Crítica
Formada en 2006, LIFELESS es una banda de Death Metal alemana muy influenciada por el Death que se hacía en Suecia durante los años noventa, que busca actualizar ese sonido y traer toda su furia, oscuridad y brutalidad al siglo XXI. En 2008 publicaron su primer álbum, “Beyond the threshold of death”, que fue seguido en 2012 por un split con sus compañeros de discográfica CHAPEL OF DISEASE, al que siguió este mismo año su segundo disco, “Godconstruct”, que pasamos a comentar.
Cuando nos acercamos a este disco, lo primero que nos va resultar llamativo es su portada, que refleja la oscuridad tétrica que tienen muchas de las canciones del disco. Sin embargo, cuando empezamos a escuchar esas canciones, nos damos cuenta también de que esa oscuridad se combina con una potencia rabiosa que hace que las canciones que forman este disco sean muy rápidas y machaconas, además de cargadas de unos matices que podemos apreciar gracias a la cuidada producción del disco.
El disco arranca con “Praeludium: Endzeit”, una intro densa y oscura que, poco a poco nos va introduciendo en el sonido del disco. A través del sonido de campanas y una voz que canta de manera muy cercana a la de los cantos religiosos, nos va preparando para lo que se nos echa encima, que va a ser de traca.
Y es que la primera canción del álbum, que se enlaza con esta intro, es la que le da título, que empieza con mucha oscuridad, para muy pronto acelerarse con una melodía de la guitarra muy trabajada y fácil de reconocer, que da paso a un cambio de ritmo en el que la batería suena con mucha furia mientras la furiosa voz gutural de Marc va desarrollando una canción cargada de rabia. Sin embargo, si nos fijamos un poco, podremos apreciar que por debajo de la voz se puede escuchar la melodía de la guitarra, que completa el tema y lo hace mucho más interesante de lo que puede parecer a primera vista. Es un tema que puede funcionar muy bien en los conciertos, moviendo a la gente a hacer el bestia.
La caña sigue con “Towards damnation”, otro tema que desde el principio es caña en estado puro, con una melodía de la guitarra que suena por encima de la potente pegada de la batería, mientras Marc canta con una furia salvaje. Es otra canción que puede funcionar muy bien en los conciertos, y encaja a la perfección con la anterior. Sin embargo, a pesar de la fuerza de este tema, lo que más sorprende es lo bien introducidas que están las melodías de la guitarra, que a veces parecen competir con la voz para llamar nuestra atención.
De manera muy contundente empieza “Moribund”, una canción de mucha fuerza, de batería machacona y voz muy rabiosa. De nuevo, la introducción de partes de guitarra muy trabajadas, especialmente el solo, contrasta con el desarrollo de la canción, demostrando que estos chicos saben hacer mucho más que dar caña. El final del tema, con el sonido de llamas y gritos, sirve para que resulte de lo más terrorífico.
También “Blood for the gods” empieza con contudencia y también con algo de densidad, con un riff muy reconocible y un ritmo que poco a poco va ganando fuerza. Cuando el tema se acelera, el ritmo es verdaderamente furioso, acorde con lo que hemos escuchado en temas anteriores.
Con un ritmo denso y un sonido oscuro arranca “The truth concealed”, una canción que rápidamente gana velocidad y potencia, resultando un tema que no da tregua y en el que la voz y los instrumentos, especialmente la guitarra, se encajan a la perfección. Unos coros casi desquiciados que suenan en algunos momentos contrastan con el sonido general del tema, y lo presentan como uno de los más oscuros del disco, a lo que ayuda la introducción de partes habladas.
Empalmándose con la canción anterior empieza “Interludium: Zeitenwende”, un interludio muy tranquilo, en el que escuchamos unos arpegios de la guitarra sobre los que suena un discurso. Es un tema que sirve para recuperar el aliento después de la caña anterior, y que nos ayuda a prepararnos para la que se nos avecina.
Y lo que se nos viene encima es “Seething with rage”, una canción que empieza con densidad, para acelerarse muy pronto, con una melodía de la guitarra que suena por debajo de la voz, complementándose ambas por encima del ritmo, machacón y potente del tema. Se trata de una canción con un ritmo muy reconocible, en la que además se introducen unos cambios de ritmo que la enriquecen. Al final, los punteos de la guitarra con los que termina le dan mucha oscuridad.
“Sworn to death” empieza con fuerza, con un riff repetitivo y reconocible, para, después de un grito de Marc, continuar con potencia, con la voz y la guitarra alternándose como si se tratara de un diálogo. De hecho, la guitarra es lo mejor de esta canción, con un solo muy conseguido que completa el tema.
Sin solución de continuidad empieza “Reconquering the soul”, una canción furiosa que desde el principio no nos deja ni un momento de respiro. Es un tema machacón y de ritmo repetitivo en el que la voz y la guitarra se complementan perfectamente. Es otro tema que puede dar mucho juego en los conciertos.
Con densidad y cierta oscuridad empieza “Blindead”, una canción que muy pronto se acelera con un riff muy potente que suena por encima de un ritmo furioso. Se trata de otro tema que no deja un segundo de tranquilidad, con mucha potencia y con la combinación de voces rabiosas y melodías de guitarra muy conseguidas.
El disco termina con “Perdition of the whore”, una canción rabiosa y muy potente que empieza con un riff repetitivo y casi hipnótico. En este tema se alternan ritmos muy rápidos, que son los que predominan, con otros más densos que sirven de contraste. Los punteos de la guitarra sirven para dar mucha fuerza al desarrollo del tema, que, sin embargo, termina con una suave melodía de piano que contrasta totalmente con el resto del disco, hasta el punto de que puede romper los esquemas a más de uno.
Como vemos, “Godconstruct” es un disco muy potente, cargado de rabia y de potencia, pero en el que también podemos escuchar un trabajo muy grande en lo que se refiere a las guitarras, que añaden muchos matices en los temas.
Sin embargo, a pesar de que LIFELESS demuestran muy buenas ideas, al final las plasman en canciones que, si bien por separado son muy llamativas, escuchadas en conjunto resultan repetitivas, porque el grupo tiende a repetir demasiado unos mismos esquemas.
Tienen talento, pero necesitan aprovecharlo más. Y seguro que en sus próximos lanzamientos sabrán cómo hacerlo.
LIFELESS son:
Marc: Voz y guitarra.
Jan: Guitarra.
Daniel W.: Bajo.
Daniel L.: Batería.
Track list:
1- Praeludium: Endzeit.
2- Godconstruct.
3- Towards damnation.
4- Moribund.
5- Blood for the gods.
6- The truth concealed.
7- Interludium: Zeitenwende.
8- Seething with rage.
9- Sworn to death.
10- Reconquering the soul.
11- Blindead.
12- Perdition of the whore.





