañero y una voz muy agresiva nos van guiando a través de una canción cargada de potencia que muestra un sonido que nos remite a los sonidos extremos de los años ochenta. Hay un trabajo muy logrado de las guitarras y también algún cambio de ritmo muy bien introducido.
“Toxic freedom” es una canción de inicio muy potente que se desarrolla con mucha fuerza, haciendo que movamos la cabeza casi sin darnos cuenta. La potente pegada de Zach Coleman nos taladra la cabeza mientras las voces escupen letras cargadas de crítica.
Con muchísima velocidad arranca “I. C. E. cage”, una canción furiosa que en dos minutos y medio nos dejará sin aliento. Es un tema que no nos deja un momento de respiro, pero que tiene un trabajo muy logrado en su instrumentación, especialmente en las guitarras.
Seguimos con “Isolated / Desolated”, una canción de ritmo muy cañero y con un sonido muy logrado en las guitarras. De nuevo, las voces están cargadas de agresividad, dejando claro que los Cavalera lo que quieren es dar caña y no dejar títere con cabeza.
Con una voz muy distorsionada empieza “Prophet’s prey”, una canción cargada de potencia que nos hará movernos casi sin darnos cuenta. Las guitarras hacen unos punteos muy oscuros que se alternan con la agresiva voz. Es una canción cargada de potencia, de velocidad y de furia, con la que GO AHEAD AND DIE se acercan a los sonidos más primitivos del Death, en la que, además, los cambios de ritmo, enriquecen mucho el resultado final.

“Punisher” arranca con una potencia bestial que nos destrozará el cuello mientras hacemos headbanging. De hecho, es una de las canciones más cañeras del disco. ¡¡Y eso es mucho decir!! No nos deja un segundo de respiro, con la batería marcando un ritmo endiablado y las voces agónicas taladrándonos el cerebro. Además, hay un cambio a un ritmo más denso hacia la mitad del tema que nos dejará sorprendidos la primera vez que lo escuchen.
Sigue la diversión con “El Cuco”, que empieza con cierta densidad, para después desarrollarse con mucha potencia, aunque sin llegar a ser una canción rápida durante la mayor parte de su duración. De hecho, frente a la furia de las demás canciones, esta destaca por su densidad, siendo perfecta para recuperar el aliento entre tanta caña. Eso sí, también se incluyen en ella partes más rápidas, más acordes con el resto del disco.
“G. A. A. D” empieza con densidad y oscuridad. Como acrónimo de GO AHEAD AND DIE, es un tema que es una muestra clara del sonido del grupo, con partes rápidas y agresivas, aunque no tanto como en otros temas.
Con mucha velocidad empieza y se desarrolla “Worth less than piss”, una canción cargada de potencia con la que nos volveremos locos cantando a gritos. Es un tema directo que funcionará muy bien en los conciertos, con el público haciendo el cafre… cuando se pueda volver a hacer el cafre en los conciertos, claro.
Después de un breve momento de densidad, “(In the) Slaughterline” se desarrolla con mucha potencia y furia, aunque también encontramos un cambio de ritmo muy bien introducido que completa y enriquece la canción.
El disco termina con “Roadkill”, un tema denso en su inicio en el que también encontramos momentos de furia y potencia. Es una buena manera de dar cierre al álbum, porque resume muy bien el sonido de GO AHEAD AND DIE.
Como vemos, la familia Cavalera sigue con buenas ideas para dar caña, esta vez con un proyecto padre-hijo. Max sigue demostrando que sabe muy bien qué hacer para crear canciones potentes y cargadas de agresividad, y su hijo deja claro que puede estar a la altura de su padre, o al menos que puede intentarlo sin hacerlo mal.
Realmente, no es un sonido nuevo ni nada que no hubiéramos escuchado antes en alguno de los múltiples proyectos en los que está (o estuvo) involucrado Max Cavalera. Pero GO AHEAD AND DIE es una banda que nos sigue dando lo mismo que le pedimos al de Belo Horizonte: caña y furia a raudales que nos hagan mover la cabeza, dar saltos y cantar a gritos. Y solamente por eso ya vale la pena escuchar este disco.
Tracklist:
1. Truckload full of bodies.
2. Toxic freedom.
3. I. C. E. cage.
4. Isolated / Desolated.
5. Prophet’s prey.
6. Punisher.
7. El Cuco.
8. G. A. A. D.
9. Worth less than piss.
10. (In the) Slaughterline.
11. Roadkill.
GO AHEAD AND DIE son:
Max Cavalera: Voz y guitarra.
Igor Amadeus Cavalera: Voz, guitarra y bajo.
Zach Coleman: Batería.





