SDI – 80s metal band

Crítica

Haciendo un poco de historia, hacía el año 1986 en Osnabrück (Alemania) nació la banda SDI con el que grabaron tres álbums increíbles y desgraciadamente tras la decadencia del Metal a principios de los 90 por tendencias como el Grunge, muchos grupos abandonaron el barco y SDI decidieron cesar su actividad en 1993.

Tras la demanda de fans y seguidores de la banda, decidieron pensar en su vuelta que se gestó en 2015, en un principio iba a ser algo puntual, pero concierto tras concierto les hizo quedarse para un tiempo más, hasta el punto de grabar este su cuarto disco, aunque han habido cambios en la formación quedando el carismático Reinhard Kruse (Vocalista y bajista) como único miembro original. 31 años de diferencia de «Mistreated» a este «80s metal band» y atacamos con este nuevo disco para ver que nos ofrecen después de tantos años.

El atractivo de la agrupación teutona es que nunca se han estancado en un estilo en concreto, se les califica como «Speed Metal» pero ellos van más allá y en sus antecesores álbums iban tocando palos a parte de rápido Speed, Punk, riffeos «Thrasicos «, Heavy’s, ritmos complejos, y algún «homenaje» a AC/DC se podían escuchar en sus composiciones . Una vez más han querido mezclar todas esas influencias pero quedando bastante inferior.

MDD records se ha encargado de publicar este trabajo abriendo boca el tema título del plástico y en el que esperábamos algo más de ésta «80s metal band«. Fué el tema que eligieron de adelanto con videoclip incluido, comienza Kruse aporreando el bajo, donde poco a poco se van sumando la batería y una guitarra contundente y aunque tiene un algo que hace que se te quede ese estribillo metido en la cabeza , se queda apagado y simple con unos coros poco cuidados que dejan de entrada un sabor amargo. Pienso que son de esos temas que luego en directo queden de lujo pero de primeras no convencen.

Arranca el motor y aprietan el acelerador a fondo con la que parece que vaya a haber una similitud con los SDI de antaño y «Freeride» aunque se queda algo apagada la base rítmica, no llega a desagradar, tiene su punto macarra y doble bombera, con un interesante solo de guitarra. El bajo de Reinhard vuelve a ser protagonista en «Porno» y donde parece que vaya a estallar la tralla y rapidez se queda en una canción sin gancho, con mucho relleno y sin nada que decir.

es el nuevo fichaje tras los parches y se encarga de abrir «Action» donde nos devuelven de nuevo a los SDI más antiguos , rápidos y «divertidos», un corte de buen speed metal, de mis favoritos de todo el álbum y donde parece que con «Trash» se va normalizando o mejor dicho «se quiere» que el disco se normalice a lo que seguidores de la banda de antaño y que tanto queremos oír, se nota que quieren meter algo más actual y fresco a su sonido, totalmente comprensible no querer estancarse demasiado en el pasado y añadiendo matices y cambios de ritmo a lo largo de estos 4 minutos que aunque no termina de tener gancho y no tiene una estructura muy elaborada, no desagrada.

En «Sneaky war» se vuelven algo más Heavys fundiendose con sonidos más «Groove» rasgando las guitarras y baterías a mitad de canción que le dan un toque cojonuda a la cosa. «(Let the) Ball run» comienza con unas guitarras de Daniel Ha que dan buena espina y que parecen que vayamos a tener todo un nuevo himno en este disco pero no así, tiene un ritmo muy vacilón casi rozando el «Rap» y aunque la base rítmica no está mal, de nuevo no engancha.

Desde luego está siendo un trabajo difícil de digerir con muchos rellenos y al igual que muchos de los temas anteriores tienen partes destacables como en «Here and now» con algún riff de guitarra heavy pero no terminan de romper, se hacen lineales y Kruse parece que canta sin ganas. «Back Against the wall» se inicia con una bella parte acústica y musicalmente es de las más destacables de todo el disco y de las que realmente merecen la pena, con un sonido más similar a una «80s band«, con un pasable solo de guitarra y con cierto gancho.

Y rematamos la triada final con ‘I hate you‘ donde apenas sobrepasa los 2 minutos, algo más de rapidez requería la canción aunque no disgusta, «Dead and gone» se salva por ese riff guitarrero y esos detalles que Daniel Ha mete a lo largo del tema y aunque la primera parte de «She Said» se haga repetitiva, luego estalla la locura con rapidez que se hecha en falta a lo largo del disco.

Los que busquen a los SDI de los 80 se llevarán una decepción (o no, quien sabe) algo a su favor es que como dije al principio no han hecho un calco ni creo que tan poco hayan querido hacer otro «Sign of the wicked 2«. Han innovado, como pienso que hicieron en sus inicios metiendo detalles y diferentes estilos dentro de nuestro rollo y queriendo meter matices, pero esta vez no han elaborado mucho el producto y se ha quedado un disco a medias tintas. Quizás estos temas en directo tengan algo que decir y en Marzo lo descubriremos en una extensa gira por la península acompañados de nuevo por Reaktion.

SDI son:

Reinhard Kruse – Bajo y Voz

Daniel Ha – Guitarra

Christoph Olbritch – Batería

 

Nota : 6’5.

Dicográfica: MDD records

Autor: Aitor Navarro.

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