Icono del sitio Metalcry.com :: Tu Web de Rock y Metal

SKYDANCER – ENDORSED BY SELF-DESTRUCTION

Crítica

Los gallegos SKYDANCER se acaban de plantar con un segundo disco autoproducido que no va a dejar indiferente prácticamente a nadie. “Endorsed by Self-Destruction” es un trabajo medido al milímetro para provocar reacciones de todo tipo, sobre todo viscerales, gracias a un espectacular trabajo a la hora de plantear las guitarras del grupo y esa especial mezcla entre el death melódico, el thrash y, en ocasiones, aderezos puntuales (y aislados) tanto del mundo gótico como del heavy metal más clásico.

Con cada nuevo tema que va apareciendo en nuestra reproducción de este segundo trabajo nos encontramos con elementos diferentes que sorprenden, agradan e incluso pueden llegar a desagradar a los más puristas en composiciones, todas ellas, llenas de garra y mucha personalidad. Esto hace que el tiempo que pasamos escuchando al grupo se nos pase prácticamente volando puesto que el equilibrio entre las composiciones rápidas y creadas para repartir cera a diestro y siniestro a la orden de las espectaculares guitarras de Dany y Jonathan, y el gancho de la peculiar voz agresiva a la vez que oscura de Dani, se mantiene a un primer nivel prácticamente durante toda la reproducción del álbum.

A toda velocidad, de forma desgarradora y sin tiempo para arrepentirnos (tampoco queremos) “The Voice of Misery” se destata y nos mete de lleno en la propuesta musical de SKYDANCER. Un tema sin demasiadas complicaciones, thrash metal muy visceral pero con una melodía muy atractiva en lo que al estribillo se refiere. Un trallazo con madera de single y mucha caña, como la que nos encontramos en su sucesora “Her Ghost”, una pieza de death metal melódico con continuos tintes thrash que no para ante nada ni ante nadie y que al mismo tiempo es capaz de ofrecer detalles interesantes y una especie de sello propio del grupo que ya empezamos a intuir.

Pero como dije al principio “Endorsed by Self-Destruction” es un disco que no va a dejar indiferente al que lo escuche, no solo por su potencia y buena resolución en lo que mejor se le da al grupo, que es el death-thrash melódico, sino también por su variedad y su capacidad para sorprender a propios y extraños tanto para bien, como para mal (algo que estará a gusto del consumidor). Y es que, tras un inicio tan arrollador como el que hemos tenido, de pronto cambiar de idioma y prácticamente de estilo puede que no sea bien recibido por todos. Como quien no quiere la cosa SKYDANCER de pronto se convierte en un grupo de metal gótico que canta en castellano. La voz de Dani se transforma y en “Stigia” nos encontramos con una composición triste y melancólica que nos deja descolocados por completo. Individualizado el tema puede tener sentido y atractivo, pero colectivamente es probable que pierda bastantes enteros para cualquier oyente que se sintiera atraído por los primeros temas del grupo.

Polémica asegurada con este y con los dos siguientes: “Polvo de Diamante”, una pieza mucho más cañera e incendiaria pero a su vez muy dominada por la atmósfera oscura y tétrica que crean los teclados y que continua con ese cambio de registro vocal que sufre el grupo al cantar en castellano, y “Jony’s song”, un corte totalmente instrumental dominado en todo momento por la guitarra y que de pronto nos mete de lleno en el estudio de grabación del grupo. El sonido es premeditadamente maquetero e incluso podemos escuchar el metrónomo marcando el minutaje de una composición que nos lleva a terrenos del heavy metal más clásico y melódico.

Tras la sorpresa volvemos a los SKYDANCER del principio, del thrash melódico a la par que contundente donde la voz de Dani vuelve a hacerse monstruosa y poderosa, gracias a un inglés interpretado a la perfección. “See you in my hell” es un tema quizás algo más lineal, dominado en absoluto por la melodía constante y atractiva de la guitarra, mientras que con “Dead Man Broken” volvemos a la velocidad absoluta, a la visceralidad hecha música y al que es probablemente el tema más contundente de todo el álbum.

Siguiendo en la línea marcada por estos dos temas y ofreciéndonos un final de disco memorable tenemos “(Rolling…!) Down the church”, donde intuimos mucha influencia de los ya todopoderosos Children of Bodom y cuyo desarrollo instrumental hacia final del mismo es absolutamente espectacular (de primer nivel), como de igual forma le ocurre al corte final del disco, “Endorsed by self-destruction”, que pone la conclusión a lo grande, como hacían los mejores Metallica a finales de los 80. Una composición instrumental exquisita que se hace corta a pesar de que traiga sorpresa adicional al final de la misma. De quitarse el sombrero.

“Endorsed by self-destruction” es un disco contundente y poderoso que no se agota con la primera escucha, sino más bien lo contrario, pide más, a pesar de que las polémicas composiciones de mitad del álbum puedan echar para atrás a los más puristas y, por que no decirlo, con razón, puesto que donde el grupo cobra todo su sentido y espectacularidad es en el idioma anglosajón y en sus medidas composiciones de thrash-death melódico moderno pero también muy anclado en las influencias heavys de toda la vida. El puntito gótico puede estar bien si se reparte en ese tipo de composiciones, puede enriquecerlas, pero si se compartimentaliza y se aísla en un par de ellas la cosa corre el peligro de perder sentido y hasta molestar.

Dicho esto SKYDANCER han dado un paso de gigante con este nuevo disco y en ellos hay madera para atreverse incluso a meter la cabeza poco a poco en el panorama musical internacional, puesto que quedarse en nuestro país es probable que se les quedara corto dado su estilo y sus aspiraciones compositivas. “Endorsed by self-destruction” es una grata sorpresa que echarse al oído.

SKYDANCER son:

Daniel Soengas – Guitarra y Voz
Jonathan Lago – Guitarra
Bruno Plá – Batería

TRACKLIST:

01-The voice of misery
02-Her ghost
03-Stigia
04-Polvo de diamante
05-Jony’s song
06-See you in my hell
07-Dead man broken
08-(Rolling…!) Down the church
09-Endorsed by self-destruction

Puntuación: 7.75

Autor: Daniel Velasco Alonso

Salir de la versión móvil