Crítica
Este es un proyecto interesante. El debut de “TimeCut” nos llega desde Valery Records para presentarnos una propuesta que puede dar como resultado muy buenas obras en el futuro.
El grupo ha preparado once cortes para este disco en los que nos vamos a encontrar elementos aparentemente muy dispares, pero que parecen funcionar bastante bien juntos. Desde el comienzo del disco con el tema “Pianoloud” nos damos cuenta de que esta gente quiere jugar con el metal progresivo, sin embargo su estilo es algo peculiar. Las melodías vocales tienen un aire más ligero, cercano en varias ocasiones a Nickleback y las guitarras suelen dibujar algunas melodías con cierto regustillo a Coheed & Cambria. En cuanto a las estructuras y las bases melódicas, las principales influencias del grupo pueden ser Pain Of Salvation y, como no, Dream Theater.
“The Meat Show” y “’Bout You Selfish” son un buen ejemplo de esta fusión estilística y nos revelan además un nuevo elemento importante en el sonido de esta gente: la forma en la que utilizan varios arreglos diferentes para mantener una ambientación constante en sus temas. “Idiot On The Cross” es el tema que mejor refleja la mezcla estilística de la que hablaba, con una melodía vocal bastante…“comercial” por decirlo de laguna forma, pero con una estructura y un desarrollo melódico bastante complicados.
Con “Incubo” comienza una transición que hace evolucionar el disco hacia estructuras cada vez más complejas y un sonido que se vuelve más oscuro y confuso en cada tema. Según avanza el album el grupo gana personalidad en sus composiciones de modo que a partir de “Watch Me”(mi tema preferido del disco, con un ligero uso de elementos electrónicos que le da profundidad) el disco se perfila mucho más progresivo que en su comienzo.
Temas como “My Flesh Coffin” o “LondonGrey” casi parecen compuestos por un grupo diferente. A esta altura del disco se hacen visibles unas pequeñas influencias de Riverside, aunque se mantiene cierto ritmo en las melodías vocales que sigue recordando a los primeros temas del plástico.
Para terminar, el disco sigue su progresión en “The Gift”(que cuenta con algunas de las mejores líneas de guitarra de todo el disco) y “Street Spirit (Fade Out)”, con una composición verdaderamente buena.
Este disco no es el mejor que podamos encontrarnos ni mucho menos, pero el estilo del grupo es prometedor y el futuro puede ser más que interesante para esta gente. Lo primero que se debería mejorar en su trabajo es la producción, que sin lugar a dudas es el punto más gris del disco, resultando poco nítida y con momentos en los que el clipping es demasiado evidente. Una mejora en este aspecto permitiría escuchar mucho mejor las partes de cada instrumento y distinguir mejor las líneas que sigue el grupo en cada tema, lo que supondría una mejora sensible en la experiencia. Una curiosidad interesante para los fans del progresivo.
Puntuación: 6,7




