STORMWARRIOR – HEADING NORTHE

Crítica

Discos como este son, en ocasiones, muy refrescantes y necesarios. A mí me llega en un momento en el que, francamente, lo necesitaba. Quiero decir con esto, que estas primeras líneas van a ser las únicas en las que me voy a mostrarme medianamente objetivo. El disco no es un dechado de genialidad ni las composiciones son maravillas sobrehumanas. A decir verdad han salido, salen y saldrán muchos discos parecidos; pero, diablos, dejemos las cosas claras ¡soy heavy!, llevo chupa de cuero, pelo largo y, a veces, como a todos, discos como este tocan la cuerda adecuada y…

Y me da igual que sepa exactamente lo que viene después, porque lo que quiero es seguir escuchando esos riffs afilados, esa batería con doble bombo a metralleta o esas melodías pegadizas y con aire de himno. StormWarrior sacan a la venta su nuevo disco “Heading Northe”, con un estilo que cualquiera podría identificar como la fusión entre el heavy poderoso de los mejores Manowar y el power metal de los noventa.

Tras la intro “An The Norde Calleth For Oden” estalla “Heading Northe” que da nombre al disco y deja muy claro a que juegan estos chicos. Las influencias de los primeros Helloween y los primeros Gamma Ray son muy fuertes en este tema, que presenta también cierto toque Manowar, en gran parte por las letras basadas en la mitología nórdica que caracterizan a Stormwarrior. El estribillo se te queda grabado en la mente a fuego.

“Metal Legacy” ¿no es evidente como va a sonar este tema? Judas Priest se unen a la fiesta para dejar su toque en los riffs del grupo, que juegan un importante papel durante los cuatro minutos que dura el tema. A ellos deben sumarse unos coros y un estribillo que parecen sacados del “Triumph Of Steel” de Manowar. El solo, muy apropiado, con partes más rápidas y afiladas y toques más bajos que le dan a la canción el dinamismo necesario para terminar el tema sin que resulte repetitivo.

“The Holy Cross” es el tema más largo del disco, con algo mas de siete minutos, y unas claras influencias de Manowar. Se trata de un corte con una gran carga ambiental en algunas partes, que le dan un toque de “himno” al principio y al final. Entre medias, es simplemente un corte de heavy metal “limpio y pelao”. Estribillo pegadizo y buenos riffs y un gran solo; será un fijo en los directos del grupo. “Iron Gods” sigue en la misma línea que tenemos hasta ahora, con una melodía pegadiza, un buen riff y la batería a toda mecha. Poco os voy a contar que no podáis imaginaros vosotros. Y, si os soy sincero, prefiero emplear el tema en hacer headbanging.

“Ragnarök” suena un poco más clásica y ofrece un estribillo muy evidente y fácil de corear. No es ni mucho menos uno de los mejores temas del disco, pero tiene un toque ligeramente diferente que lo hace muy atractivo. “The Reveng Of Asa Lande” es algo más pesada que sus predecesoras y está algo más elaborada.

Hasta el momento estamos ocupados con un disco muy entretenido y con mucha fuerza. Es imposible no mencionar cosas como “Land Of The Free”, “Walls Of Jericho” o “Sign Of The Hammer” como algunos de los discos que más influencia tienen en la música de StormWarrior, especialmente el de los Manowar, de los que han recibido influencias en prácticamente todo.

Pero sigamos, levantad vuestras manos al cielo y ofreced a los dioses nuestra seña más significativa. Que se vean bien los cuernos mientras las melenas agitan el viento porque “Remember The Oathe” es un trallazo de puro Heavy Metal ante el que nada podréis hacer para resistiros. Os he dado mi consejo al principio, no lo desaprovechéis.

“Lion Of The Northe” comienza de forma tranquila y parece que StormWarrior van a darnos un respiro con algún medio tiempo o balada, pero esta ilusión dura un minuto escaso y el tema arranca con toda la fuerza y energía de la que esta formación es capaz. Nuevamente estamos ante un riff asesino, una melodía pegadiza y una arrolladora batería. Me extrañaría bastante no escuchar este tema en sus futuros shows. Hasta entonces podéis practicar con el disco, así no sufriréis de tortícolis el día después de acudir a alguno de sus conciertos.

Como despedida final tenemos “Into The Battle”, un tema bastante divertido, con algunos coros y ambientaciones que le dan cierto toque de himno en los cambios de tempo y un solo muy interesante. El disco lo cierra la ambiental outro “And the Valkuries Ride”.

En resumidas cuentas, un lanzamiento para pasárselo bien, en casa, en el bar, en el coche, solo o con amigos. No esperéis la innovación del género y la quintaesencia de la música, pero preparad vuestros cuellos.

Puntuación: 8

Autor: David Rodrigo (Coon)

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