HATEBREED – THE DIVINITY OF PURPOSE

Crítica

HATEBREED es un grupo con una trayectoria lo suficientemente larga y reconocida como para poder hablar de ellos ampliamente. Pero cuando sacan un disco, el sexto en los quince años que llevan en activos, y el primero en cuatro años, las ganas que hay son muchas sobre todo por el aporte que han hecho a la música.

Tras verlos el pasado año en el festival Hellfest francés, en lo que fue sin duda la actuación más movida de todo el megafestival, el siguiente paso con respecto a la banda era ver de lo que eran capaces una vez regresaran al estudio.

Si algo tengo claro desde la primera vez que les escuché es que pase lo que pase, la banda de James Jasta y Chris Beattie, lo que menos van a hacer es decepcionar. Su evolución es clara, y su sonido está ya más centrado en un hardcore mezclado con metal, que ellos siguen llamando crossover, y que en este trabajo tiene más presencia de lo primero que de lo segundo.

Aún así el sonido HATEBREED es ya un hecho y es fácilmente reconocible y descrito por su cantante como «All pit, no shit» pero quizás la falta de voluntad de la banda a un compromiso, tanto musical como líricamente, puede decepcionar a los oyentes menos ardientes.

Si “Supremacy” fue la culminación del esfuerzo de HATEBREED para crear la mezcla perfecta de metal y hardcore, un álbum con una implacable pegada, y con una corta duración sin apenas relleno, este «The divinity of purpose» viene a refrendar lo empezado entonces. Y es que el cambio que hicieron les valió para ganarse el respeto y llegar hasta donde han llegado

De buenas a primeras, cabe señalar que los HATEBREED actuales siguen en su trono sin bajar del mismo, habiendo realizado un gran trabajo. Es la mezcla patentada de HATEBREED, metal y hardcore que lo han estado haciendo desde el principio sin desviarse apenas, y a los fans es lo que les ha gustado.

Todos los elementos de su música están presentes de una u otra manera, desde “Put it to the torch”, que entra ya arrasando lo que pilla, y presentando las señas de la banda sin pudor alguno, hasta las guitarras y las baterías de “Honor Never Dies”que crujen el reproductor como si ya no hubiera más temas.

Afortunadamente si los hay y “Own your World”, se perfila como un tema idóneo en plan himno para los directos apabullantes que tienen por costumbre realizar. O llegando a “the Language”, la cual tiene esos coros característicos de Jasta en una canción con un gran nivel.

Para aquellos que les encantó la influencia cada vez mayor de metal de su anterior álbum, todavía hay algunos en los que también está presente, quizás un poco más flojos, pero con unos matices que las hacen ciertamente atractivas a estas canciones y merecedoras de estar en el disco. Ahí está el plomo durante el estribillo melódico de «Honor Never Dies», el solo de rasgadura en «The Language» y una parte bastante fresca en «Before the Fight Ends You». » Dead Man Breathing” , incluso trae un poco de ese cielo del sur de la influencia que se infundó en todo el álbum homónimo.

El cierre con “Bitter truth” y “Boundless (Time to murder It)”, y además de «Idolized and Vilified»simplemente hace que el hardcore fluya por las canciones de la major manera que ellos saben hacerlo, dejando un poco más de lado la parte metalera para dar cabida a la potencia y la intensidad que ellos son capaces.

Por supuesto, las letras excesivamente positivas dan lugar a unos momentos curiosos enfocados al directo. Cualquiera que siga a la banda o bien ha aprendido a amar esas letras o hacer caso omiso de ellas.

¿Quién realmente espera que HATEBREED se aleje demasiado lejos de la fórmula que han utilizado desde su debut cuando se sigue trabajando tan bien? Creo que el margen para la sorpresa ya no es tal, pero si que sigue teniendo esa intensidad y rabia que les caracterizan y su nivel sigue siendo tan alto que es muy complicado que bajen de suénfasis metálico y desprenderse de su crossover que tanto les resulta y que tan efectivo es en directo pese a darle más presencia a su parte más hardcore.

En resumen, este disco es más hardcore, pero es puro HATEBREED, y si te gusta lo que han hecho hasta ahora, este también te gustará.

 

Tracklist:

01.- Put it to the Torch
02.- Honor Never Dies
03.- Own Your World
04.- The Language
05.- Before the Fight Ends You
06.- Indivisible
07.- Dead Man Breathing
08.- The Divinity of Purpose
09.- Nothing Scars Me
10.- Bitter Truth
11.- Boundless (Time to murder It)
12.- Idolized and Vilified

HATEBREED son:

Jamey Jasta – Voces
Chris Beattie – Bajo
Wayne Lozinak – Guitarra
Frank Novinec – Guitarra
Matt Byrne – Batería

Discográfica: Nuclear Blast Records

Puntuación:8.5/10

Autor: José E.Egurrola

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