Crítica
El guitarrista estadounidense Joel Hoekstra vuelve a la carga con el cuarto álbum de su proyecto Joel Hoekstra’s 13, titulado From The Fade, editado por Frontiers Music Srl. Conocido por su trabajo en Whitesnake y Trans-Siberian Orchestra —además de colaboraciones con Night Ranger, Foreigner o Accept— Hoekstra consolida aquí una fórmula que, sin reinventarse, sí reafirma su identidad con contundencia.

Tras Dying To Live (2015), Running Games (2021) y Crash Of Life (2023), este nuevo trabajo mantiene el núcleo duro del proyecto: Vinny Appice a la batería, Tony Franklin al bajo y Derek Sherinian a los teclados, con Girish Pradhan consolidado como vocalista principal y Jeff Scott Soto aportando coros de lujo. Una formación que, más que “proyecto paralelo”, suena ya a banda cohesionada.
Hoekstra ha explicado que gran parte de los riffs nacieron durante su etapa sustituyendo a Accept, lo que explica el filo más afilado del álbum. Sin embargo, From The Fade no es un disco de metal al uso: sigue moviéndose con soltura en el terreno del hard rock melódico, con estribillos amplios, estructuras clásicas y una clara vocación de canción antes que de exhibición técnica.
Desde el arranque con “You Can Give”, el álbum deja claras sus intenciones: energía directa, melodía contagiosa y una producción nítida donde cada instrumento respira. El groove de Appice y Franklin sostiene el peso mientras Sherinian añade textura y profundidad. Hoekstra, por su parte, demuestra madurez: sus solos son expresivos, técnicos cuando deben serlo, pero siempre al servicio del conjunto.
“The Fall” introduce matices más dinámicos, con cambios de intensidad y un aire ligeramente introspectivo que remite a influencias ochenteras como Queensrÿche o Dokken. Aquí la interacción entre guitarra y teclado brilla especialmente.
Si en Crash Of Life Girish Pradhan ya sorprendió, en From The Fade termina de afianzarse. Posee rango, potencia y una capacidad notable para transmitir emoción. En temas como “Lifeline” demuestra solvencia en el hard rock más directo, mientras que en “The End Of Me” —una de las grandes piezas del álbum— exhibe dramatismo y control dinámico.
Precisamente “The End Of Me” es el momento culminante del disco: comienza como balada reflexiva, evoluciona hacia un medio tiempo musculoso y explota en su tramo final con la sección más pesada del álbum. La construcción es inteligente, el clímax está bien medido y cada músico encuentra su espacio sin romper la cohesión.
No todo es perfecto. “Will You Remember Me” representa el punto más discutible: correcta en ejecución, pero algo predecible y menos inspirada que el resto. Carece del gancho melódico que sí poseen otras composiciones.
En cambio, “Misunderstood” compensa cualquier duda. Más cruda y agresiva, permite pequeños focos individuales —mini-solos incluidos— que refuerzan la sensación de camaradería. Aquí la banda suena especialmente compacta y divertida.
“Start To Fight”, “All I’d Do” y “Free To Be” mantienen el nivel con solvencia, aunque sin alcanzar las cotas más altas del disco. Son cortes sólidos que garantizan consistencia, algo fundamental en un álbum que apuesta más por la homogeneidad de calidad que por el experimento.
El cierre con “Quite The Ride” funciona como epílogo natural: un tema con aire nostálgico que resume el espíritu del proyecto, equilibrando reflexión y empuje.
Uno de los grandes méritos de From The Fade es su sonido: limpio, potente y equilibrado. Tony Franklin aporta ese bajo grueso y melódico tan característico; Appice imprime estabilidad y pegada sin sobrecargar; Sherinian colorea sin invadir; y Hoekstra lidera con elegancia.
No hay exceso de virtuosismo gratuito. Eso es clave: Hoekstra entiende que el lucimiento verdadero está en la composición. Y aunque la dirección musical no se aparta radicalmente de sus tres trabajos anteriores, la sensación es de consolidación más que de repetición.

From The Fade no pretende reinventar el hard rock melódico, pero sí perfeccionar una fórmula que Joel Hoekstra domina con solvencia. Es un disco consistente, profesional y emocionalmente honesto. Puede que no contenga un giro inesperado en su trayectoria, pero sí reafirma que Joel Hoekstra es mucho más que un guitarrista de apoyo en grandes nombres: es un compositor con visión clara y un proyecto con identidad propia.
Para seguidores del hard rock clásico con producción moderna, este álbum ofrece exactamente lo que promete: riffs sólidos, melodías memorables y músicos en estado de gracia.
Listado de temas:
1. You Can Give
2. The Fall
3. Lifeline
4. Will You Remember Me
5. Misunderstood
6. Start to Fight
7. All I’d Do
8. Free To Be
9. The End Of Me
10. Quite The Ride
Line Up:
Joel Hoekstra – guitars
Girish Pradhan – lead vocals
Vinny Appice – drums
Tony Franklin – bass
Derek Sherinian – keyboards
Jeff Scott Soto – backing vocals
Puntuación: 8/10
Discográfica: Frontiers Music




