SONATA ARCTICA – UNIA

Crítica

Se podría considerar temerario, arriesgado o imprudente comenzar a realizar críticas musicales con un disco tan complejo, polémico y a la vez interesante como es este “Unia”. Pero como de alguna forma hay que empezar que mejor forma que poniéndose uno a prueba con discos como este.

“Sueños”, que es la traducción española de la palabra finesa que da título al álbum, es un disco plagado de detalles, de sombras y luces que lo llevan a unos terrenos compositivos poco vistos anteriormente, y esto, no cabe duda que a día de hoy, donde la innovación es ese ideal que muchos persiguen y pocos son capaces de alcanzar, es de agradecer.

Sonata Arctica comenzó su incursión en la música en un terreno que pronto lo enmarcó en esa oleada de power metal heredera de los sonidos más veloces creados por aquellos Stratovarius que dominaron la escena metálica de los 90. Su segundo lanzamiento continuó esa línea de teclados a mil revoluciones por minuto y temas que no paraban de acelerar hasta el final. Pero poco a poco su líder y compositor, Tony Kakko, pareció ver que esa no era la línea que marcaría la música del nuevo milenio y entre sus composiciones se empezaron a entrever estructuras poco habituales en los grupos de su estilo. Cosas como “Broken”, “The boy who wanted to be a real puppet” o una misteriosa “The gun”, incluida en el single del primer tema comentado han acabado por desembocar en forma de torrente de ideas y detalles en el disco que ahora nos ocupa.

Unia es variedad, Unia son delirios musicales e historias líricas que se entrelazan de forma sorprendente con los caminos por los que, de forma tan sutil, casi incómoda o desesperante, como descarada nos llevan los temas que estructuran el disco. Unia sobre todo es diferente.

En Unia los temas nos incluyen elementos de todo tipo, la batería está ralentizada de forma que los cambios se hacen notorios al instante y los teclados ya jamás pretenden alcanzar la velocidad de la luz, pues nos encontramos más bien ante línea de piano que nos van mostrando el camino que toman los temas y en cualquier momento la voz en tonos agresivos de Kakko puede combinarse con una guitarra acústica o un momento melódico que hace descender el tema a terrenos íntimos que no esperábamos.

Muchos pueden encontrar este disco como un disco aburrido, sin garra, sin gancho, y es normal. Para aquellos que esperen grandes estribillos coreables y canciones que te hagan aflorar los sentimientos a la primera, se encontrarán con el absoluto vacío… y el vacío aburre. Pero aquellos que sean capaces de buscar dentro de si, de hacer que las historias, que los laberintos musicales vayan enredándolos poco a poco, escucha tras escucha se darán cuenta de que han ganado un disco que poder escuchar una y mil veces y seguir disfrutándolo. Para los primeros otro detalle, este disco no solo no tiene grandes estribillos, sino que prácticamente carece de ellos y eso hace que sean las canciones al completo como historias que cobran su propio protagonismo por los caminos que van tomando. No hay prácticamente repeticiones.

Encontraremos temas que nos recuerdan a etapas anteriores, no cabe duda, y ejemplo de ello son “Caleb”, una historia musical de 6 minutos que tiene un vago regusto a aquel “The end of this chapter” de su disco “Silence”. Es una obra con varios actos en menos de 6 minutos.
Temas como “In Black and White” o “Fly with the Black Swan” (con unos de los riffs más duros que le he escuchado a esta banda) son de esos de los que todo parece indicar que nos van a ofrecer algo poderoso y con desesperación al principio vemos que no nos lo dan. Pero luego nos damos cuenta de que no pretendían ofrecernos eso en ningún momento y es entonces cuando aprecias el valor que tienen.

“The Vice”, estructurado en párrafos que van cronometrados al minuto y segundo en el libreto del disco o “The Harvest”, con una gran batería y un poderoso Tony Kakko a la voz que se va relevando a si mismo en diferentes tonos son temas poderosos, pegadizos sin ser pegadizos que nos ofrecen la parte más veloz y simple de la banda, la que nos recuerda a sus primeras épocas pero enriquecida de muchos más elementos nuevos.

El disco está vertebrado en una combinación de temas que nos ofrecen los cambios de ritmo antes comentados y una serie de temas tan ralentizados como interesantes como son “Under Your Tree”, la bonus track “To Create a Warlike Feel” o la angustiosa pero corta “The Worlds Forgotten, The Words Forbidden”. La balada del disco es la encargada de cerrarlo de una forma dulce y melodiosa sin llegar a caer en la empalagosidad de anteriores baladas de Sonata Arctica. Lo principal del tema la voz de Tony, me gusta mucho la vocalización y tempo que usa en ella.

Para finalizar voy a destacar los dos temas que seguramente más entren al oído en una primera escucha. El primero es “It Won’t Fade” cuya cadencia es de esas que se te quedan a la primera y cuyos coros están muy bien combinados con la voz de nuevo variada, melodiosa y agresiva de Tony Kakko. Un estribillo muy coreable esta vez nos saca de aquellos caminos laberínticos por los que nos lleva el resto del disco y nos aligera la digestión de los 3 primeros temas pero a su vez los elementos con los que está formada nos prepara para lo que nos viene detrás. El segundo y último tema que quisiera destacar y que se ha convertido en una de mis canciones favoritas en poco tiempo es “Paid in Full”. Jamás había contemplado en mis propias carnes una canción que de tan poco habitual se convierta en todo un hit single que eres incapaz de sacarte de la cabeza pero en el buen sentido. O al menos eso me ha ocurrido a mí. El grupo al completo está en ella en un equilibrio perfecto en el que todos colaboran sin pisarse los unos a los otros para formar un tema verdaderamente especial.

Bajo mi humilde punto de vista Sonata Arctica nos han ofrecido un disco que, seguramente creará mucha diversidad de opiniones, que aquellos que en su pleno derecho reivindiquen sus raíces power metaleras criticarán de forma despiadada pero respetable, pero que aquellos que sean capaces de abrir la mente, de saber reconocer que la evolución del grupo estaba pidiendo a gritos algo como esto, disfrutarán de este disco como se disfruta de los grandes sueños o de las peores pesadillas, que al fin y al cabo es lo que busca cada canción que lo compone.

Hace poco un colaborador de esta página me dijo que el objetivo de Unia era alcanzar la simpleza de lo complejo… Aún le sigo dando vueltas para interpretar que carajos significará eso y sin embargo, a su vez, me veo capaz de afirmar que “Lo han conseguido”.

TRACK LIST:

01. In Black And White
02. Paid In Full
03. For The Sake Of Revenge
04. It Won’t Fade
05. Under Your Tree
06. Caleb
07. The Vice
08. My Dream’s But A Drop Of Fuel For A Nightmare
09. The Harvest
10. To Create a Warlike Feel (bonus track)
11. The Worlds Forgotten, The Words Forbidden
12. Fly With The Black Swan
13. Good Enough Is Good Enough

SONATA ARCTICA son:

Tommy Portimo: Batería
Jani Liimatainen: Guitara solista
Tony Kakko: Voz
Marko Paasikoski: Bajo
Henrik Klingenberg: Teclados
Elias “E.Vil” Viljanen: Guitarra ritmica

Puntuación: 8,75

Autor: Daniel Velasco Alonso

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