LUTER – ORILLA

Crítica

LUTER es el nombre del proyecto que desde hace algún tiempo viene desarrollando el que fuera líder de LOS RECONOCES, Eduardo García, “Luter”, junto a sus amigos “Fauno” y “Jandri”. Si con sus dos primeros discos, “Añicos” e “Ignora” ya fue dejando claro que la suya es una música muy personal, honesta, y también descarnada, con este nuevo álbum, “Orilla”, da un paso más allá. Este disco, financiado a través de la fórmula del crowfunding y grabado bajo las órdenes de “Kolibrí” Díaz, de MAREA, es un ejemplo muy claro de lo que se puede hacer cuando se tienen buenas ideas, talento para componer y, sobre todo, honestidad para dar forma a todo eso de forma coherente.

A través de la escucha de este álbum podemos notar el buen gusto de unos músicos que, poco a poco, peleando de forma continua por salir adelante en esto de la música, dan lo mejor de sí mismos en cada canción.

El disco arranca con “Mi guarida”, tema para el que grabaron un videoclip, y que empieza con una melodía de guitarra muy reconocible y muy sencilla. Desde el primer momento, nos damos cuenta de que esta canción puede ser un buen ejemplo de lo que LUTER pueden hacer, porque lo que nos presentan es un tema sencillo, sin artificios, pegadizo y fácil de escuchar, pero cargado de calidad y con una letra llena de significado y de sentimiento (que no de sentimentalismo).

Con una guitarra que casi acaricia nuestros oídos empieza “Skyline”, una canción en la que colaboran Rubén Pozo (de PEREZA) cantando y también Feddy Peláez tocando un órgano Hammond que da al tema un aire muy agradable. Es otra canción sencilla pero muy efectiva, con una letra optimista.

Con el sonido de la armónica empieza “Estreno mundial”, otra canción en la que colabora Feddy Peláez, y en la que notamos cierta influencia anglosajona. De nuevo, la letra vuelve a destacar sobre el resto de los elementos del tema, siendo una letra llena de frases muy conseguidas, como cuando escuchamos “puedo ser libre y también necesitarte”, que demuestra la capacidad de Eduardo para crear frases que se nos quedan en la cabeza desde el primer momento.

Carta de ajuste” empieza con un ritmo muy movido, que nos incita a mover la cabeza siguiendo la melodía de la voz, que es muy fácil de escuchar. Su estribillo es fácil de recordar, y el solo del tema es de los mejores del disco. Además, es el tema en el que mejor podemos apreciar la aportación de “Fauno” al bajo.

Entresillos y gallinejas” es una canción que empieza con la guitarra sonando con suavidad, suavidad a la que se suma después la voz de Eduardo, justo antes de que la batería y el bajo ayuden a que el ritmo se acelere mínimamente. Es un tema en el que los cambios de ritmo resultan muy expresivos, porque sirven para dar más o menos intensidad a cada parte, de forma que el ritmo y la letra se combinan para transmitirnos su mensaje.

También con suavidad empieza “El momento adecuado”, canción en que la guitarra acústica sirve de colchón para la voz de Eduardo. Es un tema sencillo, pero que no dejará a nadie indiferente, porque esa sencillez es precisamente la que sirve para que se trate de una canción fácil de escuchar, pero también de recordar. Otra vez los cambios de ritmo ayudan a dar más expresividad a ciertas partes del tema.

Con un ritmo muy logrado y movido empieza “Vox populi”, una canción en cuya letra notamos cierta influencia de ROSENDO, junto a una música muy conseguida que encaja con ella a la perfección. Es un tema sencillo pero muy conseguido, que puede ser una buena muestra de lo que estos chavales pueden hacer.

“Paseo en bicicleta” empieza con cierta densidad, con la guitarra y la voz sonando con lentitud, pero pronto entran los demás instrumentos y el ritmo se acelera, de manera que la canción se desarrolla de forma muy fluida y casi natural. La repetición del verso que dice “quién tirará luego de mí” sirve para dar paso a un solo muy conseguido que inicia una coda muy lograda.

Con la trompeta de Álvaro Díaz se inicia “Pasen a ver”, una canción de ritmo muy conseguido, en la que Eduardo nos cuenta la historia de un peculiar circo, desarrollando unas melodías muy logradas con su voz. Desde mi punto de vista, es una de las mejores canciones del disco, cargada de sentimiento y de emoción, con una letra estupenda y con ese sonido de la trompeta que sirve para dar énfasis a ciertas partes del tema.

De nuevo escuchamos el Hammond de Feddy Peláez en “El pan del superhéroe”, un tema de corte bluesero muy denso y, sobre todo, muy logrado, en el que la voz y la guitarra encajan entre sí en una relación de simbiosis, con los demás instrumentos sonando como sus complementos (¡¡pero vaya complementos!!). La calidad que demuestran todos los músicos involucrados en esta canción hace que nos encontremos ante otro gran tema.

Se busca poeta (Carita de lápiz)” empieza con suavidad, con la guitarra sonando tranquilamente. Sin embargo, muy pronto el ritmo se acelera, de modo que el tema se desarrolla como un medio tiempo de sonido fluido, aunque en él se alternan partes lentas y otras más rápidas. La letra, una vez más, es lo mejor de la canción.

También con suavidad arranca “Misión a Marte”, una canción que va ganando intensidad poco a poco, con los instrumentos sumándose poco a poco, y con la voz de Eduardo arropada en el estribillo por los coros de Maite Martínez. Se trata de un medio tiempo cargado de sentimiento que destaca por su letra llena de fuerza, pero también por la aportación del rapero Isusko en su parte final, aportación que, a pesar de lo que podríamos pensar, encaja muy bien en el desarrollo del tema.

El disco termina con “El mundo es como aparece”, canción en la que colabora Kutxi Romero, de MAREA, una canción en la que las guitarras acústicas y la forma de cantar de Eduardo y Kutxi le dan un aire cercano al del tema “Pan duro” que MAREA habían grabado junto a Fito. Se trata de una canción muy sencilla pero que desde el primer momento se queda en la cabeza, resultando además una de las más sorprendentes.

Como podemos ver, “Orilla” es un disco muy conseguido que supera cualquier intención que tengamos de encasillar esta música dentro de un estilo determinado y que, sobre todo, demuestra la calidad de unos músicos que están llamados a ser verdaderos referentes dentro del Rock de nuestro país. A través de trece canciones sencillas pero muy efectivas nos dejan claro que no hace falta derrochar decibelios y mala uva para conseguir que sus canciones calen en el oyente, sino que simplemente es necesario tener buenas ideas y buen gusto para darles forma. Las letras, sencillas pero muy trabajadas y en las que escuchamos un montón de referencias a la tecnología o al cine que pueden sorprender la primera vez que las oímos, son, sin duda, lo mejor de este disco, y demuestran el talento de Eduardo a la hora de escribir (no en vano, también ha publicado dos libros de poesía, el más reciente de los cuales se titula Como si nunca existieran fronteras en los besos).

¿Rock de autor? Rock y punto. Para disfrutarlo.

LUTER son:

Eduardo García Martín, “Luter”: Voz y guitarra.
David Rodríguez, “Fauno”: Bajo.
Alejandro Peñalver, “Jandri”: Batería.

Track list:

1- Mi guarida.
2- Skyline.
3- Estreno mundial.
4- Carta de ajuste.
5- Entresillos y gallinejas.
6- El momento adecuado.
7- Vox populi.
8- Paseo en bicicleta.
9- Pasen a ver.
10- El pan del superhéroe.
11- Se busca poeta (Carita de lápiz).
12- Misión a Marte.
13- El mundo es como aparece (bonus track).

Discográfica: Lacoma Producciones.

Puntuación: 8/10.

Autor: Pablo Folgueira.

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