THE BUZZOS – NOWHERE TRAIN

Crítica

He aquí un nuevo capítulo (el segundo trabajo discográfico) de unos extremeños que ya tienen una larga trayectoria a sus espaldas y, sobre todo, una sobrada experiencia desde su nacimiento a principios de la pasada década. Hablo del quintento de rock clásico THE BUZZOS, quienes saltan de nuevo a la palestra con un trabajo titulado “Nowhere train” que han grabado en su propia tierra pero que ha sido mezclado en los estudios Rec Division de Madrid y masterizado en Londres por el prestigioso Kevin Metcalfe, en los estudios The Soundmasters.

El resultado, a nivel de calidad auditiva es un auténtico lujo, algo que a día de hoy cada vez sorprende menos, puesto que los medios están, si cabe, un poco más al acceso de lo que lo estaban hace 10 o 20 años. Por eso, y además de ese sonido que sorprende por su deje clásico y nítido, debemos de ser capaces de ir más allá y descubrir que bajo esos detalles se esconde, en esta ocasión, una banda de hard rock y rock clásico de muchos quilates y llena de la sensibilidad necesaria para el estilo. THE BUZZOS se hacen, por méritos propios, con ese adjetivo en este “Nowhere train”, un álbum que suena auténtico, devoto de los clásicos, sin esconder ninguna de las influencias que va desplegando a lo largo de sus 10 temas, influencias que se entremezclan y se van alternando para hacernos llegar a la conclusión de que cualquier referencia clásica que nos vamos encontrando no es sino fruto de la amplitud de miras de la banda en su proceso compositivo y, al mismo tiempo, de su autenticidad e idiosincrasia personal e intransferible.

Así pues en “Nowhere Train” THE BUZZOS se nos aparecen como una banda de hard rock de muy largo recorrido, extendiéndose más allá del concepto temporal que pueda representar tal etiqueta, puesto que sin renegar ciertas influencias de los grandes de los 80 como Mötley Crüe o Guns and Roses, la verdadera pasión de los extremeños se asienta sobre las bases del hard rock más clásico de los 70 y las grandes figuras de ésta dorada década para el estilo. De esta forma las canciones del álbum tienen el regusto a clásico necesario para que entren en nuestra mente como un tiro, sin olvidarse de la actitud y el descaro que nos trajeron los 80 a nuestros oídos. Son temas muy enérgicos sin ser contundentes, delegando este adjetivo a la presencia de una mayor dosis de clase y elegancia.

En cortes como el genial “Rocksound Girls” (ideal para abrir el disco y los directos de la banda) o su sudecesora “New age of Rock’n’roll” podemos respirar el espíritu de los AC/DC más clásicos junto a la energía de los citados Mötley Crüe, pero conforme vayamos experimentando el cuidado sonido de guitarras que la banda ha depositado sobre cortes como “Life is not Life”, “Hit the Gas” o “I don’t care” (medido al milímetro para lograr ese sonido inconfundilble del más universal rock and roll) no podremos quitarnos de la mente el espíritu unido de grandes bandas como Aerosmith, Kiss, el más clásico Alice Cooper o los inconfundibles The Black Crowes, todo ello unido en un cocktail que explota en el evidente single del álbum, un tremendo y potentísimo “On my Oum” cuya repercusión en nuestra escucha se sale más allá de los límites del álbum y nos enseña a una banda que despliega las alas para deslumbrarnos e hipnotizarnos con un trallazo de rock and roll que vuela por si mismo, sin tener que apoyarse en referencias u otras consideraciones.

Más allá de este sexto corte el álbum continua en su línea, ofreciéndonos un repaso histórico al mejor hard rock y rock and roll clásico del que podamos tener consciencia, tributando en sus composiciones a los Rolling Stones (“Freeze the Sun”) o incluso marcando las pautas de lo que es una balada de hard rock tal y como nos enseñaron en su día Axl Rose, Slash y compañía, de lo cual tenemos una estupenda muestra en “I’d do it again”.

Pocas pegas se le pueden poner a “Nowhere Train”. El sonido es de primera calidad, la banda suena compenetrada y auténtica en todo momento, sin destacar ningún elemento por encima de otro más que las propias canciones o detalles puntuales como la rasgada voz de Sean Swindle o las magníficas guitarras de Jimmy Sick7 y Dean Demon. Como ocurre en este tipo de discos tan tributarios siempre se podría recomendar que las influencias fueran algo menos evidentes para que la esencia de la banda prime sobre ellas, pero en este caso la mezcla funciona como un todo y a uno no le queda más remedio que disfrutar de un gran disco de rock clásico.
THE BUZZOS son:

Jimmy Sick7 – Guitarra solista, guitarra rítmica y guitarra acústica
Dean Demon – Guitarra rítmica y guitarra solista
Sean “Flecha” Swindle – Voz
Manuel Romero – Batería y percusión
Klem C Five – Bajo

TRACKLIST:

01- Rocksound girls
02- New age of rock’n’roll
03- Life is not life
04- Hit the gas
05- I don’t care
06- On my oum
07- Mean trick
08- Freeze the sun
09- I’d do it again
10- Snake oil

Puntuación: 8,5

Discográfica: Maldito Digital

Autor: Dany Velasco

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