Triosphere - Oceans Above, Stars Below

Crítica

Doce años. Ese es el tiempo que ha tenido que transcurrir desde The Heart Of The Matter para volver a escuchar material inédito de TRIOSPHERE. Una espera demasiado larga para cualquier formación, pero especialmente significativa en el caso de una banda que nunca ha necesitado ajustarse a las convenciones del power metal para demostrar su enorme personalidad. Por eso, la llegada de Oceans Above, Stars Below se presenta como algo más que un nuevo lanzamiento: es el regreso de una formación que, pese a su prolongado silencio, conserva intactas sus señas de identidad.

Desde sus primeros compases queda claro que los noruegos no han querido reinventarse de manera artificial. Su propuesta continúa moviéndose entre el heavy, el power, el thrash y ciertos elementos progresivos, pero lo hace con una naturalidad que sigue resultando poco habitual. Hay riffs contundentes, cambios de intensidad, melodías memorables y una importante presencia de guitarras, pero todo está al servicio de unas composiciones que conceden un protagonismo absoluto a la emoción.

La encargada de canalizar buena parte de esa personalidad es Ida Haukland. La bajista y vocalista vuelve a demostrar que posee una de las voces más reconocibles dentro del metal melódico contemporáneo. Su registro grave, poderoso y ligeramente rasgado puede recordar por momentos a figuras como Doro Pesch o Leather Leone, aunque su interpretación mantiene un carácter propio. En este nuevo trabajo, además, su rendimiento parece especialmente inspirado, alternando potencia, dramatismo y sensibilidad con una facilidad extraordinaria.

El comienzo con “Premonition” sirve como puerta de entrada a un álbum que rápidamente encuentra su identidad. Sin embargo, es “Of Tyrants” el primer gran golpe sobre la mesa. El corte combina la agresividad del thrash con una estructura melódica de marcado carácter épico y un estribillo de enorme fuerza. Las guitarras de T.O. Byberg y Marius Silver Bergesen aportan músculo y precisión, mientras Haukland se eleva sobre la instrumentación con una interpretación que convierte el tema en uno de los momentos imprescindibles de la grabación.

El tema que da nombre al disco abre otra dimensión. “Oceans Above, Stars Below” se acerca a terrenos más luminosos, incluso con cierto aroma al hard rock y al AOR, pero sin perder la identidad metálica de sus creadores. Su estribillo resulta especialmente accesible y demuestra que la capacidad melódica de la formación puede funcionar incluso cuando se rebaja considerablemente la agresividad.

En cambio, “Monster’s Ball” recupera el lado más poderoso y técnico. Los cambios rítmicos, las guitarras más inquietas y determinados pasajes de carácter progresivo aportan dinamismo sin convertir la composición en un ejercicio de virtuosismo gratuito. Algo similar sucede en “Through The Phantom Wall”, donde destaca una sonoridad de guitarra particularmente oscura y casi disonante que termina desembocando en otro de esos coros destinados a permanecer en la memoria.

Uno de los grandes atractivos de Oceans Above, Stars Below es precisamente su variedad. El cuarteto sabe cuándo acelerar y cuándo dejar espacio a las melodías. “Lightning In A Bottle” incorpora guitarras más brillantes y una notable labor solista, mientras “Shorelines” se introduce de lleno en terrenos de rock melódico. Es una de las canciones más accesibles de la colección y, lejos de parecer una concesión comercial, funciona como una demostración de que la banda puede desenvolverse con solvencia fuera de sus coordenadas habituales.

El contraste llega con “Encore”, una delicada pieza de piano en la que la voz de Haukland adquiere todo el protagonismo. La ausencia de distorsión permite apreciar mejor sus matices y demuestra que detrás de esa poderosa intérprete existe también una cantante capaz de transmitir vulnerabilidad y emoción sin necesidad de recurrir a la potencia.

Después de esa pausa, “Embers” recupera progresivamente la intensidad y se convierte en uno de los grandes momentos de la obra. Su estructura crece con naturalidad hasta desembocar en un estribillo especialmente pegadizo, mientras las guitarras vuelven a reclamar atención con solos cargados de sentimiento. Es precisamente esa combinación entre fuerza y sensibilidad la que mejor define el espíritu de la grabación.

La recta final mantiene el nivel. “Orpheus’ Bane” ofrece algunos de los pasajes más cercanos al Nevermore más técnico, con riffs cromáticos y una interpretación instrumental particularmente contundente. Por su parte, “Cadence Of Chaos” funciona como un cierre grandilocuente, jugando con diferentes velocidades y contrastes antes de desembocar en un tramo final donde las guitarras de Byberg y Bergesen se entrelazan en una sucesión de solos y armonías.

Y todavía queda “Gjenklang”, un cierre instrumental construido alrededor de piano y cuerdas que recupera melodías previamente escuchadas. Más que un tema independiente, funciona como una especie de epílogo emocional y proporciona al conjunto una sensación de viaje completo.

Aunque Oceans Above, Stars Below quizá no alcance en cada una de sus canciones la extraordinaria regularidad de The Heart Of The Matter, sería injusto convertir esa comparación en un problema. El nuevo trabajo tiene personalidad suficiente para sostenerse por sí mismo. Después de doce años, el riesgo de que la espera hubiera generado unas expectativas imposibles era enorme. Sin embargo, el resultado demuestra que aquella ausencia no ha apagado la inspiración.

Hay algo especialmente valioso en esta propuesta: no suena completamente a power metal, ni a thrash, ni a heavy, ni a progresivo. Toma elementos de todos esos mundos y los transforma en una identidad reconocible. Las melodías tienen un fuerte componente clásico, los riffs poseen contundencia, las voces aportan dramatismo y las guitarras ofrecen tanto músculo como sensibilidad.

En un panorama donde muchas formaciones buscan encajar perfectamente dentro de una etiqueta, Oceans Above, Stars Below reivindica precisamente lo contrario. Es un disco que no necesita escoger un único camino. Después de una espera de doce años, TRIOSPHERE regresa con un trabajo sólido, emocionante y lleno de grandes canciones. Quizá haya sido un largo camino, pero la espera ha merecido la pena.

Listado de temas:

1. Premonition
2. Of Tyrants
3. Oceans Above, Stars Below
4. Monster’s Ball
5. Through The Phantom Wall
6. Shorelines
7. Lightning In A Bottle
8. Encore
9. Embers
10. Orpheus’ Bane
11. Cadence Of Chaos
12. Gjenklang

Line Up:

Ida Haukland – bass and vocals
Marius Bergesen – guitars
Tor Ole Byberg – guitars
Kenneth Tårneby – drums

Puntuación: 8,5/10

Discográfica: Frontiers Music s.r.l.

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