HARD-WIRES – THE END

Crítica

Tras la edición del potente “Fear” en 2009 los hispano-argentinos HARD-WIRES vuelven a la carga con “The End”, un trabajo, tercero en su carrera, que ha contado con la producción del guitarrista Mr. Chifly (HABEAS CORPUS) y sus Estudios Corleone, donde se ha facturado también la mezcla, mientras que la masterización final se ha dejado en manos de los Estudios Doctor Master de Guipuzcoa.

El resultado de todo ello son unos HARD-WIRES que han abandonado en esta ocasión los teclados para imprimirle mucha más fuerza y crudeza a su actitud de hard rock, que ya la había y mucha. “The End” es un trabajo que suena potente, que posee una producción en cierto punto casi metálica, pero que no pierde el norte ni su identidad, uno de los valores que más debe defender el cuarteto compuesto por Kalen W-H, LuismiKiss, Mark y Fleky Skull. Y es que, si algo en claro se extrae de “The End”, a parte de una buena ristra de temas llenos de diversión y hard-rock, es el hecho de encontrarnos ante una banda que suena continuamente a sí misma, que a pesar de las posibles referencias que podamos encontrar, se mantiene íntegra y prácticamente inimitable. La conjunción de todos sus elementos hace deHARD-WIRES una banda de hard-rock realmente única y diferente, y ese es un valor que se tiene o no se tiene, no se consigue.

La garra, la actitud y unas guitarras brutales se dejan ver cual huracán de hard-rock en la inicial “King of the Road”, corte perfecto para introducir los conciertos, mientras que la intensidad sube de vatios en su sucesora “How it’s going on”, perfecto single de este “The End” gracias a su conseguido feeling en el aspecto vocal así como la fuerza y contundencia de su sencillo estribillo. Tras él, “Boy’s night song” imprime un nuevo ritmo, más calmado quizás, pero con un aire muy atractivo, mientras que la intensidad aparece con total fuerza y descaro en “Hang’s man town”, un tema imparable y de aspecto rabioso, con un desarrollo muy metálico donde la voz colaboradora de M.A.R.S. (HABEAS CORPUS) surge como un auténtico terremoto que canta en castellano y que pone el tema patas arriba para que la guitarra de LuismiKiss, llena de energía, ya no se detenga hasta el final.

There’s no time” aparece así en el momento justo para transmitir calma, intimidad y romanticismo. Personalmente he de decir que, si bien su balada en “Fear” no me acabo de convencer, en esta ocasión me han cautivado. “There’s no time” crea un ambiente mágico entre la íntima guitarra, la sentida voz de Kalen y una dulce base rítmica que nos lleva en volandas para soñar con uno de esos amores perdidos e irrecuperables.

En este punto del álbum la personalidad de la banda ya ha quedado demostrada con creces, y lo que viene a continuación no viene sino a corroborar lo dicho. Pero además los chicos deHARD-WIRES están dispuestos a añadirle a ello variedad y energía a partes iguales. La energía la ponen cortes como el hímnico, biográfico y pegadizo “Call us H-W”  o el hard-rock salvaje y romántico de “Just like a suicide” mientras que no le pierden la cara a su lado más oscuro con otros cortes como “The Oldest Vampire”, un medio tiempo al que personalmente veo falto de espíritu y convicción, o “Human-Version”, donde la versión más metal de HARD-WIRES se manifiesta sobre una potente base rítmica (muy bien potenciada por la producción de Mr. Chifly) y unas guitarras que en algunas poses casi nos traen a la cabeza influencias de METALLICA en discos como los “Load”.

El final del disco no está exento de sorpresas. La primera es la presencia de “Sacred Place” como la gran composición que es. Un desarrollo que invita a seguir la historia contada y a empaparse de ese lugar sagrado que se hace mágico cuando la legendaria Leonor Marchesiaparece llenando nuestra escucha de intensidad y fuerza, marcando un hito en el desarrollo de la misma. Casi acústico pero intenso, calmado y al tiempo emocionante corte. Destaca además ya no solo por lo que es, sino por lo que representa en las amplias posibilidades de futuro que abre para la banda.

La cara cachonda y divertida del álbum viene con “The End”, atacándole, armónica en mano, a un blues lleno de ganas de juerga y desfase, así como la adicional “Learn How to start again”, que aparece como bonus track grabado en directo y recuperando la etapa en la que la banda llevaba teclado.

En definitiva, y como decía más arriba, el cuarteto deja claro con este “The End” que poseen una de las personalidades más originales e intransferibles de las nuevas bandas de hard-rock nacional que existen hoy en día (que por otro lado no abundan). Quizás una producción más afín a su actitud sería más correcta, aunque quizás también fuera el factor que los confundiría con el resto, quizás uno pediría que las líneas de batería fuesen menos rígidas en determinados momentos, pero también es cierto que su fuerza deja huella… Lo que si que es cierto es que “The End” es divertido, es variado y además es diferente (hasta en su peculiar visión del fin del mundo de la portada se respira esa sensación).  Con todo ello solo se les puede pedir una cosa: continúen adelante señores, sigan divirtiéndose, no cejen en el empeño de crecer y vuelvan pronto a sorprendernos con esta personalidad. Un servidor les estará esperando.

HARD-WIRES son:

Kalen H-W: Voz
LuismiKiss: Guitarras y coros
Mark: Bajo
Fleky Skull: Batería

TRACKLIST:

01. The king of the road
02. How it’s going
03. Boys night song
04. Hangman’s town
05. There’s no time
06. Call us H-W
07. The oldest vampire
08. Human version
09. Just like a suicide
10. Sacred place
11. The end
12. Learn how to star again (live)

Puntuación: 8,5

Discográfica: Independiente

Autor: Daniel Velasco Alonso

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