METALLICA – DEATH MAGNETIC

Crítica

Probablemente es el disco más esperado de 2008 y el que más comentarios va a levantar (y está levantando) en todos los sentidos. Y es algo completamente normal tratándose de una de las bandas más grandes de la historia de nuestra música.

Metallica regresan después de cinco años con un nuevo disco llamado “Death Magnetic”. En los comentarios y expectativas previas al disco había opiniones para todos los gustos. Tomando en consideración los últimos trabajos del grupo, y en especial su anterior “ST.Anger” que está pasando a la historia con mucha más pena que gloria, muchos éramos los que no esperábamos nada de Metallica en estudio. Aunque también los había optimistas, que esperaban un verdadero disco de Metallica, algo que al menos recordase a sus buenos tiempos.

Y contra todo pronóstico, han sido estos fans optimistas los que se han llevado el gato al agua. “Death Magnetic” es un muy buen disco y eso es algo que se siente casi desde el primer momento.

Los latidos de un corazón suponen el comienzo de “That Was Just Your Life”, el primero y uno de los mejores temas de este nuevo album. Y esto es como decir que es uno de los mejores temas de Metallica desde 1997. El primer riff que nos encontramos en el disco es una invitación casi indecente al headbanging. Y poco después de el aparece la voz de Hetfield. Este detalle (su voz) es algo que levantará (y está levantando) bastante controversia. Algunos, como yo, nos sentimos satisfechos con el sonido de su voz, más agresiva que en “Load” y “Reload” y más acertada que en “St.Anger”, desprendiéndose casi por completo de ese sonido “redneck”. Por otra parte, su voz suena menos afinada, más similar a como la escuchamos en directo, lejos de sus mejores tiempos de estudio. En lo personal, como digo, me satisface bastante como suena su voz y no creo que desmerezca el album en absoluto.

Tras siete minutos de tralla, con un Kirk Hammet muy acertado (¡vuelven los solos!), un Trujillo potente y en resumen un muy buen tema que nos recuerda su glorioso pasado, Metallica no dan tregua y arrancan rápidamente con “The End Of The Line”. Casi ocho minutos. Y es que “Death Magnetic” es un disco largo, con temas largos. Pero ahora lo que importa es el nuevo riff de Kirk Hammet, que nos recuerda algo a aquel riff de la “New Song” que presentaran en directo en 2006. También el solo recuerda al de aquella canción.

A nivel personal, lo que más me gusta de este disco son las guitarras. Los riffs, las melodías, los solos, me parecen lo mejor que ha hecho Metallica desde “Enter Sandman”. En las primeras escuchas de este disco, “The End Of The Line” fue uno de los temas que más me gustaron y, aunque con el girar y girar del disco a lo largo de las escuchas ha bajado posiciones y ha terminado por parecerme un poco largo para su propio bien, el tema se ha mantenido a un nivel bastante bueno, no tanto como su predecesora, pero si bastante acertada, con una interesante sección instrumental a medio tiempo en los últimos minutos del tema, que va “In-crescendo” acompañada por la voz de Hetfield hasta recuperar toda la intensidad del inicio.

Y sin darnos tiempo de respirar comienza “Broken, Beat & Scarred”, el tercer tema de este flamante “Death Magnetic”. Fue uno de los temas que más tardé en asimilar, a pesar de que es uno de los más directos del disco en cuanto a sonido. Creo que es una de las canciones más elaboradas del disco, con muchos detalles de guitarra y bajo y unos riffs sencillamente geniales. Estoy seguro de que se perderá pocos conciertos. Me encanta el segundo riff de este tema (que es el que más se repite, dejando al riff inicial relegado a segundo plano) me parece increíblemente adictivo y muy atractivo para menear la melena. Y como me levanta ese solo…

Hasta aquí el disco ha sido casi un viaje atrás en el tiempo, recordando las partes más agresivas y thrasher de Metallica, rememorando viejos tiempos de gloria entre riffs y bases contundentes. Sin lugar a dudas “Death Magnetic” ha empezado de la mejor forma posible. El cuarto tema del disco ya lo conocíamos con anterioridad. Se trata, ni mas ni menos, de su single “The Day That Never Comes”. El comienzo, relajado, va dando paso a una melodía bastante intensa. Es un medio tiempo marca de la casa, con garra, con fuerza, que evoluciona en una sección instrumental potente. De nuevo las guitarras vuelven a ser protagonistas. Y el aire mezcla entre “…And Justice For All” y “Black Album” que rodeaba los primeros temas sigue presente aquí, de forma aún más marcada, diría yo. Es uno de los temas donde más me gusta la voz de Hetfield. Y en el apartado compositivo, me parece un gran tema. Es pegadizo, muy bueno a nivel compositivo, con unas guitarras y un bajo rayando el sobresaliente. Pero no todo puede ser bueno.

Llegados a esta canción se me hace necesario hablar del que para mi es casi el único y sin duda el mayor punto negro del disco. La batería. Tranquilos, no suena a cacerola abollada como en “St. Anger”, pero está MUY alta. Y para rematar la faena, Ulrich deja aquí muy claro que, si bien es capaz de partir las baquetas de un golpe (es innegable la pegada que tiene) la técnica es algo que cada año se le olvida un poco más. Este corte podría ser mucho más grande si no tuviera que ir arrastrando su batería. En líneas generales, y gracias al cielo, sus no muy acertadas interpretaciones no suponen un lastre en casi ningún tema del disco. Sin embargo en este “The Day That Never Comes” y en el tema final del disco “My Apocalypse”, su mala actuación es, en mi opinión, terriblemente perjudicial para ambos cortes. Dos canciones con potencial para ser auténticos “nuevos clásicos” del grupo, se quedan en simples buenos temas por su no muy afortunado trabajo. Espero que en directo sepa defenderlos mejor.

Tras el single, volvemos a la carga con “All Nightmare Long”. Personalmente es uno de los temas que más me gustan de este “Death Magnetic”, creo que será un fijo en los próximos directos del grupo y que más de un fan sentirá su dinero bien gastado en este disco en especial gracias a este tema. Gran riff, excelente solo, un estribillo muy pegadizo y unas melodías que penetran en tu mente y ya no se van. Un tema de Metallica en estado puro. Este es uno de los cortes que, en mi opinión, mejor refleja el sonido del grupo, que, como he leído mencionar en más de un sitio, podría definirse bastante bien como “Thrash&Roll”. Disfrutadlo, que habla por si solo.

“Cyanide” fue el primer tema que conocimos de este disco. Nos llegó en directo y la calidad del sonido no era la mejor. Muchos lo tildaron de aburrido y soso. Pero en estudio gana un barbaridad. Hasta el punto de que es uno de mis temas favoritos en este nuevo trabajo de los californianos. Gran riff, muy pegadizo, buen estribillo, que será fácilmente coreado por las enfervorecidas masas de fans que verán su próxima gira. El punto negro del tema vuelve a ser la batería, pero con el excelente trabajo de guitarras y ese excelente estribillo, podemos pasar por alto que Ulrich se coma algún golpe.

Cuando llegó hasta nosotros el track list del disco a todos nos llamó la atención el siguiente título: “The Unforgiven III”. Esta claro que con este tema, o encumbran el disco, o es un pufo. A la gente no le hizo gracia ni cuando grabaron la parte dos, así que la parte tres…Sin embargo, muy acertadamente en ese aspecto, le da morbo al disco y todos ardíamos en deseos de escucharla.

“Cyanide” es algo más lenta que sus predecesoras, con menos caña, y meter detrás de ella este “Unforgiven III” no es precisamente el mayor de los aciertos. Si nos fijamos estrictamente en el tema, no podemos decir que sea malo. Esta muy bien trabajado y compositivamente, sin ser una genialidad, esta bien hecho. Además, creo que no me equivoco cuando digo que es la primera vez en la carrera de estudio de Metallica en la que podemos escuchar un piano. Y un cello. El comienzo es muy bueno. La canción completa quizás sea ligeramente más larga de lo que debiera. Personalmente me ha gustado y creo que si estuviese colocada en otro punto del disco (entre “The End Of The Line” y “Broken, Beat & Scarred”, por ejemplo) la gente la vería con mejores ojos. Bajan las revoluciones, pero para mi la calidad se mantiene.

“The Judas Kiss” vuelve a dar caña con bases rítmicas potentes y riffs pensados para hacernos mover el cuello sin parar. Es un tema muy divertido y que en directo funcionará a las mil maravillas. Por los comentarios que me han llegado hasta ahora, creo que es uno de los temas que más van a gustar dentro de “Death Magnetic”. Personalmente, aunque me gusta bastante el estribillo y el riff, creo que este disco tiene temas mejores que este para el mismo propósito. “All Nightmare Long” me parece bastante mejor. Pero esto son gustos personales más que objetividad musical.

A falta de dos temas para terminar el disco, ya podemos decir que el nuevo redondo de los cuatro jinetes no va a decepcionar a los fans. Siempre habrá quien reniegue de el, igual que hay quien ama “St. Anger”, pero creo que la gran mayoría de sus seguidores se sentirán satisfechos con este disco.

Pero aún me quedan dos canciones por comentar. Y la que viene ahora puede ser un punto de controversia en este disco. “Suicide & Redemption” es un tema instrumental de diez señores minutos. Y personalmente me encanta. Me parece si no el mejor, si uno de los mejores temas del disco. Es una canción que me hace permanecer en un estado de headbanging ininterrumpido durante toda su duración, exceptuando el momento tranquilo del tema, en el que podréis verme en un estado de semi-éxtasis con mi air-guitar preferida. Esta canción es un atentado para la salud cervical. Espero que la toquen en directo, porque para mi será uno de los momentos álgidos. Me encantan los juegos de guitarra del tema, los riffs son increíbles. ¡Y cómo suena el bajo! La mejor interpretación de Trujillo en todo el disco con diferencia. Por suerte aquí a Lars se le oye menos. Aunque lo hace bastante mejor que en otros temas del disco.

Decía que será un punto de controversia porque entre quien ha escuchado ya el tema hay un porcentaje considerable que parece no encontrarle el punto. Veremos en que lugar lo pone el implacable tiempo. Para mi, es una apuesta fuerte.

Y llegamos al final del disco con otro de sus temas adelantados: “My Apocalypse”. Es un tema muy potente, con mucha garra y un espíritu que me recuerda a los Metallica de sus tres primeros discos. Este podría haber sido el temazo del disco. Podría haber convertido en un nuevo himno para el grupo, porque lo tenía todo. Contundencia, garra, un gran riff. Y sin embargo Lars Ulrich asesina el tema. En los cinco minutos que dura la canción se dedica a asesinar sin orden ni concierto a una pobre batería que parece llorar porque alguien la toque bien. Es una lástima que la versión de estudio de este tema vaya a pasar así a la posteridad. Y digo la versión de estudio porque creo, espero y deseo que en directo suene mucho mejor y más compacta en este aspecto.

Creo que este disco tiene ciertos paralelismos con el “Black Album”. Aquel llegó en un momento clave del grupo, tras haber grabados tres discos que para muchos son tres obras maestras y tras la nominación al Grammy en 1989. El “Black Album” supuso un giro en el sonido de Metallica hacia corrientes más comerciales y alejadas del Thrash. Seguía siendo un buen disco, pero ya no estaba a la altura de sus grandes obras. Fue más un disco de grandes temas que han pasado a la historia del grupo. Fue un disco muy radiado y del que muchos artistas han hecho grandes versiones, tanto dentro como fuera del rock y el metal. Y aunque a algunos nos gusta “Load”, el album negro fue el último disco realmente bueno de Metallica, fue el disco que marcó el principio de un cambio de sonido y de un declive notable en estudio para el grupo.

“Death Magnetic” llega en un momento en el que muchos fans le habían perdido el respeto al grupo. Cuando las grandes leyendas sacan un disco nuevo todos asumimos que será bueno y la controversia llega en como de bueno será. Con Metallica ya no era así y tras “St Anger” su credibilidad estaba muy tocada. Pero nos han sorprendido a todos con un disco que recuerda a sus mejores momentos, con canciones que realmente nos hacen esperar un buen futuro. “Black Album” fue en efecto su album negro, el inicio de su caída ¿Será “Death Magnetic” su album blanco, ese destinado a devolvernos a los mejores Metallica también en estudio?

Puntuación: 7

Autor: David Rodrigo (Coon)

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