HUMAN ASHTRAY – PRIPYAT

Crítica

Lo primero que llama la atención de este disco es su excelente presentación, con un digipack y un diseño y artwork a cargo de Alex Alegre, que sencillamente está muy trabajado y que recuerda a carteles de películas gore y de género violento y post nuclear, una conjunción muy interesante. Entra por los ojos ciertamente la portada, y el contenido del mismo, dándole un valor añadido que pocos grupos lo hacen a día de hoy. Querían un estilo parecido al cómic pero que fueran ilustraciones grandes, y con garra, que permitieran revivir imágenes de la historia que quieren explicar.

Con esa portada lo primero que se puede pensar es que es puro grindcore o brutal death o cualquier música extrema. Si se acercan, pero nunca el grupo ha pretendido pertenecer a un estilo concreto, sino que sus influencias son varias.

El título del disco quiere ser un reflejo de todas sus canciones. Se escogió este título y esta ciudad, y el desastre de Chernóbil, como hilo conductor de la idea de la creación de vida y muerte por parte del ser humano. El accidente y sus sucesos, les sirven de visión perfecta de las capacidades de los humanos de crear y destruir al mismo tiempo.

La composición tomó forma entre 2009 y 2010 y fue un proceso duro y largo del que sacaron al final 13 temas de los cuales 7 se incluyen en este Pripyat. Un disco con un aumento de la velocidad de los temas, y de refinamiento en su transcurso, respecto al anterior Hate Rebith, y unas composiciones de batería más complejas y transiciones y breaks rapidísimos.

Las canciones van tomando formas en pequeñas historias, ya no sólo en las letras sino también en sus riffs, han sido estudiados y mesurados en el estudio. Un salto técnico y cualitativo en la manera de componer y crear y perfilar cada tema y sus detalles, y en cada instrumento, faena laboriosa que se hizo durante muchos meses de estudio. La grabación, mezcla y masterización la llevó a cabo el guitarrista de la banda Xevi, en los Tremplol Studios, y él mismo ha estado también en la producción.

“Podemos afirmar con seguridad que es el mejor material que hemos creado hasta ahora” Es lo que afirma la banda en su nota de presentación. Siempre es pretencioso decir eso, ya que lo primero es que suena a tópicazo por todas partes, pero quizás, escuchando este trabajo, tengan razón. Evidentemente la evolución de un grupo es algo natural, la mejora siempre es la tónica, y el condensarlo en siete temas, además de arriesgado por quedarse corto, y no expresar más, puede significar que han encontrado el término medio.

Sonido crudo y directo, pero bien elaborado y producido, un golpe en los oídos que derrochan energía y con las aceleraciones mencionadas y los cambios que en un tema corto como es “Karmina” tienen un ejemplo a destacar. Al igual que las voces, donde William saca de dentro toda una rabia que parece contenida vete a saber tú por qué.

O el doble bombo de Ciri, que escuchando como lo maneja en “Eternal Twilight” me lleva a recordar a un grupo llamado Mörsure, que canalizaba su energía a través de este instrumento, pese a que las guitarras aquí son como deben, esto es crudas, rápidas cuando deben serlo, acompañando al tema y dándole el cuerpo con el bajo de buena manera.

Los temas son directos, y por ejemplo” The dawn of the end of days “ va de menos a más velocidad, siendo el tema central del disco, pero que pese a su longitud y a la del siguiente “The last breath” forman una parte agónica del disco, una parte que va con el deathcore que desarrollan durante el disco, y en el que en estas dos canciones, además podemos encontrar tintes grindcore o de músicas extremas en velocidad, ya que melódicamente es un grupo que ha conseguido un disco compensado.

Yo destaco “Eternal twilight” y “karmina”, son los que más me han gustado en las escuchas, quizás por su duración, quizás por las baterías o quizás por las voces. Aunque mantienen el mismo estilo de principio a fin, igual alguna parte melódica podía haber encontrado su hueco, aún así creo que la intensidad sonora de “The axis of Evil” con esas guitarras que predominan en los sucesivos cambios de breakdowns a velocidad, son una seña de identidad del grupo.

En directo creo que pueden desarrollar este disco de una manera brutal, por la contundencia musical y por que los cortes que presentan en este “Prypiat” pueden ser proclives para ello.

Sin duda la música más cañera tiene aquí un grupo que merece la pena escuchar y prestar atención.

Tracklist:

01.- Prypiat
02.- The shining
03.- Eternal twilight
04.- The dawn of the end of days
05.- The last breath
06.- Karmina
07.- The axis of Evil

HUMAN ASHTRAY son:

William – Voces
Ciri – Batería
Xevi A. – Guitarras
Isidre – Bajo

Discográfica: Autoproducido

Nota:7,5

Autor: José E. Egurrola

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