Crítica
Rob Moratti regresa en 2025 con Sovereign, un álbum que no solo reafirma su estatus como una de las voces más privilegiadas del rock melódico contemporáneo, sino que marca un punto de madurez y ambición pocas veces visto en su trayectoria. Desde sus primeros pasos en Moratti y Final Frontier hasta su recordada etapa con Saga, el vocalista canadiense siempre ha destacado por un timbre cristalino, un rango expresivo fuera de lo común y una capacidad para construir melodías con un magnetismo emocional inmediato. En Sovereign, todas esas virtudes no solo se muestran en plenitud: se elevan, se pulen y brillan con una claridad casi desarmante.

Parte del encanto del disco está en el equipo de lujo que lo acompaña. Repitiendo la fórmula ganadora de Epical, Moratti se rodea de músicos de talla mundial como Joel Hoekstra, Tony Franklin, Fredrik Bergh, Felix Borg y Pete Alpenborg. La química entre ellos es evidente desde el primer segundo. La guitarra de Hoekstra, siempre elegante y emocional, se convierte en una pieza fundamental para dotar a cada canción de esa mezcla de clasicismo y modernidad que caracteriza al mejor AOR. Franklin aporta un bajo lleno de precisión y calidez, mientras que Bergh y Alpenborg bañan cada composición con teclados luminosos, arreglos cuidados y esa esencia escandinava tan reconocible en el rock melódico actual. La producción es nítida, equilibrada y sofisticada, lo suficientemente moderna como para sonar actual y lo bastante orgánica como para conservar el espíritu ochentero que define el género.
El álbum arranca con “Don’t Give Up On Love”, un himno inmediato, cargado de positividad y con un estribillo que parece escrito para iluminar estadios. Moratti canta con una mezcla perfecta de convicción y dulzura, recordando por qué su voz ha sido comparada tantas veces con la de los grandes referentes del género. La guitarra de Hoekstra se desliza con naturalidad, siempre al servicio de la melodía, firmando un solo breve pero memorable. Le sigue “Can’t Let You Go”, una pieza pulida, elegante y pegadiza, puro AOR de manual. Es una canción que podría haber surgido perfectamente en la época dorada del género, con ese aire entre Journey y Strangeways que tan bien maneja Moratti.
“Every Word” introduce una atmósfera más íntima y emocional. Es una balada de bellísima factura, donde el vocalista ofrece una interpretación delicada, casi cinematográfica, sostenida por un arreglo suave y un solo cargado de sensibilidad. En “Waiting”, el ritmo sube de nuevo con un tema radiante y lleno de luz, que demuestra la facilidad del canadiense para escribir canciones que fluyen con naturalidad, sin artificios, pero con un enorme poder melódico.
Con “Locked Down” llega una dosis más hardrockera, siempre dentro del estilo limpio y melódico del cantante. La canción tiene garra, buen groove y un estribillo de esos que incitan al directo. Pero el gran momento del disco llega con “Two Hearts”, probablemente la mejor composición de Sovereign y una de las más brillantes de toda su carrera en solitario. Es un tema desbordante de elegancia, épica controlada y melodía pura. Aquí Moratti, Hoekstra y compañía alcanzan un equilibrio perfecto entre emoción y técnica. Una canción que podría pertenecer a cualquier clásico del género.
“In The Air Tonight” mantiene el nivel con un enfoque más atmosférico y envolvente, mientras que “I’ll Never Break Your Heart” recupera el empuje con un corte vibrante y lleno de energía. En la recta final, “The Calling” y “Angel” ofrecen dos lecturas diferentes del lado más emotivo del álbum: la primera, más luminosa y directa; la segunda, más delicada, con cierto espíritu de balada celestial que recuerda a las composiciones más suaves de Boston o REO Speedwagon.
El cierre, “This Is Forever”, es sencillamente magnífico. Una pieza elegante, con un toque de pomp rock muy trabajado, casi espiritual, donde las armonías y los arreglos crean un ambiente de despedida perfecto. Es un final que no solo cierra el disco, sino que lo eleva, dejándolo en lo más alto.

Sovereign no es simplemente un disco notable dentro del rock melódico: es una obra que confirma que Rob Moratti se encuentra en su mejor momento creativo. Las canciones tienen alma, están construidas con oficio y su interpretación vocal es impecable. No hay relleno, no hay desgaste, no hay duda: este es uno de los trabajos más inspirados de su carrera y uno de los álbumes destacados del AOR en 2025. Moratti demuestra que el género sigue vivo, vibrante y capaz de emocionar cuando se entrega con honestidad, talento y visión artística.
Un disco imprescindible para cualquier aficionado al rock melódico, y una pieza más del legado de un vocalista que, sin hacer ruido, se ha convertido en uno de los grandes del género.
Listado de temas:
1. Don’t Give Up On Love
2. Can’t Let You Go
3. Every Word
4. Waiting
5. Locked Down
6. Two Hearts
7. In The Air Tonight
8. I’ll Never Break Your Heart
9. The Calling
10. Angel
11. This Is Forever
Line Up:
Rob Moratti – vocals
Joel Hoekstra – lead guitar
Tony Franklin – bass
Felix Borg – drums
Fredrik Bergh – keyboards
Pete Alpenborg – rhythm guitar and keyboards





