JUDAS PRIEST – REDEEMER OF SOULS

Crítica

Han pasado ni más ni menos que seis años desde la última aventura en estudio de los míticos JUDAS PRIEST. La última vez el grupo nos sorprendió con la obra conceptual “Nostradamus”, que fue recibida con opiniones muy divergentes entre sus fans. No era un disco tipo para los británicos y los fans más tradicionales no se mostraron muy contentos con el resultado final. Personalmente creo que “Nostradamus” fue un muy buen disco. En cualquier caso, la banda regresa ahora con un disco que han prometido por activa y por pasiva que volvería a ser un trabajo de heavy metal tradicional como los que nos han presentado a lo largo de casi toda su carrera.

La inesperada salida del grupo de KK Downing y su reemplazo con Ritchie Faulkner posiblemente retrasó la salida final del álbum. Lo cierto es que Ritchie, que fue recibido con muchas dudas, parece haberse ganado el respeto y la simpatía de la mayor parte de los fans gracias a su buen desempeño en directo ¿Lo hará también en estudio? Los británicos nos presentan una imponente portada y un título verdaderamente “heavy”: “Redeemer Of Souls”.

Cuando JUDAS PRIEST dicen que van a sacar un disco de puro heavy metal, es inevitable que la mayor parte de los fans piensen “Painkiller” o quizás en “Defenders of The Faith, lo cierto es que con “Redeemer Of Souls” la banda cumple su promesa de presentar heavy metal clásico, pero lo hace en una clave menos veloz y con más peso en los riffs de lo que vimos en aquellos discos, al menos durante la mayor parte del metraje. Algunos temas si que muestran la velocidad y el afilado corte del que siempre ha hecho gala la banda, pero la tónica general es otra.

Esta aventura arranca con “Dragonaut” y “Redeemer Of Souls”, dos cortes potentes y veloces que nos muestran a un grupo muy sólido en la sección instrumental y aun Rob Halford que evita los excesos vocales, muy a sabiendas de su edad y su estado de forma, que todos hemos podido comprobar en directo que no es ni mucho menos el de antaño. Rob sigue teniendo carisma y sigue cantando bien, pero debemos asumir que no es el monstruo vocal que fue, por mucho que en temas como “Halls Of Valhalla”, un corte muy épico, nos regale algunas notas realmente meritorias (que pese a todo quedan bastante forzadas).

Con la épica de “Halls Of Valhalla” el grupo reduce ligeramente las revoluciones y así llegamos hasta “Sword Of Damocles”, un tema más pesado y con un desarrollo menos convencional en el que el grupo se permite cierto grado de experimentación, siendo uno de los temas que más puede recordar a “Nostradamus” en este nuevo disco. Con cierta dosis de épica, el tema pretende ser una actualización del sonido ofrecido por el grupo en discos como “Point Of Entry”, dándole un baño de potencia y rotundez a lo que dibujaban cortes como “Desert Plains”. Con una tendencia menos épica llega “March Of The Damned”, uno de los adelantos que pudimos escuchar y que continúa en un sonido bastante similar, mostrando el carácter más potente y rotundo del metal de los británicos en detrimento de la velocidad y las habituales “cuchillas” sonoras de sus guitarras.

Hasta ahora Faulkner parece cumplir con bastante dignidad su papel dentro del grupo, aunque es inevitable echar de menos los duelos entre Tipton y Downing, dónde el nuevo fichaje del grupo queda un poco ensombrecido. La siguiente parada se llama “Down In Flames” y es un tema con un tempo más rápido y una sucesión de riffs marca de la casa que realmente parece obra de la pareja tradicional de guitarristas. En este tema sí que podemos escuchar a un Ritchie Faulkner integrado y desplegando todo su potencial. Halford se muestra cómodo en un corte de melodía algo “macarra” y sin tener que realizar demasiados excesos vocales a lo largo de la estrofas. Es uno de los temas que más pueden ajustarse a lo que esperaba el grupo y funciona realmente bien.

Le sigue “Hell & Back”, un tema verdaderamente acertado que supone una actualización del sonido de discos como “Defenders of The Faith”, permitiéndonos escuchar un desarrollo en las seis cuerdas muy característico del grupo con unas líneas vocales algo menos espectaculares que de costumbre, pero con un Halford bastante más cómodo en este registro que en otros. Aún se permite algún lujo, como ya he mencionado en otros temas, pero la banda le otorga en esta ocasión mucho más protagonismo a las guitarras, con un estupendo solo.

El rebajar la exigencia vocal del disco sin lugar a dudas es una medida (muy acertada) para que Rob pueda llevar los conciertos de forma más holgada y con mejores resultados, pudiendo intercalar temas que se ajustan más a su registro actual entre los grandes y exigentes clásicos del grupo. Con “Cold Blooded” llega uno de mis cortes favoritos y para mi gusto una de las mejores interpretaciones de Rob Halford en este disco. Se trata de un tema con un sonido que actualiza ligeramente lo ofrecido en “Angel Of Retribution” y que nos muestra una estructura bien cuidada y un desarrollo muy elegante que me hace pensar en temas como “Beyond The Reales Of Death”, a pesar de ser un tema de corte muy diferente (mucho más alejado del medio tiempo y la balada). Excepcional la sección instrumental hacia el minuto tres.

La verdad es que el grupo sabe que seis años son muchos y no se ha cortado un pelo a la hora de ofrecernos material. La edición especial del disco nos ofrece 2 CD’s  para un total de dieciocho temas, así que cuando llegamos a “Metalizer”, la número nueve, aún nos queda medio disco por delante. Un tema de JUDAS PRIEST con un título así no puede sino intentar ser uno de sus clásicos temas bandera, como lo fueron en su día “The Sentinel”, “Jawbreaker”, “Painkiller” o más recientemente “Demonizer”. El tema arranca con un grito desgarrado de Rob en lo que probablemente sea la nota más alta que puede permitirse hoy en día, acompañado por un riff potente y pegadizo y una sección rítmica bastante agresiva y contundente que nos lleva hasta un buen estribillo que será marca de la casa para todos los fans del grupo. Sensacional el solo.

Crossfire” nos ofrece una vertiente más hardrockera del grupo, apoyada en una base rítmica sólida y con una melodía pegadiza. El tema gana velocidad según avanza y acaba convirtiéndose en un agradable corte, con las señas de identidad del grupo y cierta dosis de reinvención de su sonido más clásico, aunque no consigue destacar. Mención especial para el solo de Faulkner: realmente bueno. Tras “Crossfire” le llega el turno a la potente y misteriosa “Secrets Of The Dead”, un corte que unifica la vertiente más clásica del grupo con algunos elementos de discos como “Nostradamus” y la pesadez de algunos riffs y ritmos de trabajos como “Jugulator” para ofrecernos un tema cargado de fuerza y personalidad, que avanza en un tempo relativamente lento pero contundente, con un Halford bastante relajado. Muy buena sección instrumental hacia la mitad del tema. El disco continúa avanzando con “Battle Cry”, un tema más veloz y que arranca algunas notas más agudas por parte del Metal God, aunque siguen siendo bastante tímidas. Lo más destacable es el juego de riffs, que recuerda a los mejores tiempos de la banda.

El final del primer CD llega con “Beginning Of The End”, un medio tiempo con tintes baladesco en la línea de este tipo de temas más intimistas firmados anteriormente por el grupo. Es quizás uno de los cortes mejor llevados, aunque quizás le sobre medio minuto o hasta uno de los cinco que dura.

El segundo CD de “Redeemer Of Souls”, que podemos disfrutar en la edición especial, arranca con una “Snakebite” de corte muy clásico, con espíritu hardrockero, un estribillo muy coreable y una melodía pegadiza. Le sigue “Tears Of Blood”, una canción bastante más heavy (quizás de las más heavies del disco), con un estribillo marca de la casa y alguna pequeña aproximación de Halford a los rangos altos. Muy acertada en los riffs y en el desarrollo de las seis cuerdas en general, con un solo marca registrada Tipton, es un excelente tema que podría haber formado parte del tracklist estándar perfectamente. “Creatures” es un nuevo tema en esta línea sonora, quizás algo menos potente, que no termina de romper del todo pero cumple. Podría establecerse cierto paralelismo entre esta y “Crossfire”, siendo “Creatures” más heavy y la otra más hardrockera, pero ambas muestran buenas maneras sin terminar de sorprender o destacar.

La recta final arranca con una potente “Bring It On” que tiene un sabor clásico cien por cien JUDAS PRIEST con un pequeño aire de renovación claramente causado por la guitarra de Faulkner. Halford se muestra muy cómodo en este tema, que nos ofrece un buen ritmo para un headbanging relajado y facilidades para corear su estribillo. Podría ser una buena baza en directo a pesar de no ser uno de los cortes más destacados del disco. Por último nos encontramos con “Never Forget”, un nuevo tema lento para el disco que continúa explotando el particular estilo del grupo para este tipo de canciones. En esta ocasión es una balada por completo derecho y cuenta con una interpretación fantástica de Ritchie Faulkner y una de las mejores interpretaciones de Halford en todo el disco. El tema tiene un corte bastante setentero e incluso podríamos hablar de algunas influencias “inesperadas” como THE BEATLES en algunas melodías. El desarrollo puente-estribillo, con cierto toque de épica, le confiere al tema un ligero aire hímnico.

A pesar de sus casi seis minutos y medio de duración, la canción aguanta bastante bien y no se viene abajo ni se vuelve repetitiva. Un gran broche final para este trabajo. Y hasta aquí llega “Redeemer Of Souls”, la nueva obra de JUDAS PRIEST que nos deja un sabor agridulce. Por un lado nos encontramos con un disco bastante potente, con bastantes temas que hacen buen honor a la herencia y el nombre del grupo (“Dragonaut”, “March Of The Damned”, “Down In Flames”, “Hell & Back”, “Cold Blooded” o la recién mencionada “Never Forget” por citar algunos) pero por otra parte echamos en falta algo de velocidad en algunos cortes y especialmente la contundencia y afiladísima voz de un Halford más joven. Este disco podría haber sido un verdadero “pepino” si Rob hubiera podido estar a la altura de su trayectoria y del grupo que lo acompaña. Me resulta triste decir esto, pero lo cierto es que creo que Halford ha sido un lastre más que evidente para muchos temas de este disco. Un buen trabajo, si, pero podría haber sido mucho mejor.

 

TRACKLIST:

CD 1:
01.- Dragonaut
02.- Redeemer Of Souls
03.- Halls Of Valhalla
04.- Sword Of Damocles
05.- March Of The Damned
06.- Down In Flames
07.- Hell & Back
08.- Cold Blooded
09.- Metalizer
10.- Crossfire
11.- Secrets of The Dead
12.- Battle Cry
13.- Beginning Of The End

CD2:
01.- Snakebite
02.- Tears Of Blood
03.- Creatures
04.- Bring It On
05.- Never Forget

 

JUDAS PRIEST son:

Rob Halford – Voz
Glenn Tipton – Guitarras
Ritchie Faulkner – Guitarras
Ian Hill – Bajo
Scott Travis – Batería

 

Puntuación: 7/10
Discográfica: Sony Music
Autor: David Rodrigo (Coon)

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