SPHINX - RENACER

Crítica

Quiero aprovechar esta nueva crítica para hacer un pequeño ejercicio de editorial. Para bien o para mal una de las cosas de las que intentamos hacer un principio y en las que estamos de acuerdo aquellos que día tras día llevamos estas páginas a tu pantalla de ordenador es que, antes de cualquier otra cosa, primero somos fans. Amamos esta música por encima de todo y seremos siempre los primeros en gritar en el concierto de los grupos que forman parte de nuestra vida. Vaya pues por delante lo siguiente: me declaro un ferviente y activo seguidor de la carrera de la banda gaditana cuya nueva obra en estos momentos nos ocupa.

Con ello quiero hacer notar que las líneas que siguen se presentan como un análisis, que será objetivo en la medida en la que no resulte dañada la pasión y el sentimiento que va unida a toda creación musical que, por un motivo u otro, a uno le llegan más adentro.

Y dicho esto, que quizás está aquí fuera de lugar y resultaba innecesario, pero que sentí, tras algunos acontecimientos pasados, el impulso de comunicar (siempre podéis empezar a leer desde estas líneas) pasemos a lo que de verdad importa: “Renacer”, cuarto álbum de la banda gaditana SPHINX y un paso más en una carrera cargada de tesón y una formación tremendamente estable para lo que estamos acostumbrados dentro de este mundo musical. Y más si cabe si atendemos a la variabilidad de medios a los que hay tenido que ir recurriendo la banda para poder continuar poco a poco sacando un disco tras otro. “Days End”, “Dro”, tercer disco auto producido… En esta ocasión y, esperemos que sea la definitiva, editan su “Renacer” a través de Avispa y el salto cualitativo es más que evidente. La producción, uno de los aspectos pendientes de anteriores trabajos, es una de las notas predominantes del álbum. Mucho protagonismo de las guitarras y un trabajo equilibrado en términos vocales (aunque se eche de menos en ocasiones la magna presencia de ésta en otros discos) hacen de “Renacer” un auténtico disco del mejor heavy metal del panorama nacional, con identidad propia pero sin perder una clara mirada a lo mejor de los 80 en el estilo.

Bajo una portada que es un claro guiño al mítico “Powerslave” de los eternos IRON MAIDEN, y que sirva esto de guía para hacernos con una idea de la dirección de prácticamente el 80% de las guitarras del álbum y la total devoción que la banda tributa hacia los británicos, he de decir que las primeras escuchas me chocaron un poco ya que no me llegaron en exceso. Quizás fue por el hecho comentado anteriormente de una menor, que no peor ni mucho menos, presencia vocal del estupendo Manuel Rodríguez en la producción del disco o quizás se trató del hecho de que el disco comienza con tres temas algo atípicos para lo que estábamos acostumbrados en anteriores ediciones.

Sea como sea el tiempo ha pasado y las escuchas se han sucedido tras esas primeras tomas de contacto y, a día de hoy, puedo decir que nos encontramos con, sino el mejor disco del grupo, ya que anteriores lanzamientos presentaban temas imprescindibles de lo que es SPHINX, sí el más completo de toda su carrera (por mucho que suene a tópico).

Se nota que el grupo ha tenido tiempo de madurar el álbum y debe ser esa la razón de que el trabajo a las seis cuerdas sea el más elaborado hasta la fecha. Por ello temas como el inicial “Maldita Ilusión”, referido claramente a la visión del mundo de aquellos que sufren Alzeimer, “Hoy”, con una estructura novedosa, en términos rockeros, para el grupo y con una gran carga de optimismo o “Destino sin fe”, un medio tiempo de corte más sinfónico pero también con los momentos más duros y heavys del álbum, se presentan como una sorpresa durante las primeras escuchas del disco.

Más adelante nos daremos cuenta de que se trata un disco totalmente dentro de las tesituras en las que se encuentra a gusto la banda, con temas rápidos que aprovechan a las mil maravillas la particular profundidad aguda de su vocalista y temáticas de carácter tanto humano como de crítica social combinados con otros de corte más histórico como “El llanto de Isis”, de temática egipcia y muy elaborado en la línea de aquel “Mar de Dioses” o “Nuevo Mundo”, donde el grupo introduce nuevos elementos de percusión bastante enriquecedores y se despacha a gusto a favor de los agudos de Manuel Rodríguez. ¡Que intensidad!

Sobre todos los demás destaca el tema que para un servidor se va a convertir en todo un éxito sus próximos shows,“Hombre de Salvación”, cuyo frenético y enérgico estribillo representa una de las mejores bazas de la banda, la sentida balada “Princesa de Papel”, que acierta en su desarrollo eléctrico en perfecta sintonía con el resto del álbum y el gran tema instrumental “Mar de esperanzas” donde podemos disfrutar de esa especial forma en que la banda trata las guitarras sin distorsión y que forman parte de una de las señas de identidad del grupo. Atentos también a la sentida letra de “Un trozo de mi ser”, que hace referencia a la mala época que está pasando su guitarrista Justi Bala debido a sus problemas de salud. Toda sentimiento.

Una voz de potencia inconmensurable que no defrauda en directo sino que mejora, un trabajo completísimo a las guitarras y una sección rítmica cercana al power metal nacional que no da tregua son los elementos que bien combinados plasman un gran disco que por otro lado se vislumbra quizás demasiado pensado, en exceso compacto, sin temas que resalten, excepto en cierto modo los iniciales y el trallazo antes comentado “Hombre de Salvación”. Es por ello que podría pasar desapercibido en primeras escuchas. Ningún tema destaca en exceso sobre los demás y cuesta elegir uno como presentación. La mayoría de los temas se presentarán como grandes piezas para los fans ya instalados del grupo pero el disco entero está algo falto de ganchos para nuevos oyentes en una primera escucha. Este es el mayor handicap de un “Renacer” que navega por todas las etapas del grupo en un claro auto homenaje que esta banda bien merece. Buen disco para amantes del heavy metal hecho tras nuestras fronteras que, aunque no es más de lo que mi ansiado gusto por la banda esperaba puede hacer que tras el renacimiento lleguen grandes momentos futuros para Sphinx.

Tracklist:

01. Maldita Ilusión
02. Hoy
03. Destino Sin Fe
04. Sucia Realidad
05. Hijos del terror
06. Hombre de salvación
07. Princesa de papel
08. Un trozo de mi ser
09. El llanto de Isis
10. Mar de esperanzas
11. Nuevo Mundo
12. Sentencia futura

SPHINX son:

Manuel Rodriguez: voces – teclados
Justi Bala: Guitarras
Santi Suárez: Guitarras
Pepe Pineda: Bajo
Carlos Delgado: Batería
Puntuación: 7,5

Autor: Daniel Velasco Alonso

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