NAIPES – QUATTRO

Crítica

Álbum debut de este joven cuarteto madrileño de “canción melódica rock o metal… o lo que quieras”, un tanto alternativo y cuyas fuentes de inspiración abarcan un amplio espectro: desde los clásicos del hard (AC/CD) al rock urbano (Marea), pasando por multitud de pinceladas del rock andaluz (Medina Azahara, Taliesyn).

El LP se puso a la venta en el mercado el 10 de Septiembre de 2017 en formatos Audio-CD y digital, vía Rock Cd Records, constando de 42 minutos de música dividida en 10 pistas de una duración muy regular, en torno a cuatro minutos cada una.

Arrancan con potencia e “Inspiración”, un tema jevitón progresivo con buenos riffs guitarreros, potente base rítmica y un apartado lírico muy limpio, melódico, folclórico español y comercialillo (estilo Bisbal podríamos decir). El estribillo es adhesivo como el pegamento y presenta intensos punteos de acompañamiento, el solo es muy técnico y los interludios de guitarra también son plausibles. 

El segundo corte, “El Imán”, también presenta un lick de entrada con mucho gancho, uso de silencios, una estrofa acelerada muy a lo Marea, un bridge de feeling arábigo en tonos muy elevados del frontman Guti, un coro altamente adictivo, un punteo de guitarra perfecto y unos harmonies doblados que tienen que ir perfectos en vivo. Además podemos apreciar el excelente trabajo de Darío a las baquetas. De lo mejor del lanzamiento.

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Más pesada y densa se inicia “Hubo una vez”, que deriva a un fraseo con staccato y velocidad a partes iguales, otro puente agudo con reminiscencias andalusíes y un estribillo más lento y melodioso que sus predecesoras (de carácter personal y reflexivo esta vez), el cual desemboca en un break más lento y con apoyo lírico, una serie de bonitos interludios cruzados (muy Maiden) y un final cristalino donde el cantante se lleva todo el protagonismo.

Vuelve el rock urbano y machacón con “La Eternidad”, con diversas cadencias y la inclusión de Txema Benítez (Doxa) a la voz, el cual le da el toque transgresor y áspero como contrapunto al registro de Guti, más puro y nítido. Tiene buena estructura musical y texto, de nuevo silencios, un inmenso trabajo a las seis cuerdas y una ejecución recargada y ruidosa, pero equilibrada, en las partes instrumentales. Evoluciona a una parte plenamente coreable que, prácticamente liquida el tema con un grito de ambos vocalistas al unísono, con crudeza y agresividad.

En tono más acústico y comercial comienza “Miedo”, que varía a riffs enérgicos y metaleros pero con la misma tendencia andaluza en las melodías. Cuenta con buenos arreglos de guitarra y la letra versa sobre el temor a enamorarse. Además posee un hermoso arpegio que ralentiza el ritmo para elevarse, nuevamente, hasta el coro megamelódico, el cual viene perfectamente arropado con voces de respaldo.

Ya en el ecuador del disco y con una entrada bastante hardroquera se prende la “Pólvora”, el track más corto de la entrega, con estrofa arábiga telefónica, estribillo popero y pegadizo como el super-glue y con ensamblados adornos de armónicos de guitarra; amén de un estupendo y roquero solo pleno de energía y variedad de técnicas.

Con otro y nítido arpegio Naipes nos desvela sus emociones e intimidades en “Volveré a Ser uno Más” que, con aires de la Medina Azahara, contiene cuidados detalles de teclado, la colaboración de Enesto Arranz (Zenobia) y un solo más lento aunque intenso donde nos expresan la melancolía y la nostalgia propia del bajón que supone una ruptura amorosa. También, por qué no, es digno de mención el tapping final que finiquita este baladón.

Antes de Disparar” sube el tono macarra de la banda en un track rockero donde salen a relucir la gran potencia de Darío a la batería y el perfecto acoplamiento del combo del foro. Los licks de guitarra me resultan, una vez más, sensacionales en destreza y efectividad.

Con sonido más sucio y contundente llega otro corte de metal andaluz, “Nuestro Castigo” que, a modo de dueto con Tanke Ruíz (Nostalgia, Leo Jiménez), pleno de pegada, con riff reptiliano y excelente apartado vocal, contiene otro gran punteo en la línea de sus antecesoras, en cuanto a calidad e intensidad se refiere; así como un final veloz in crescendo que termina de forma tajante y contundente.

Para cerrar el redondo “Soy Presente”, un tema directo y potente con una estructura en la misma senda: silencios, ritmos de las dunas del desierto, eso sí, más acelerados y jevis, si cabe y como no, otro enorme solo para enmarcar.

Desde mi punto de vista, “Quattro” es un disco diferente, original, apasionado, con mucha fusión de estilos y tendencias, muy osado y arriesgado en la propuesta, con canciones flexibles pero bien rematadas, tal vez no de mi negociado (yo soy más clasicón), pero que trata de buscar su espacio en otros horizontes de un mercado nacional cada vez más saturado de grupos con gran potencial.

De verdad, espero y deseo que lo consigan.

Mucha suerte, ánimo y… a repartir Naipes!!!!

El trabajo fue grabado y masterizado de forma brillante e impecable por Javier Salas de Nadye en La Caverna Estudios durante el pasado año y el art-work de la portada también me parece muy chulo, con esa instantánea espacial y sus tonos celestiales, XD.

 

NAIPES son:

  • David Gutiérrez “Guti” – Guitarra y Voz Naipes-portada
  • Sara Linares – Guitarra y Coros
  • David Martínez – Bajo
  • Darío Fernández – Batería

Listado de Canciones:

  1. Inspiración
  2. El imán
  3. Hubo una vez
  4. La Eternidad
  5. Miedo
  6. Pólvora
  7. Volveré a ser uno más ()
  8. Antes de disparar
  9. Nuestro Castigo (Tanke Ruíz)
  10. Soy Presente

 

Nota: 6 /10

 Discográfica: Rock CD Records / Lengua Armada Records

Autor: Francisco Rodriguez Belmonte

 

 

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