Crítica
Quién haya visto a HATEBREED en el recientemente celebrado Resurrection Fest le habrá quedado la misma sensación que al que suscribe al haber escuchado su última entrega de estudio, “The Concrete Confessional”, la de haber dado un “toque” a su séptimo trabajo. Puede parecer que estás disfrutando de la banda en directo, y no sólo siendo algo residual que se pueda achacar a la magnífica producción a la que nos tienen acostumbrados, de nuevo gracias al artífice de toda la vida, Zeuss, que sin cambiar nada básico, ha fijado el objetivo adoptando otra dirección.
Y ese no es otro, seguro, que el estreno de HATEBREED en Nuclear Blast, dando como resultado una magnífica carta de presentación, donde las bases siguen siendo profundamente hardcore, punk, las que realmente están enraizadas en su carácter como banda, pero para la ocasión HATEBREED las ha tintado de elementos más heavies que llegan a sorprender, y por supuesto, metal, sin que parezca que el grupo pierda su identidad.
Si “The Concrete Confessional”, reflejase el actual estado de forma de HATEBREED, se podría decir que se podrían comer cualquier terreno donde pisasen, algo que, por otro lado, es habitual debido a la energía que derrochan. Y aunque lejos de pensar que sea un disco que aporte algo trascendental a nuestras vidas, sí que es cierto que los de New Haven no han perdido fuelle.
Inician su carta de presentación con “A.D.”, donde nos encontramos de cara con el primero de los punteos encubierto dentro de lo que viene a ser su apisonadora habitual en forma de tema de golpes en el pecho y riff energético. Engorilamiento inicial básico al que le seguirá “Looking down the barrel”, primer single de “The Concrete Confessional”, pegadiza y la primera que te hace disfrutar de la sensación de “directo”, cuenta con video que a un servidor le ha parecido que peca algo de simplista.
“Seven enemies” se revuelve en un terreno más pesado, a un paso de romper hacia la guturalidad, cortando enseguida para dar paso al riff eléctrico de “In the walls”. “From grace we’re fallen” completa la épica metalera a los estribillos.
“Us against us” regresa al terreno hardcore, y quizás apunta a la vieja escuela, con parón incluido, para volver a coquetear con el metal en “Something’s off”, recordando épocas más noventeras. Tema para atronar en vivo (off!!).
“Remember” es un chute de adrenalina en forma de ese riff tan característico al que nos tienen acostumbrados. “Slaughtered in their dreams” no nos sorprenderá demasiado, ya que siguiendo la misma tónica tan sólo aplican de nuevo el punteo. “The aphex within” es de lo más original del disco, destilando punk y sonando coros que te recordarán a Misfits. Simple, pero efectivo.
La última etapa de “The Concrete Confessional”, tiene lugar en “Walking the knife”, que vuelve a tirar de coros pegadizos, siendo “Dissonance” un arreón en forma de thrash. El toque final, “Serve your masters”, pesada y metalizada.
“The Concrete Confessional” no supondrá nada a vuestros corazones, si bien se ha de destacar ese coqueteo metalero que impregna el disco, este no deja de ser divertido. Los fans de HATEBREED contentos, al igual que mis oídos.
HATEBREED son:
Jamey Jasta: Voz
Wayne Lozinak: Guitarra
Frank Novinec: Guitarra
Aaron Ruby: Bajo
Mateo Byrne: Batería
Track list:
- A.D
- Looking down the barrel of today
- Seven enemies
- In the walls
- From grace we’ve fallen
- Us against us
- Something’s off
- Remember when
- Slaughtered in their dreams
- The aphex within
- Walking the knife
- Dissonance
- Serve your masters







