Crítica
¿Recordáis cómo fueron nuestros primeros momentos escuchando Metal? ¿Aquellas tardes con los colegas del instituto escuchando a METALLICA o GUNS N’ ROSES? ¿Los primeros conciertos? ¿Los días que pasamos intentando tocar las canciones que nos gustaban con nuestros primeros instrumentos? Pues justamente de eso mismo trata “Metal Lords”, la película que se acaba de estrenar en Netflix.
“Metal Lords” va de un par de amigos que intentan crear sus primeras canciones a ritmo de Metal, a la vez que se enfrentan a las mismas cosas a las que se enfrentan todos los adolescentes: la relación con sus padres, con otros compañeros del instituto, con los profesores, el sexo, las drogas…

La peli, dirigida por Peter Sollet, está hecha con mucho buen gusto, y se nota que se hizo desde el amor a la música y desde un conocimiento bastante profundo del Heavy Metal. Las referencias son constantes y os vais a divertir buscándolas. No obstante, se hecha de menos algo más de caña, porque es una peli bastante “blanca”, en la que se pasa muy de puntillas por algunas cuestiones que podrías ser más peliagudas. No se ve un verdadero conflicto entre los personajes.
Los protagonistas hacen un trabajo bastante bueno e incluso se ve algo de “química” entre ellos, que hace que la peli sea bastante divertida. Pero eso sí, por muy buena música que suene, no deja de ser una comedia adolescente.
No es una película que nos vaya a cambiar la vida. Es nada más (y nada menos) que un mero entretenimiento que nos hará pasar un buen rato y en el que suenan muy buenas canciones.
Ah, y los cameos de Kirk Hammet, Rob Halford, Tom Morello (que también compuso la canción principal de la peli) y Scott Ian son impagables.
Disfrutadla.





