PRIMAL FEAR – UNBREAKABLE

Crítica

Tres años después del lanzamiento de “16.6 (Befote The Devil Knows You’re Dead)”, los germanos PRIMAL FEAR regresan a la escena con un nuevo disco bajo el brazo. La entrada de Magnus Karlsson al grupo antes de la salida de su anterior lanzamiento hizo especular a la gente con que el grupo alemán pretendía enfocar su sonido hacia un terreno más melódico, siguiendo la línea de “New Religion”, sin embargo Ralf Scheepers y los suyos sorprendieron a todo el mundo con un disco lleno del más rabioso Heavy Metal, regresando en buena parte a sus raíces (“Riding The Eagle”, “Under The Radar”, “Smith & Wesson”…) e incorporando algún corte con más peso sinfónico y de tendencia ligeramente más actual como la poderosa y maravillosa “5.0/Torn”. Guitarras afiladas, riffs demoledores que conseguían que fuera físicamente imposible no menear la cabeza, la voz de Ralf llevada a su máxima exponencia…El disco fue uno de los mejores lanzamientos de 2009 para mi y posiblemente uno de los mejores trabajos en la carrera del grupo. Ahora nos presentan “Unbreakable” y desde el título nos dejan claras sus intenciones.

Esta nueva obra consta de doce cortes incluyendo la intro “Unbreakable (Part 1)”, lo que corrige el que posiblemente fuera el mayor fallo del anterior trabajo: un claro exceso de minutaje. Los primeros compases del disco nos los marca una introducción llena de épica y misterio, que parece querer transportarnos a esos parajes de fantasía que los grupos construían en los noventa y que nos abandona sin previo aviso en una vorágine de Heavy Metal potente, veloz, agresivo y sin piedad. Y es que “Strike” es, y lo digo con la boca llena y sin amilanarme, el mejor arranque de disco que ha tenido PRIMAL FEAR junto al ya mítico “Metal Is Forever” que nos encandiló en “Devil’s Ground”. Y  muy posiblemente, como single “Strike” tendría un éxito similar: solos veloces y afilados, riffs adictivos, un estribillo fácil de corear, Scheepers demostrando de qué es capaz su voz… “Strike” lo tiene todo para ser una bomba en estudio y en directo.

Pero es que “Give Em Hell” no se queda atrás y nos presenta a los PRIMAL FEAR más heavies, haciendo honor a la siempre referida influencia de Judas Priest y cargados de potencia. Si “Strike” es “Metal Is Forever”, “Give Em Hell” es “Suicide And Mania”, por seguir las comparaciones con su lanzamiento de 2004 (aunque perfectamente podríamos hacerla encajar en discos como “Nuclear Fire”…). Estos dos primeros temas bastan para que nos hagamos una idea de los derroteros por los que va a moverse el disco. Nos encontramos ante un lanzamiento potente en el que los alemanes ponen toda la carne en el asador para dejar ante nosotros himno tras himno. El empaque de la banda es realmente llamativo y la producción está cuidada al detalle, dos elementos que permiten que cortes como “Bad Guys Wear Black” suenen absolutamente arrolladores. Este corte, el cuarto si contamos la Intro, será un fijo en los conciertos del grupo: su puente-estribillo y su riff principal dominan la escena por completo y Ralf se muestra versátil y lleno de energía. Se trata de un tema emplazado en ese Heavy Metal con cierto toque macarra en el que muchos grupos ensalzan el orgullo y las virtudes de formar parte de este colectivo.  Bang Your Head!

Si continuamos avanzando por el plástico nos encontramos con “And There Was Silence”, un tema con una influencia clara del Power Metal europeo de los noventa y con un corte muy épico, característico del estilo. Una batería demoledora al doble bombo y un Ralf Scheepers perfecto (es impresionante su estado de forma) nos conducen a un puente-estribillo épico e inolvidable, que con toda seguridad corearemos desde el primer momento. Apuesto lo que sea a que se convertirá en uno de los temas más demandados en directo. Y a pesar de que compositivamente no puede ni acercarse al tema de Blind Guardian que tanto se parece en su nombre, “And There Was Silence” resulta ser un trabajo inteligente y bien dirigido, muy coherente en sus líneas e interpretado de forma magistral.

“Metal Nation” se posiciona dentro del Heavy Metal clásico, siendo un medio tiempo melódico y con aire de Himno, de nuevo con la vista muy fija en el directo, cuyo estribillo es imposible de ignorar. Se trata de un corte muy divertido, que sin embargo puede pasar desapercibido en las primeras escuchas, siendo relegado a cierto ostracismo por su fantástica predecesora y  por la genial seguidora. Y es que tras “Metal Nation” le llega el turno a “Where Angels Die”, un tema adictitivo e interesante, que se aleja ligeramente del sonido general del disco, incorporando un cierto aire melancólico y un tempo más relajado junto a unos riffs más potentes. Una atmósfera oscura, una melodía muy adictiva y un puente-estribillo que invita a ser coreado completan un tema que haría cantar a todo un estadio. Excepcional su sección instrumental, especialmente el solo de Magnus Karlsson: todo elegancia y sentimiento.

“Unbreakable (Part 2)” regresa al Heavy Metal, con un desarrollo muy clásico y un estribillo de himno, que se ha convertido en algo característico de este disco; y es que prácticamente todos los cortes de este redondo podrían convertirse en himnos del grupo en incluso del género. La fuerza que despliega el grupo, el cuidado en los detalles compositivos y de producción y la personalidad que despliegan (más allá incluso que la personalidad sonora de su música, cada miembro del grupo transmite su propia personalidad, su bagaje y experiencia en cada nota) hacen que, llegados a este punto, podamos decir que “Unbreakable” merece, por lo menos, que se despierte la duda de si es el mejor disco de la carrera del grupo.

Lo que si queda claro es que es su disco más maduro, en el que mejor han sabido mezclar sus influencias más primigenias con todas las tendencias que han ido acariciando a lo largo de los años, sin que sobre ni falte de nada. Tan solo “Marching Again”, con esa clara influencia de Helloween en las estrofas y los elementos épico-sinfónicos en los que se enmarca, junto a un falsete casi constante de Ralf parece perderse un poco en sus propias líneas y, aunque tiene muy buenos momentos con su puente y estribillo y con el solo, también parece embrollarse demasiado en algunas partes.

Nos acercamos al final con la “power ballad” “Born Again”, muy bien construida e interpretada y con el sello de PRIMAL FEAR en cada nota, pero que quizás se quede un poco fuera de contexto dentro de este trabajo. Todo vuelve a la normalidad con “Blaze Of Glory”, un corte muy Heavy y directo, en la línea más clásica del grupo que ejerce como penúltima parada en el disco, antecediendo al cierre marcado con “Conviction”, que termina el disco igual que lo empezamos. Un trabajo realmente notable que hará las delicias de todos los fans y que no debe faltar en la estantería de ningún aficionado al estilo.

 

Tracklisting de Unbreakable:

01.- Unbreakable (Part 1)
02.- Strike
03.- Give Em Hell
04.- Bad Guys Wear Black
05.- And There Was Silence
06.- Metal Nation
07.- Where Angels Die
08.- Unbreakable (Part 2)
09.- Marching Again
10.- Born Again
11.- Blaze Of Glory
12.- Conviction

 

PRIMAL FEAR son:

Ralf Scheepers – Voz
Matt Sinner – Bajo, Voces y Coros
Magnus Karlsson – Guitarras, Teclados
Alex Beyrodt – Guitarras
Randy Black – Batería

Puntuación: 9
Discográfica: Frontiers Records
Autor: David Rodrigo (Coon)

<< volver a discos