KUDAI – HAREZKO DORREAK

Crítica

KUDAI es una banda vasca de Metal Industrial que lleva ya más de diez años peleando e intentando que su música sea cada vez más conocida. Después de editar tres discos, “Hutsa” (2004), “Arima Eroslea” (2006) y “Shah Mat” (2009), su sonido, compacto y cargado de potencia cristaliza ahora en un nuevo álbum, titulado “Harezko Dorreak”, que grabaron en los estudios Sonido XXI bajo las órdenes de Javi San Martín.

Este disco es un ejemplo perfecto de todo lo que caracteriza la música de KUDAI, es decir, riffs muy duros que contrastan con la enorme carga melódica de una voz agresiva que canta en euskera, todo ello aderezado con el uso (aunque no abuso) de sonidos programados que completan cada canción hasta que todas ellas resultan redondas y muy logradas.

El disco empieza con “Bizitzera kondenatuta”, una canción que empieza con unos sonidos entrecortados que pronto dan paso a un ritmo machacón y potente sobre el que escuchamos la voz de David. Precisamente los matices que introduce al cantar, con las melodías que escuchamos antes del estribillo y durante él son los que hacen de este un tema variado y que entra muy bien desde el primer momento. La introducción de un momento más tranquilo, en el que la voz se escucha casi recitada, crea una atmósfera que nos envuelve y nos lleva hasta las últimas repeticiones de un estribillo pegadizo y muy conseguido para una canción estupenda.

Seguimos con “Aldaketa badator”, un tema que empieza con unas melodías programadas que suenan por encima de un ritmo muy cañero. La voz de David suena agresiva por encima de una guitarra muy potente. Las programaciones vuelven a escucharse, pero ya más como un colchón para la voz que otra cosa. No obstante, esas programaciones son lo que más se queda en la cabeza de esta canción, que también es una de las mejores del disco, y en la que los cambios de ritmo son enormemente expresivos.

Ezin ahaztu” empieza con un punteo de la guitarra sobre el que escuchamos la voz, que nos susurra, justo antes de que el ritmo se vuelva potente y cañero. La voz es, de hecho, lo más llamativo de este tema, con David desarrollando unas melodías muy pegadizas y fáciles de escuchar (sobre todo durante el estribillo), que contrastan con la fiereza de la instrumentación.

La canción que da título al disco empieza con unos sonidos programados entre los que escuchamos voces. Pero pronto, un riff de guitarra muy potente, que suena sobre un ritmo muy denso de la batería, da paso a la voz. Es un tema en el que hay algún momento de densidad, pero en el que predomina el ritmo rápido de una batería que tiene todo el protagonismo dentro de los instrumentos. No obstante, es una canción mucho menos rápida que las anteriores, y por ello, ideal para recuperar un poco el aliento.

Unas programaciones sirven de arranque a “Gaitza gara”, justo antes de que un riff muy potente se adueñe del tema, que se acelera. Cuando David empieza a cantar, lo hace sin tener la guitarra de Bortx debajo, sino solo con los demás instrumentos. Es un tema de estrofas muy tranquilas, con un estribillo más potente y, sobre todo, cargado de melodía. Es un tema que hay que escuchar con mucha atención, para apreciar bien los matices que introduce cada músico, ya que los cuatro realizan un trabajo sobresaliente.

Con mucha densidad empieza “Diru-gosea”, una canción en la que se crea una atmósfera de cierta oscuridad. Sin embargo, en algunos momentos se introducen unos coros que pueden dejar descolocado a más de uno, ya que contrastan con el ritmo que predomina en el tema. Es una canción variada, con muchos cambios de ritmo, y en la que se nota que KUDAI saben incorporar en sus canciones influencias que van mucho más allá del Metal Industrial.
Llegamos entonces a “Denbora”, otro tema que empieza con tranquilidad, como si fuera una balada, con el sonido de un metrónomo marcando el ritmo y David cantando de forma un tanto melancólica. En el estribillo el ritmo se vuelve un poco más vivo, aunque manteniéndose siempre dentro de los parámetros de una balada. Es un tema cargado de sentimiento, que demuestra que el grupo no solo sabe dar caña. Mucho ojo al solo, sencillo, pero muy conseguido.

También con tranquilidad empieza “Banatu eta irabazi”, una canción que va haciéndose progresivamente más compleja, con los músicos realizando un trabajo muy logrado con sus instrumentos. Después de un minuto y medio de suavidad y melodía, el ritmo se acelera y el tema se transforma en una canción cañera y contundente, en la que hay partes machaconas que contrastan con otras casi líricas. Es un tema muy completo, que resulta uno de los más originales del disco.

Makararen atzean” empieza con potencia, con los instrumentos combinándose de forma perfecta. Cuando entra la voz el tema se vuelve más denso, aunque al llegar el estribillo, la canción gana velocidad y melodía en la voz. Todos los músicos realizan un gran trabajo, sobre todo Bortx, que realiza un solo muy resultón.

Ya casi al final del disco llega “Hitzak”, una canción que, desde mi punto de vista, es una de las mejores del álbum. Empieza con velocidad y fuerza, con la guitarra y los teclados combinándose. Cuando David empieza a cantar el ritmo se vuelve algo más denso, pero pronto la velocidad vuelve, pero para combinarse con una melodía en la voz verdaderamente soberbia. Los sucesivos cambios de ritmo son cada vez más rápidos, hasta llegar un momento de velocidad furiosa en el que Urko aporrea su batería con una fuerza sorprendente.

El final del disco llega con “Haizeak daramatza”, un breve instrumental en el que una guitarra limpia es la protagonista, sobre el sonido del viento y el sonido de unas programaciones netamente industriales. Es un tema que contrasta con el resto del disco, pero que sirve para darle un cierre perfecto.

En definitiva, KUDAI han creado un disco verdaderamente conseguido, que demuestra la enorme calidad que tienen como músicos y como compositores. El euskera resulta una lengua enormemente expresiva, melódica y musical, hasta el punto de que después de escuchar este disco un par de veces, ya no es posible imaginarse estas canciones cantadas en otro idioma.

Harezko Dorreak” es, como vemos, un disco muy logrado, que no solo es corto, sino que se hace corto, porque la viveza de las canciones, su potencia, y, sobre todo, la gran cantidad de matices que tienen, hacen que el tiempo se nos pase volando mientras lo escuchamos.
Y eso dice mucho de un disco.

KUDAI son:

David: Voz.
Bortx: Guitarras y sintetizadores.
Urtzi: Bajo.
Urko: Batería.

Track list:

1- Bizitzera kondenatuta.
2- Aldaketa badator.
3- Ezin ahaztu.
4- Harezko dorreak.
5- Gaitza gara.
6- Diru-gosea.
7- Denbora.
8- Banatu eta irabazi.
9- Makararen atzean.
10- Hitzak.
11- Haizeak daramatza.

Discográfica: Heaven Musik.

Puntuación: 8,5/10.

Autor: Pablo Folgueira.

<< volver a discos