Crítica
Lynyrd Skynyrd no necesitan presentación, son los reyes absolutos del Southern Rock por méritos propios, y además, creo que sería enormemente pretencioso hablar de su trayectoria para informar al lector de quiénes son y quién forma y formó esta banda. Todos/as sabemos que la desgracia se ha cebado con esta banda no sólo en los setenta, sino en los ochenta, noventa y dos mil.
De hecho, yo me andaría con ojo a la hora de fichar por ellos. Bromas siniestras aparte (aunque reales), es tal la popularidad que esta banda ostenta, y el cúmulo de excelentes trabajos de un rock sureño preciosista, que tal vez la Allman o unos tardíos Blackfoot de Medlock puedan resistir el golpe y secunden dicha popularidad en los USA, más si cabe los primeros que los segundos.
En cualquier caso, exceptuando, como decimos, la Allman Brothers Band, mi entender me cuenta que prácticamente todo son hijos de Lynyrd, desde Blackfoot, hasta The Outlaws o 38 Special, incluso me atrevería a nombrar a Black Oak Arkansas por mucho que Jim Dandy crea en el engendro de su propio estilo. Sin la existencia de Lynyrd me pregunto ¿Cómo sería hoy la música compuesta por Drive By Truckers, los más hard roqueros Molly Hatchet, los Black Crowes (sí los Black Crowes), o lo más modernos Black Stone Cherry y los parados BlackBerry Smoke?, por no hablar de los metaleros Valient Thorr o Alabama Thunder Pussy. Sinceramente, no lo sé.
Lo que Lynyrd Skynyrd haga ya no importa, lo que componga tampoco (aunque vaya discazo el God & Guns), y dónde toque y como toque tampoco importa, para un público masivo que respeta todo aquello que la banda decida hacer. Y eso, que la banda, por desgracia, mantiene escasísima representación setentera, de aquella que la hizo enorme, monstruosa. Este directo de reciente edición (junio 2010, justo nada más empezar el verano que ya prácticamente se nos ha ido) pero de hace dos giras (15 de Julio de 2007 en Kentucky), recoge sino lo mejor de lo mejor, sí la esencia de lo mejor de Lynyrd. Se encuentran en uno de sus lugares de origen, en sus tierras, en su hábitat natural, con el enorme aliciente de contar aún en sus filas con Billy Powell e Ean Evans, por desgracia también fallecidos a día de hoy.
El directo suena arrollador. Siete músicos encima de las tablas haciendo lo que mejor saben hacer, en el caso de unos tocar sus temas y en el de otros interpretar lo que la voz de Ronnie y los suyos dejaron para los anales. El caso es que la banda lo hace de lujo. Caen clásicos del estilo de “Workin’ For MCA”, “What’s Your Name”, “That Smell”, la siempre tranquila “Simple Man”. De agradecer resulta que hayan incluido la minutera “Down South Jukin’” para enlazar con “The Needle & The Spoon”, un exacto compendio que dualiza dos grandes temas de corto minutaje. Excelso. Y lo dicho, siguen cayendo clásicos, “Gimme Back My Bullet” con los pelos de punta, la preciosa “Tuesday’s Gone” donde harmónica, piano, guitarras y voz se lucen al completo, y todos tienen tiempo para hacerlo.
Un tema sensacional, de los mejores. Evidentemente no tiene la garra de “Free Bird” para terminar, pero es un tema cervecero que como colofón del concierto serviría en cualquier banda como el más pintado, con esos coros al aire con un público en comunión. Y así transcurre el redondo, uno tras otro, nada malo, nada mal interpretado y terminando con “Sweet Home Alabama” y “Free Bird”, donde Medlocke, Rossington y Matejka (más Medlocke que los otros) se salen literalmente. ¿Qué más necesitamos?. El cd se acompaña en un pack con el mismo concierto en DVD de excelente calidad visual y de audio. Hay momentos para el recuerdo cuando las imágenes muestran en pantallas a Ronnie Van Zant en un par de temas, así como retales de directos de los setenta que hacen del escenario un auténtico lujo de luces, música, y nostalgia.
Lynyrd Skynyrd son únicos en la historia. Este trabajo de directo nos desvela algunos misterios del por qué. No debería faltar a los seguidores del Rock Sureño, ni a los seguidores del Rock en general, porque, aunque a pesar de que hoy día los directos se hacen más para entretener hasta el siguiente disco, o para sacar una buena tacada económica casi sin esfuerzo, éste que describimos tiene sabor a directo antiguo, a cuando su edición era necesaria para que pudiésemos escuchar lo que las bandas podían, y de hecho hacían, en directo. Un gran trabajo.
Puntuación: 8,9
Discográfica: Roadrunner Records
Autor: Jesús Cabezas (Noko)




