DARKCROWN – REBORN

Crítica

Desde Alcalá de Guadaíra, en Sevilla llegan DARKCROWN, una banda de Heavy Metal con toques de Metal Progresivo formada en 1997, que desde entonces lleva realizando un incansable trabajo, que ha cristalizado en una demo y en dos álbumes, el más reciente de los cuales, “Reborn”, vio la luz en 2013.
El sonido de DARKCROWN es claramente un Metal con ciertos tintes progresivos, aunque también con alguna influencia del Power Metal. Además, se decantan por canciones que, en general, no son demasiado largas, lo que ayuda a que el disco nos “entre” mejor cuando lo escuchamos.
Cuando tenemos el disco en la mano, lo primero que nos llama la atención es su portada, muy lograda y atrayente, aunque nos sugiere una música oscura, es decir, justo lo contrario a lo que encontramos en el álbum.
El disco empieza con “Heaven’s sent”, una breve intro, sencilla pero ampulosa, a través de la que el grupo nos va dando la bienvenida a este “Reborn”. Esta intro da paso a “One winged angel”, un tema muy rápido, de influencia powermetalera, pegadizo y que rápidamente vamos a recordar casi sin querer. Un cambio de ritmo antes del solo deja entrever la capacidad del grupo para moverse en los sonidos más lentos, y también permite un primer lucimiento de Javier con el teclado.
Con contundencia empieza “My revolution”, con los teclados sonando por debajo de las guitarras. Sin embargo, cuando Yon empieza a cantar, el ritmo se ralentiza, aunque poco a poco va ganando velocidad, aunque sin llegar a ser un tema demasiado rápido. El solo no es demasiado llamativo, aunque está muy trabajado.
El siguiente tema es “Blue aura”, y en él colabora Miguel Ángel, de SAUROM, con los coros. Se trata de una canción potente, de arranque furioso, que después se desarrolla de forma mucho más cercana a lo que cabría esperar en un grupo del estilo. Se trata de un tema pegadizo y muy logrado, de estribillo “coreable”, que funcionará muy bien en directo, y en el que las guitarras arropan la voz de forma magistral. El solo es una verdadera joya.
Con potencia empieza “Stranger in disguise”, una canción de riff pegadizo y de cierto regusto ochentero que se desarrolla de forma muy rápida. La melodía de la voz en las estrofas es muy pegadiza, pero lo que mejor se recuerda es el estribillo, menos rápido que el resto de la canción, pero muy logrado. Un solo muy complejo completa el tema.
Con la guitarra y la aportación de un violín empieza “Beyond the courtain”, una canción de inicio muy tranquilo, que demuestra la versatilidad de este grupo. Se trata de un tema de desarrollo muy emocionante, en el que los coros femeninos dejan muy clara la voluntad de que sea una canción muy completa. A partir de cierto momento, el tema gana en contundencia, pero manteniéndose siempre como un medio tiempo muy conseguido y, sobre todo, muy expresivo, en el que todos los músicos de complementan a la perfección para hacer que sea un tema muy logrado.
Llegamos a “The Pharaoh”, un breve instrumental de cierta oscuridad que sirve de intro para “Slave’s blood”, un tema potente de riff muy reconocible, en el que Yon canta con mucha potencia. Es un tema que se queda en la cabeza desde el primer momento, con unas melodías muy conseguidas, pero con un ritmo no demasiado original.
Con mucha potencia empieza “Free to sin”, una canción cañera y de ritmo muy optimista que muy pronto se convertirá en una de nuestras favoritas. En ella, la banda demuestra sus ganas de dar caña y de buscar que quienes la escuchen se lo pasen bien. Su estribillo es muy pegadizo, y la aportación de las guitarras es de lo mejor del álbum, con unos punteos muy reconocibles y logrados.
Llegamos ahora al tema más largo del disco, “Solitude”, en el que vuelve a haber unos coros femeninos sonando al principio, mientras un violín completa la instrumentación en una canción de inicio oscuro, pero que poco a poco va ganando contundencia. Con unos punteos de guitarra muy fáciles de reconocer, el tema se desarrolla con potencia, aunque alternando los momentos de tranquilidad y densidad con otros de mayor contundencia, haciendo que sea el tema más completo del álbum.
Eternal” empieza con velocidad, con unas guitarras que suenan a mucha velocidad por debajo de la voz de Yon, que desarrolla con su voz unas melodías muy pegadizas, de manera que el tema se recuerda desde el primer momento. Se trata de una canción que se mantiene dentro de los parámetros de lo que ya hemos escuchado, y en la que la voz y las guitarras se disputan nuestra atención.
El disco termina con el tema que le da título, un breve y sorprendente instrumental que funciona como epílogo de todo lo que hemos escuchado, aunque poco tiene que ver con ello.
En definitiva, este “Reborn” es un trabajo muy conseguido, con el que DARKCROWN dejan claro que la suya es una propuesta con voluntad de continuar y de estar mucho tiempo dando caña.
No os los perdáis.

DARKCROWN son:

Yon Barranco: Voz.
Javier Palacios: Guitarras y teclados.
Paco Góngora: Guitarra.
Rubén Montilla: Bajo.
José Manuel Moreno: Batería.

Track list:

1- Heaven’s sent.
2- One winged angel.
3- My revolution.
4- Blue aura.
5- Strange in disguise.
6- Beyond the courtain.
7- The Pharaoh.
8- Slave’s blood.
9- Free to sin.
10- Solitude.
11- Eternal.
12- Reborn.

Discográfica: Rock CD Records.
Puntuación: 8/10.
Autor: Pablo Folgueira.

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