Crítica
En 2004 consiguieron que la totalidad de la escena Doom/Death se rindiera a sus pies y elevasen su disco debut “The Tatterdemalion Express” casi a la categoría de obra maestra. No era para menos, ya que los chilenos Mar De Grises habían conseguido en temas como “El Otro..”, “Storm” u “Onírica” recolectar lo mejor del estilo y desechar los tópicos y las partes más trilladas, dándole a su música ciertos aires incluso progresivos y a su sonido, un sello de personalidad inconfundible.
Habituados a que esta clase de grupos nazcan en tierras europeas tales como Finlandia o Dinamarca, resultó sorprendente que esta nueva formación viniese ni más ni menos que de Chile. Y no podía ser de otra forma, pues era necesaria una nueva visión del estilo, que solo podía llegar de lugares más alejados a la escena general. No es nada exagerado decir que “The Tatterdemalion Express” ha sido uno de los debuts más relevantes de la escena reciente.
Cuatro años después de su estelar aparición, Mar De Grises regresan con un nuevo trabajo bajo el brazo. En esta ocasión la criatura se llama “Draining The Waterheart” y se compone de ocho temas, que suman algo más de una hora de duración. Desde el primer momento uno puede sentir como el aire se vuelve más densa a su alrededor y como una atmósfera oscura, melancólica y por momentos incluso terrorífica le atenaza, cambiando la realidad por una función de títeres.
“Sleep Just One Dawn” y “Kilómetros De Nada” suponen el arranque de un disco que demuestra ser una más que digna continuación para su fabuloso debut. Las melodías de guitarras, pesadas, oscuras y aún así fluidas y naturales son el marco perfecto para la voz de Marcelo Rodríguez. El gusto del vocalista a la hora de utilizar los guturales le da a su interpretación un halo casi teatral, que encaja perfectamente con el efecto que produce el disco.
El grupo ha querido jugar mucho con las disonancias las partes anarmónicas en “Draining The Waterheart”, combinándolas con verdaderos ejemplos de maestría melódica, para un resultado sencillamente espectacular. Los tempos lentos se intercalan con riffs potentes e inquietantes ambientaciones. Decididos a mantener el status que tan rápidamente consiguieron con su primer disco, Mar De Grises han seguido jugando aquí con su influencia progresiva. En el tema “Kilómetros De Nada” se hace reconocible una sección instrumental muy similar a una bastante conocida de los norteamericanos Dream Theater. Lejos de tratar ocultarlo, Mar De Grises reconocieron haber adaptado esta sección a su tema, con el objetivo de homenajear a una banda que ha sido una importante influencia para ellos.
“Deep-Seeded Hope Avant-Garde” es un tema que juega mucho con los tempos, con la suavidad y la agresividad, con la luz y la oscuridad. Para mi representa un ejemplo compositivo perfecto de lo que el grupo es capaz de lograr y de aportar al estilo. Este es quizás uno de los temas más “típicos” al estilo que Mar De Grises a compuesto, y solo han necesitado darle “su toque” y un ligero giro hacia campos más técnicos para que la canción se vuelta una pequeña muestra de cómo deben hacerse las cosas. La forma en la que estos chilenos aprovechan su capacidad instrumental para crear partes ambientales llenas de arreglos es fantástica y consiguen evocar parajes tétricos en los que la luz y el bien conviven con la oscuridad y el mal en un macabro baile de fantasmagorías.
Todos estos detalles que comento os harán suponer que un disco de Mar De Grises ayuda a ejercitar nuestra imaginación y nos ayuda a crear fantasías de todo tipo tan solo con cerrar los ojos y dejarse llevar. Precisamente “Fantasía” es el título del siguiente corte de este redondo. Es, con mucha diferencia, el tema más corto de este nuevo trabajo y para mi gusto también uno de los más inquietantes, con unos arreglos de piano semi ocultos sorprendentes, fantásticos, geniales. Escuchando esta canción me vienen a la memoria un sin fin de películas de terror y fantasía oscura, una infinidad de personajes y parajes que permanecían ocultos en el fondo de mi mente, esperando tan solo a ser llamados. “Fantasia” es “solo” un interludio lleno de arreglos dispares y aterradores.
“Wooden Woodpecker Conversion” es la encargada que devolvernos a la tergiversada realidad de “Draining The Waterheart” y lo hace de nuevo con una atmósfera opresiva y oscura, un gran riff y un sobresaliente trabajo en los arreglos y la producción. La voz, susurrante, se va adueñando del tema poco a poco y parece ser el eco de un espíritu malo que nos llama sobre una tempestad de ritmos y melodías de ultratumba, construidas sabiamente las guitarras, el bajo y una batería que se muestra perfecta a lo largo de todo el disco. De pronto el tema da un giro y se vuelve más directo, más agresivo, más cruel. Un acierto de principio a fin.
“One Posessed” vuelve a presentarse susurrante, pausada y de nuevo posee un gran juego de luces y sombras, quizás es uno de los cortes con más influencia progresiva de todo el disco, y para el oyente avezado no resultara demasiado difícil reconocer algunas influencias de los cada vez más importantes Opeth en este tema. Y en algún momento, cuando nos hallamos desapercibidos, aparecen los teclados, que se mantienen en el fondo, ocultos pero presentes.
Con el final del tema anterior aún presente en nuestras mentes los chilenos nos regalan “Summon Me”, más personal, más opresiva, más lograda, mejor compuesta, mejor interpretada. Es una lástima que en este tema la producción, desde mi punto de vista, flojee un poco, porque creo que es uno de los cortes con más potencial del disco y con una de las melodías mejor conseguidas de la todavía corta carrera de Mar De Grises. Sin lugar a dudas este será un corte que no faltará en sus directos, que esperamos lleguen a traerles por nuestras tierras en un futuro próximo.
Para terminar nuestro viaje nos vamos a encontrar con “Liturgia: Convite y Prefiguración – Purgatorio – Dialogo Infierno”, un coloso de trece minutos y medio. En tantos minutos da tiempo a hacer muchas cosas y por descontado Mar De Grises no van a desaprovecharlos. A lo largo de este plástico han demostrado sobradamente su capacidad para construir atmósferas y crear ambientes en espacios más reducidos, así que podréis figuraros lo que consiguen hacer con nuestras desprotegidas mentes en un tema que encierra un trabajo compositivo tan grande como notable. No se trata del tema definitivo para el estilo, pero si de una joya digna de escucharse con atención. Es el broche perfecto para un disco de estas características, reuniendo en si todos los elementos que componen la música de Mar De Grises. Buenos cambios en los tempos, buenos juegos de luces y sombras, grandes melodías y aún más grandes riffs, fantástico uso de partes disonantes o fuera de armonía. Un logro enorme.
“Draining The Waterheart” es un disco imprescindible para todo aquel que disfrute del Doom/Death y desee escuchar algo diferente, algo que es, o al menos tiene visos de llegar a ser, una evolución para el estilo. También es un disco recomendable para los que disfruten del progresivo en sus vertientes más oscuras, porque esta formación chilena ha mantenido e incrementado la influencia de este estilo en su música (siempre manteniéndolo como un elemento más). En resumen se trata de un gran disco en el que solo podemos encontrar dos pegas; la primera, desde mi punto de vista, es que la producción resulta bastante mejorable en algunas partes, lo cual le resta algún entero al disco y dificulta la labor de apreciar temas en ocasiones bastante completos. La otra es que, en su afán por conseguir atmósferas tan increíbles, Mar De Grises han sobrecargado ligeramente un par de sus canciones, en especial, para mi, la inicial “Sleep Just One Dawn”. Pero a pesar de ello, como digo tan solo un par de líneas más arriba, es un disco altamente recomendable.
Puntuación: 8,7
Autor: David Rodrigo (Coon)





