SKYDANCER – WINTERKILLER

Crítica

En estas líneas os presentamos el tercer larga duración de los metaleros SKYDANCER, quienes proponen un plástico llamado “Winterkiller” y basado en el la fría temporada invernal gallega a través de ocho temas bastante variopintos, que dan a entender un disco completo de heavy metal con fuertes tintes thrash, que muy lejos dejan las primeras composiciones de la banda en el idioma patrio.

Comandados por su vocalista Dany Soengas, el cuarteto logra dejarnos tres cuartos de hora de metal y buenas sensaciones a través de los ocho cortes que comento, con guitarras bastante trabajadas, mucha efusividad en la pegada del batería Daniel Díaz y un gran trabajo por parte del bajo François, un instrumento al que muchas veces no se da la importancia que merece y sin el que por ejemplo no podríamos entender este plástico, según mi manera de pensar.

Así pues, metiéndonos en materia comienzan sin comerse la cabeza con un tema de puro thrash metal (“Perfect Mind”) de voz rasgada a través de una intransigente batería de mucha fuerza, con unos ritmos muy equilibrados que saben subir y bajar en los mejores momentos y un sonido impactante desde la primera nota hasta la última, de hecho al escuchar el corte la batería me parecía un tanto irreal de lo mucho que me ha gustado (y que para mi será el elemento central de la canción), con respecto a las guitarras, destacar el interés especial de la rítmica en las partes más tranquilas y ese energía que transmiten en las partes principales con riffs muy cuidados y elegantes.

Pasando un poco más al heavy metal, quizás sin entrar en el power metal ya que únicamente se aplica a la canción un toque melódico muy acertado, aparece “Winter´s Hideout”, una tremenda bomba sónica de afilados riffs en los que se me ha venido a la cabeza algunas de las guitarras de DEADLOCK, es un tema bastante curioso que ha sabido aunar perfectamente numerosos recursos de notoria disparidad, siendo la voz la que no termine de cuajar en los cambios que propone.

Derrochando buen rollo, llega “Living Hell”; la canción más pausada de la nueva obra y a mi entender una de las que más se acercan al propio término heavy metal en el disco, su melodía principal es simple y efectiva, haciéndola perfecta para que los músicos se tomen un pequeño descanso en el directo.

Para destruir neuronas aparece la contundente “The Inner Killer”, un corte de thrash metal desacerbado a machete con una base rítmica de mucho gancho y una forma de cantar que incita al mosh cuanto menos y a la destrucción como poco, sin abandonar ese carácter melódico en el que son algunas guitarras las que no me han terminado de convencer, no así como el agitado solo que tiene bastante chicha.

Se que alguno tendrá sus reparos en la afirmación que leeréis a continuación, pero “Absinthe” me ha parecido un trabajo instrumental increíble, tiene sus toques actuales y muy ambientales que nos sumergen en un mundo oscuro en los primeros instantes, aunque poco a poco vaya saliendo del mencionado, aportando al plástico unos momentos de reflexión muy necesarios  y un merecido descanso, que se romperán con “Human Void”, una canción algo difícil de definir ya que escuchamos partes que pueden relacionarse con el heavy, otras con el death y algún sonido algo depresivo muy interesante por cierto, sin dejar de lado esos ritmos thrash donde les conviene, es uno de los cortes de mejor lírica en el que de nuevo me han vuelto a sorprender con la incansable batería que a sabiendas de que tenía previamente el instrumental y que el tema tiene algunos momentos de calma, ha hecho un esfuerzo titánico.

Para ir enfocando el final de obra, introducen “Orphan Of The Dark” en la que por fin conseguimos escuchar una voz que deja el rasgado por primera vez en el trabajo, de nuevo se hace muy complicada de ubicar porque tiene toques de metal, al más puro estilo épico y es que me he podido imaginar un barco pirata navegando a través de este huérfano, creo que es la canción de más feelling del trabajo, por encima incluso de la instrumental y me ha encantado poder estudiarla, estoy convencido de que sus melodiosas guitarras no dejarán a nadie indiferente.

El cierre del disco se titula “Crossing The North” y supone bajo palabras de la propia banda, el tema más largo compuesto hasta la fecha por SKYDANCER con más de diez minutos de duración; unos primeros instantes de relativa solemnidad introductoria que se rompen por una batería furiosa que únicamente cesa su cometido para desarrollar las partes más melódicas de la canción. La parte central propone unos instantes susurrados, que ayudan a mantener el corte sin irse de madre para volverlo  a levantar con fuerza  y el crudo silencio se vuelve a hacer totalmente necesario para el mismo fin, es como dividir un tema con un mismo sentido, pero que quizás del tirón llegaría a parecer hasta progresivo, pudiendo decir que merece mucho la pena la evolución que proponen en ese minuto y medio tras el silencio, hasta el final de la obra.

Y con todo esto, puedo dar tranquilamente la enhorabuena a la banda y recomendar el disco con total tranquilidad, porque tiene un increíble potencial que ahora habrá que currarse en directo, es una apuesta muy firme que no tiene mucho que envidiar a los trabajos más nuevos que han salido por parte de bandas coetáneas en su género últimamente y que como digo se merece una buena defensa por parte de los propios músicos en tablas, a la espera estoy de poder verlos en acción, ya que si presentan una mitad de lo que dejan entrever en este plástico, seguro que el show habrá merecido la pena.

TRACKLIST:

01.- Perfect Mind
02.- Winter´s Hideout
03.- Living Hell
04.- The Inner Killer
05.- Absinthe
06.- Human Voice
07.- Orphan Of The North
08.- Crossing The North

SKYDANCER SON:

Dany Soengas: Guitarra, Voz y Teclados
Jose Casal: Guitarra
Daniel Díaz: Batería
François Mendez: Bajo

Puntuación: 7.8
Discográfica: SBS Records
Autor: Javier Fraile

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