Crítica
Después de más de cuatro décadas ayudando a definir el sonido del power metal, Kai Hansen podría permitirse hacer un disco que mirara constantemente hacia atrás. Sin embargo, Born With A Hammer toma precisamente el camino contrario. El guitarrista y cantante alemán, figura fundamental en la historia de Helloween y fundador de Gamma Ray, utiliza su primer álbum propiamente solista para explorar territorios que se alejan considerablemente de sus trabajos más reconocibles.

La apertura con “Feeding The Beast” ya ofrece una primera pista. Piano, arreglos contenidos y una interpretación vocal más reflexiva dan forma a un comienzo inesperadamente reposado antes de que las guitarras y la batería entren con fuerza. El tema termina situándose en un terreno de medio tiempo en el que todavía podemos reconocer al Hansen de siempre, aunque con una producción y unos matices diferentes. Es una buena carta de presentación porque combina sus raíces con la voluntad de experimentar.
“Welcome To Life” continúa por una senda más dinámica, jugando con los cambios de ritmo y una actitud cercana al rock más desenfadado. Pero es “I Don’t Care At All” la que deja claro que aquí no estamos simplemente ante una colección de canciones que podrían haber terminado en Helloween o Gamma Ray. Los teclados, efectos y elementos electrónicos adquieren protagonismo y aportan una inesperada dimensión casi bailable. Hansen parece disfrutar especialmente de la posibilidad de romper las fronteras estilísticas que durante tantos años han definido su carrera.
Esa tendencia se acentúa en “Wait And See”, donde aparecen atmósferas más oscuras y una textura cercana al metal industrial y la electrónica alternativa. Es probablemente uno de los momentos que más puede desconcertar a quienes esperen un disco de power metal tradicional, pero también una muestra evidente de que Hansen no quería limitarse a repetir fórmulas conocidas.
El tema que da título al álbum representa otro de sus grandes desvíos. “Born With A Hammer” es una extensa composición de alrededor de ocho minutos en la que la influencia de Queen resulta especialmente evidente, desde el protagonismo del piano hasta determinados arreglos vocales y el tratamiento de la guitarra. La referencia a Brian May es difícil de pasar por alto. Hansen aborda la canción con un tono melancólico y casi autobiográfico, aunque la duración y la insistencia de algunos elementos hacen que el resultado pierda algo de equilibrio.
Afortunadamente, el disco vuelve después a terrenos más inmediatos. “I.D.G.A.F.” recupera la actitud más descarada del rock ’n’ roll, mientras que “Triple Trouble” incorpora una saludable dosis de punk. “End Of The Road” destaca por su combinación de teclados, guitarras pesadas y una base rítmica especialmente efectiva. Y cuando llega “Invaders”, el ADN de Gamma Ray y del power metal clásico vuelve a hacerse reconocible, con riffs veloces, temática espacial y una melodía que conecta directamente con el legado de Hansen.
“Wonderland” termina de confirmar que sus raíces metaleras siguen intactas. Hay ecos evidentes de la tradición que ayudó a construir, incluyendo el espíritu del heavy y el power metal europeo, pero sin convertir la canción en un simple ejercicio de nostalgia.
El principal atractivo de Born With A Hammer es también su principal riesgo: la variedad. Hansen mezcla heavy metal, hard rock, punk, electrónica, pop, AOR e incluso ciertos matices de folk sin preocuparse demasiado por mantener una identidad estilística uniforme. El resultado es irregular por momentos y puede transmitir cierta sensación de dispersión, pero difícilmente puede calificarse de previsible.
Más que un disco concebido para satisfacer expectativas, Born With A Hammer parece el trabajo de un músico que, después de tantos años, quiere permitirse jugar con sus propias reglas. No todo funciona con la misma intensidad, pero incluso sus decisiones más discutibles resultan interesantes porque muestran a Hansen buscando nuevos caminos.
En definitiva, Born With A Hammer no pretende ser otro capítulo de Helloween ni una continuación automática de Gamma Ray. Es un retrato más personal, excéntrico y abierto de Kai Hansen. Un álbum que quizá necesite varias escuchas para ser asimilado, pero que recompensa al oyente dispuesto a dejar de lado las expectativas y descubrir qué hay detrás de ese martillo.

Listado de temas:
1. Feeding The Beast 4:57
2. Welcome To Life 4:17
3. Don’t Care 4:02
4. Wait And See 3:31
5. Born With A Hammer 8:04
6. I.D.G.A.F. 4:28
7. End Of The Road 3:37
8. Triple Trouble 3:16
9. Invaders 5:36
10. Wonderland 3:51
Line Up:
- Kai Hansen – Guitarra, voz
- Eike Freese – Guitarra
- Alexander Dietz (Heaven Shall Burn) – Guitarra
- Dan Wilding (Carcass) – Batería
- Tim Hansen (Induction) – Guitarra
Puntuación: 7,5/10
Discográfica: earMUSIC





