POLARYS – THE VA’ADIAN CHRONICLES

Crítica

2013 fue al año escogido por POLARYS, una banda de Power Metal francesa, para reeditar su “The Va’adian chronicles”, su primer álbum, editado originalmente en 2011 y en el que nos cuentan una historia de ciencia ficción a través de doce temas en los que los teclados, los punteos de guitarras y unas voces cargadas de matices y de melodía son los auténticos protagonistas. Todo eso se combina con la velocidad, para crear un disco muy currado y lleno de matices, que encantará a quienes busquen sonidos complejos.

El disco empieza con “Polarys”, una intro durante la que una voz femenina nos va introduciendo en la historia, desarrollada en el futuro, en un momento en el que la Humanidad ha colonizado otros planetas. La música que se desarrolla después de finalizar la breve narración es épica y grandilocuente, con un cierto aire optimista.

Llegamos entonces a “Cybernetic wars”, una canción de arranque muy potente, en la que desde el principio vamos dándonos cuenta del peso que van a tener los teclados en este disco, ya que funcionan a modo de complemento de los demás instrumentos, pero manteniendo mucha presencia. Cuando Douchan empieza a cantar, el tema se desarrolla alternando las partes más rápidas con otras de menos velocidad, pero manteniendo siempre la contundencia de una batería que suena como una ametralladora. Los cambios de ritmo son continuos, y el estribillo, cargado de espíritu épico, es perfecto para cantarlo en los conciertos.

Con el sonido del viento y unas voces casi robóticas empieza “Lost”, un tema cuyos primeros compases son tranquilos, pero que pronto gana contundencia, desarrollándose como un medio tiempo. Durante el estribillo, las guitarras realizan, por debajo, unos punteos muy interesantes. Sin embargo, lo más llamativo del tema es la utilización del teclado, que gana protagonismo con respecto a los demás instrumentos gracias a un solo corto pero muy logrado.

Con un riff muy reconocible y repetitivo empieza “Science almighty”, una canción sorprendente por el uso que se hace en ella de voces guturales, que se combinan con las voces limpias. Durante el estribillo, la melodía de la voz resulta muy fácil de escuchar y muy pegadiza, siendo lo que más llama la atención del tema. De nuevo, los cambios de ritmo sirven para remarcar las diferentes partes del tema, enriqueciéndolo y haciendo que nunca sepamos qué es lo siguiente que vamos a escuchar.

Otra vez con el sonido del viento empieza “Heading for the crystal dome”, una canción de inicio épico, que después se desarrolla de forma muy fluida como si de un tema operístico se tratara, por la combinación de coros líricos con la voz “normal”. Es una canción en la que notamos sin esfuerzo las diferentes partes, a través de los cambios de ritmo y también a través de los cambios en las voces. Esta variedad es muy necesaria para que el tema no se haga pesado, ya que dura más de ocho minutos.

Recurrent dream” empieza con los sonidos misteriosos de un órgano. Después el tema se desarrolla con tranquilidad, solo con la voz y el piano. Después, un punteo de guitarra, muy suave, sustituye a la voz, para luego volver a dejarle su lugar. Es una canción sencilla, perfecta para recuperar el aliento, pero que tal vez resulte demasiado larga.

Volvemos a la caña con “Crimson stained times”, una canción de riff potente y ritmo machacón. Durante el estribillo el ritmo se acelera todavía más, con el teclado sonando por debajo de la voz. Además, se introducen en algunos momentos voces guturales y, sobre todo, unos cambios de ritmo muy expresivos.

Con el sonido del piano empieza la canción más larga del disco (casi catorce minutos), que es “A secret revealed”. Sus primeros momentos se desarrollan con tranquilidad, pero en un tema tan largo es evidente que va a haber muchos cambios de ritmo, y así nos encontramos con partes más rápidas que se alternan con otras más tranquilas, aunque predominan las más veloces. El teclado vuelve a ser fundamental a la hora de crear las atmósferas que se buscan en esta canción.

Con unos sonidos contundentes y cañeros empieza “Hyperspace”, una canción potente y de cierta agresividad, a la que los coros le dan un aire un tanto lírico y muy original. De nuevo, el teclado vuelve a ser el instrumento que más llama la atención, por encima de las guitarras, excepto durante el solo, que es sencillo pero muy efectivo.

Chaos unleashed” empieza con unos sonidos casi siderales, para luego desarrollarse con unas guitarras muy agresivas sobre las que escuchamos una voz gutural casi rabiosa. Es una canción de ritmo denso, muy agresiva en algunos momentos, y que contrasta que el preciosismo que podemos notar en otras canciones.

De forma muy reconocible, con un punteo de guitarra casi hipnótico, empieza “Battle of light”, una canción de ritmo sencillo, que se desarrolla como un tema muy fácil de escuchar en sus primeros momentos, pero en la que se incluyen también unos cambios de ritmo muy interesantes. Así, hay partes más lentas, en las que podemos recuperar el aliento y en las que Douchan canta alcanzando notas más altas que en el resto de las canciones.

El disco termina con “Infinity”, una canción de aire épico, tranquila y sencilla, pero tal vez demasiado larga. En efecto, la voz y una sencilla instrumentación se escuchan por encima del sonido del mar, pero apenas hay nada que destaque por encima de esta sencillez durante casi todo el tema. Un poco antes de su mitad entran la batería y los demás instrumentos, pero la canción sigue siendo lenta. Tal vez hubiera quedado mucho mejor antes en lugar de para cerrar el disco, porque resulta un tanto cargante, ya que además es bastante larga.

The Va’adian chronicles” es, como acabamos de ver, un disco muy complejo y conseguido, cargado de momentos épicos a veces sorprendentes, pero cuya excesiva duración puede hacer que, al final, se nos haga algo pesado. Un par de temas menos harían que el álbum “entrara” mejor, porque cuando llevamos ya una hora escuchándolo, las últimas canciones se nos hacen un poco cuesta arriba. No obstante, al margen de ese detalle, es un disco muy recomendable.

POLARYS son:

Douchan: Voz y guitarras.
Lino: Guitarras.
Fabio: Teclados.
Sly: Bajo.
Onov: Batería.

Track list:

1- Polarys.
2- Cybernetic wars.
3- Lost.
4- Science almighty.
5- Heading for the crystal dome.
6- Recurrent dream.
7- Crimson stained times.
8- A secret revealed.
9- Hyperspace.
10- Chaos unleashed.
11- Battle of light.
12- Infinity.

Discográfica: Autoproducido.
Puntuación: 8,5/10.
Autor: Pablo Folgueira.

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