ROGER GLOVER – IF LIFE WAS EASY

Crítica

Roger Glover es historia viva de nuestra música, un hombre cuya reputación en Deep Purple y Rainbow le precede y que con este nuevo trabajo nos presenta su séptimo esfuerzo en solitario. Se trata de un album muy personal e íntimo al que ha titulado “If Life Was Easy”. Un título que llamara la atención de todos los que conozcan la gramática de la lengua anglosajona, ya que muestra un error evidente: donde pone “was” debería poner “were”; un cambio que, como el mismo Roger indica, es intencionado y quiere ser una sutil ironía.

En el interior de este redondo nos encontramos con dieciséis cortes para los que Roger ha vuelto a contar con “The Guilty Party”, que ya participara en su anterior disco, además de algunas colaboraciones extra, como Don Airey o Gillian Glover.

Esto contribuye a que nos topemos con un line-up distinto en cada tema, pero más sorprendente es aún encontrarnos a Roger como único intérprete en varios cortes del disco. Se trata d eun trabajo que explora todas las influencias y estilos que atesora Roger Glover, yendo desde el Blues hasta el Hard Rock (quizás lo menos representado aquí), pasando por muchos momentos de un rock muy clásico, por pasajes country y folk o incluso por ciertas referencias pop-rock claramente influenciadas por The Beatles.

Todo comienza con “Don’t Lookk Now (Everything Has Changad)”, un corte que juega con un rock lleno de blues e influencias sureñas en el que Randall Bramblett pone su voz sobre una soberbia interpretación instrumental por parte de Joe Bonadio en la batería y percusión, Oz Noy en las guitarras, Harvey Jones en los sintetizadores y el mismo Roger Glover al bajo, el piano, la baglama y algunas guitarras. El punto más colorido del tema lo ponen los teclados y el saxo, también cortesía de Randall Bramblett, y los coros de Gillian Glover, hija del genial bajista y poseedora de una preciosa voz.

El disco continua con “The Dream I Had”, con la participación de Dan McCafferty (¡Que Grande!) y Pete Agnew en las voces, Joe Bonadio en la batería y percusión, Oz Noy en la guitarra y Roger al bajo, guitarra y percusión. Se trata de un tema más rápido que el anterior, con ligeros toques Hard Rock en una base muy rockera coloreada con algo de Blues y Country. Sobresalientes McCafferty y Oz Noy.

“Moonlight” es una preciosa balada con aire casi de finales de los cincuenta en la que Gillian toma el micro como voz principal y volvemos a escuchar a Randall Bramblett al teclado. Joe Mennona se hace cargo del viento y el resultado es precioso. Un tema que crece con las escuchas. “The Car Won’t Start” recupera la energía, con Roger Glover a cargo de todo, salvo por la ayuda de Nick Moroch a las seis cuerdas. Un tema con cierto peso folk en el que la harmónica se vuelve protagonista y podemos distinguir incluso cierto aire a medio camino entre el funk y el reggae, pero con una base bastante bluesy.

El camino por este disco sigue con “Box Of Tricks”, un tema más oscuro, con bastante peso en el sintetizador (muy presente en la voz) y una vez más Roger ocupándose de todo, en esta ocasión con la salvedad de la batería, que corre a cargo de Eliot Denenberg. Se trata de un tema bastante rockero, con algo de Hard y muchas influencias diferentes. Seguidamente le llega el turno a “If Life Was Easy”, el tema que da nombre al disco y que nos permite esuchar a Roger actuando completamente solo, en un tema que hace gala de un rock muy clásico con bastante peso country y una lírica de las mejores del album.

A continuación volvemos a escuchar al voz de Randall Bramblett, con Gillian en los coros, Randall y Roger se reparten los teclados, mientras Joe Bonadio se ocupa de la percusión y Oz Noy de las guitarras, para dar forma a “Strand Together”. En este tema, muy bluesy, con pequeños toques jazz y funk y cierto aire a un rock muiy setentero, también podremos escuchar al gran Don Airey haciéndose cargo del Pianet. Uno de los temas compositivamente más interesantes del disco. “Welcome To The Moon” es un medio tiempo que vuelve a presentarnos a Roger en solitario, exponiendo un tema bastante íntimo, con cierto aire social en su lírica y una interpretación muy sentida. Es un tema a caballo entre el rock, el pop-rock con ciertos toques blues y un espíritu bastante asequible que harían de él un buen single, bastante radiable.

Con “Set Your Imagination Free” volvemos a disfrutar de la voz de Gillian Glover en un tema relajado, con mucho pesos en unas coloridas atmósferas y un sonido general que encajaría en el pop-rock, pero cuyos arreglos y la adición de varios elementos próximos al blues e incluso al jazz lo posicionan en un terreno difícil de definir, que llega a coquetear con estilos más propios de los sesenta o incluso los cincuenta.

A estas alturas ya podemos decir que nos encontramos ante un gran disco, que a pesar del gran número de temas y de lo variado de su dirección musical consigue mantener la atención del oyente sin despistarle o saturarle en ningún momento, algo que sigue confirmándose con “When Life Gets To The Bone”, una canción en la que, una vez más, Roger Glover se hace cargo de todo y nos presenta una letra muy íntima y marcada claramente por sus experiencias personales. Se trata de un corte bastante rockero con bastantes elementos country, consiguiendo un ambiente entre sureño y “wild wild west” bastante animado y divertido de escuchar.

Tras ella le llega el turno a “When The Day Is Done”, uno de mis cortes favoritos en este disco, con Walter Galley en la voz y Sim Jones encargándose de todos los arreglos de cuerda, mientras que Roger Glover se ocupa del resto de elementos, desde el bajo y los teclados hasta la percusión y los sintetizadores. Se trata de un tema algo más oscuro y misterioso, con una atmósfera muy bien conseguida y un sonido cautivador. El disco sigue deparándonos sorpresas con “Get Away (Can’t Let You)”,  un tema con aire de cabaret y alma de rock en el que podemos escuchar la voz de Gillian Glover una vez más, acompañada por Randall Bramblett al teclado, Joe Bonadio en la batería y la percusión, Oz Noy y Nicky Moroch en las guitarras, Joe Mennonna en el viento y sus arreglos y, por supuesto, Roger Glover al bajo. Es uno de los temas más asequibles y posiblemente de los más divertidos del disco, en el que Gillian hace un papel absolutamente magistral y podemos comprobar que Oz Noy y Nicky Moroch pueden hacer magia juntos a las seis cuerdas, pero dónde el más destacado es, casi sin duda, Joe Mennonna. Un gran tema.

A partir de aquí el disco entra en su recta final con un nuevo tema completamente en solitario de Roger; en esta ocasión se trata de “Staring Into Space”, de nuevo un tema muy personal y claramente marcado por sus vivencias personales en el que podemos escuchar una atmósfera muy definida, unos arreglos de percusión poco comunes y un excelente trabajo en los sintetizadores, además de la que posiblemente sea la mejor interpretación vocal de Roger en este disco. Compositivamente creo que es uno de los temas más completos del disco. Un gran candidato para sonar en directo, si se diera el caso.

“The Ghost Of Your Smile” nos presenta a Mickey Lee Soule al micrófono, constituyendo un típico medio tiempo rockero con reminiscencias bluesy en el que los teclados y las guitarras (sobre todo la acústica de Oz Noy) se muestran protagonistas absolutos. El final del disco llega de la mano de “Cruel World”, con Roger a la voz, el bajo y varias tareas más, Randall Bramblett al teclado, Joe Bonadio en la batería y Oz Noy a la guitarra. Se trata de un corte con una letra bastante agresiva y un sonido general muy sureño que nos traerá muchos recuerdos a los oyentes de más edad; y por último “Feel Like A King”, un corte muy divertido con Sahaj Ticotin y Roger Glover en la voz, muy rockero, en un sonido muy setentero con pequeñas influencias sementeras y ligeros toques más actuales. El cierre perfecto para un disco tan personal y variado.

Sin lugar a dudas este es un trabajo que hará las delicias de aquellos fans que disfruten del rock más clásico y de los estilos más afines al mismo, gracias a la gran variedad de influencias y sonidos que podemos encontrarnos, así como el interesante grupo de colaboradores que acompañan a Roger en este disco.

Puntuación: 9

Discográfica: Ear Music

Autor: David Rodrigo (Coon)

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